El censo de 1914 pone el númerode alemanes que vivían en el Imperio ruso en 2.416.290. En 1989, la población alemana de la Unión Soviética fue de aproximadamente 2 millones. En el censo de Rusia 2002, 597.212 alemanes fueron enumerados, por lo que los alemanes el quinto grupo étnico más grande en Rusia. En 1999, había 353.441 alemanes en Kazajstán y 21.472 en Kirguistán. Según el censo de 2001, 33.300 alemanes vivían en Ucrania.
En el Imperio ruso, de origen alemán fueron fuertemente representados entre la realeza, la aristocracia, los grandes terratenientes, los militares y las altas esferas de la administración imperial, los ingenieros, los científicos, los artistas, los médicos y la burguesía en general. Los alemanes de Rusia no necesariamente hablan ruso, que hablaba alemán, el francés a menudo el lenguaje de la alta aristocracia. Sin embargo, los actuales alemanes rusos suelen hablar sólo de Rusia, están asimilados a la cultura rusa, y tienen un escaso dominio del alemán. En consecuencia, Alemania recientemente ha limitado estrictamente su inmigración, y una disminución en el número de alemanes en la Federación Rusa se ha moderado, ya que ya no emigran a Alemania y, como Kazajstán alemanes se trasladan a Rusia en lugar de Alemania.
Alemanes en Rusia y Ucrania
El primer asentamiento alemán en Rusia se remonta al reinado de Basilio III en el siglo 16. Un puñado de artesanos y comerciantes alemanes y holandeses se les permitió establecerse en el barrio alemán de Moscú, proporcionar habilidades técnicas esenciales en la capital. Poco a poco, esta política extensiva a algunas otras ciudades importantes. En 1682, Moscú contaba con unos 200.000 habitantes, 18.000 de ellos eran Nemtsy, lo que significa extranjero alemán o el oeste.
Pedro el Grande fue muy influenciado por la comunidad internacional se encuentra en el cuarto alemán, y se cree que sus esfuerzos para transformar Rusia en un Estado europeo más moderno que deriva en gran parte de sus experiencias entre los alemanes establecidos de Rusia. A finales del siglo 17, los extranjeros ya no eran tan raros en las ciudades rusas, y el cuarto alemán había perdido su carácter étnico a finales de ese siglo.
Vístula Alemanes
A través de las guerras y las particiones de Polonia, Prusia adquirió una cantidad cada vez mayor de norte, el oeste y el territorio de Polonia central. El río Vístula fluye de sur a norte, a cerca de Danzig. Alemanes y holandeses establecieron su valle desde el mar Báltico y en movimiento hacia el sur con el tiempo. Finalmente, Prusia adquirió la mayor parte de la cuenca del Vístula, y la parte central del entonces Polonia se convirtió Sur Prusia. Su existencia fue breve - 1893/06, sino por su extremo muchos colonos alemanes habían establecido colonias agrícolas protestantes dentro de sus fronteras anteriores. Desde ya-prusiana de Silesia en el suroeste algunos católicos alemanes también entraron en la región. El 1935 "Breyer mapa" muestra la distribución de los asentamientos alemanes en lo que hoy es Polonia central.
Las victorias de Napoleón pusieron fin a la corta existencia del Sur de Prusia. Él y otros territorios fueron incorporados en el ducado de Varsovia. Después de la derrota de Napoleón en 1815, sin embargo, el ducado fue dividido. La región occidental de Posen fue convertida nuevamente en parte de Prusia, mientras que lo que hoy es el centro de Polonia se convirtió en el estado cliente de Rusia: Polonia…
Muchos alemanes se quedaron en la región central, el mantenimiento de su dialecto de mediana alemán prusiano, similar al dialecto de Silesia, y las religiones. Con dos guerras mundiales "I y II, el frente oriental estaba en su puerta y el reclutamiento aumentado. Las migraciones a Vístula de alemanes de Polonia aumentaron. Algunos se convirtieron en polacos, sin embargo, sus descendientes permanecen allí. Después de la Segunda Guerra Mundial, los que conservaron su lengua y costumbres alemanas fueron expulsados a la fuerza por los rusos y los polacos, con la pérdida de todos sus bienes.
Este sitio fue creado con el fin de difundir la música del volga y algo más, con esto no fomentamos la piratería ni buscamos ningún fin económico, solamente creamos un sitio para que todas las personas que aman el género puedan disfrutar de un montón de artistas. Haciendo valer el derecho de de libre expresión. APOYA A TUS ARTISTAS COMPRANDO SUS DISCOS ORIGINALES Y ASISTIENDO A SUS BAILES... GRACIAS!!!
miércoles, 25 de junio de 2014
domingo, 22 de junio de 2014
Maravillas Alemanas - Recordando Exitos '2011'
El Volumen 07 de este grupo integrado por Elbio Omar Cantero en Piano, Bajo y Voz Lider, José Luis Rios en Percusion y coros, Omar Alfredo Lopez en Animacion y coros,Jose Ernersto Roth en Acordeon, fundador del grupo y Armando Popp en Acordeon.
Album: Recordando Exitos.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 32.3 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2011.
Sonido: Excelente
01- Alegre campesino.
02- Desde el alma.
03- El niño de las monjas
04- A beber a beber y a purar.
05- Total para que.
06- El Rey
07- Polca Wisca.
08- A la pelotita.
09- Por que te alejas.
10- Tu carcel.
11- Como quisiera encontrarte.
12- Tengo un amor
Descargar
Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez por compartir este material.
Album: Recordando Exitos.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 32.3 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2011.
Sonido: Excelente
01- Alegre campesino.
02- Desde el alma.
03- El niño de las monjas
04- A beber a beber y a purar.
05- Total para que.
06- El Rey
07- Polca Wisca.
08- A la pelotita.
09- Por que te alejas.
10- Tu carcel.
11- Como quisiera encontrarte.
12- Tengo un amor
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez por compartir este material.
miércoles, 18 de junio de 2014
Los alemanes del Volga… Su idiosincrasia migratoria ...
A diferencia de la mayoría de las migraciones a la Argentina, la de los alemanes del Volga fue una inmigración de familias sin o con escasos aportes de individuos aislados
Por ello se caracterizaron por una estructura familiar propia, con familias numerosas de tipo patriarcal. El hecho de emigrar con el grupo familiar hace que tenían una menor necesidad de matrimonios mixtos, lo que produce una tenaz resistencia a la asimilación.
Esto unido a que hasta la segunda guerra mundial se mantenían las instituciones educativas donde se enseñaba el alemán y el desarrollo del culto religioso en su propio idioma son los principales factores de conservación del idioma de origen hasta nuestros días.
Si teníamos la oportunidad de visitar alguna de las colonias hace 30 años y caminar por sus calles podremos escuchar a la gente hablando el alemán en forma habitual, o seguir realizando sus fiestas tradicionales: la Kerb (día del Santo Patrono), Die Schlachte (La carneada), Der Osterhas (Conejito de Pascuas), Die Ostereier (los huevos de pascua) que las madres antaño decoraban artísticamente y pintaban de varios colores que dejaban en los die nest (niditos) de pasto que los niños habían preparado, hoy han sido reemplazados por los de chocolate...
También podremos observar la arquitectura característica de esta etnia: edificaciones de ladrillo, con puerta lateral y corredor al frente, en su mayoría con el techo a dos aguas, paralelo a la calle. La casa construida en L con un techo que en su parte baja termina en un corredor cubierto con el típico festón de chapa o tallado en madera. La casa contaba con una cocina amplia, los dormitorios, la despensa, el sótano, el galponcito-silo, el galponcito-leña, el establo, el jardín, el gallinero y la huerta, además todas las casas contaban con un horno de barro donde se horneaba el pan y las ricas tortas alemanas.
Esta estructura típica: casa, puerta, portón, está edificada exactamente igual que en Hessen en Alemania y después en Rusia, donde hicieron de sus casas un baluarte sin acceso por el frente para defenderse de los lobos y mongoles. Detrás de sus portones, la familia vivía aislada de la vista de los vecinos, dentro se vivía una vida propia, familiar.
Se tomaba mate (que reemplazó al samovar) con kreppel (versión teutona de la torta frita), se habla un dialecto alemán del siglo XVII y en días de fiesta se escucha el acordeón desgranando mazurcas, polcas y schottis.
En el medio de la aldea veremos la iglesia de líneas góticas, principal edificio del poblado. Mientras los criollos adoptaron el carro ruso, la polca y el kreppel y cambiaron la galleta porteña por el esponjoso pan casero, los colonienses se vistieron con bombachas y alpargatas, incorporaron el asado a su gastronomía, el tango a sus fiestas y el truco al ocio y reemplazaron el hábito del té alrededor del samovar por el mate que tomaban amargo, endulzado con un terrón de azúcar en la boca y que llamaban Zuckele o Kuie.
Esta es la historia de un pueblo que viene de los valles y bosques germanos y que pasaron por las estepas rusas para finalmente afincarse en las pampas argentinas, manteniendo la misma concepción urbanística, familiar religiosa, cultural y solidaria.
Por ello se caracterizaron por una estructura familiar propia, con familias numerosas de tipo patriarcal. El hecho de emigrar con el grupo familiar hace que tenían una menor necesidad de matrimonios mixtos, lo que produce una tenaz resistencia a la asimilación.
Esto unido a que hasta la segunda guerra mundial se mantenían las instituciones educativas donde se enseñaba el alemán y el desarrollo del culto religioso en su propio idioma son los principales factores de conservación del idioma de origen hasta nuestros días.
Si teníamos la oportunidad de visitar alguna de las colonias hace 30 años y caminar por sus calles podremos escuchar a la gente hablando el alemán en forma habitual, o seguir realizando sus fiestas tradicionales: la Kerb (día del Santo Patrono), Die Schlachte (La carneada), Der Osterhas (Conejito de Pascuas), Die Ostereier (los huevos de pascua) que las madres antaño decoraban artísticamente y pintaban de varios colores que dejaban en los die nest (niditos) de pasto que los niños habían preparado, hoy han sido reemplazados por los de chocolate...
También podremos observar la arquitectura característica de esta etnia: edificaciones de ladrillo, con puerta lateral y corredor al frente, en su mayoría con el techo a dos aguas, paralelo a la calle. La casa construida en L con un techo que en su parte baja termina en un corredor cubierto con el típico festón de chapa o tallado en madera. La casa contaba con una cocina amplia, los dormitorios, la despensa, el sótano, el galponcito-silo, el galponcito-leña, el establo, el jardín, el gallinero y la huerta, además todas las casas contaban con un horno de barro donde se horneaba el pan y las ricas tortas alemanas.
Esta estructura típica: casa, puerta, portón, está edificada exactamente igual que en Hessen en Alemania y después en Rusia, donde hicieron de sus casas un baluarte sin acceso por el frente para defenderse de los lobos y mongoles. Detrás de sus portones, la familia vivía aislada de la vista de los vecinos, dentro se vivía una vida propia, familiar.
Se tomaba mate (que reemplazó al samovar) con kreppel (versión teutona de la torta frita), se habla un dialecto alemán del siglo XVII y en días de fiesta se escucha el acordeón desgranando mazurcas, polcas y schottis.
En el medio de la aldea veremos la iglesia de líneas góticas, principal edificio del poblado. Mientras los criollos adoptaron el carro ruso, la polca y el kreppel y cambiaron la galleta porteña por el esponjoso pan casero, los colonienses se vistieron con bombachas y alpargatas, incorporaron el asado a su gastronomía, el tango a sus fiestas y el truco al ocio y reemplazaron el hábito del té alrededor del samovar por el mate que tomaban amargo, endulzado con un terrón de azúcar en la boca y que llamaban Zuckele o Kuie.
Esta es la historia de un pueblo que viene de los valles y bosques germanos y que pasaron por las estepas rusas para finalmente afincarse en las pampas argentinas, manteniendo la misma concepción urbanística, familiar religiosa, cultural y solidaria.
domingo, 15 de junio de 2014
Os 3 Xirus - Bier Meine Frau '1969'
El grupo se estableció en 1964 por Bruno Neher y Jorge Fagundes, que se caracteriza por la realización de la música gauchesca adaptada al estilo regionalista germânico. La formación inicial de los 3 Xirus, cuyo nombre fue dado por Paixão Cortes, fue compuesta por el hermanos Neher (Bruno y Elmo) y Leonardo. En 1969, el lanzamiento del álbum Bier Meine Frau, que incluye la canción "bebidas, Bebida, Little Brother, beber de" versión de la música del folklore alemán Trink, Trink, Trink Bruderlein.
Album: Bier Meine Frau.
Bitrate: 256.
Tamaño del archivo: 48.3 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 1969.
Sonido: Excelente.
01- Trink, Trink, Bruderlein Trink
02- In Suden von Brasilien
03- Abschied
04- Liechtensteiner Polka
05- Schones Medchen
06- Im wald in grune wald
07- Marichen
08- Vagabundenlied
09- Horch was kommt vom drauben rein
10- Hacken Schmidt
11- Herr Schmidt
12- Blau Ferber
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Album: Bier Meine Frau.
Bitrate: 256.
Tamaño del archivo: 48.3 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 1969.
Sonido: Excelente.
01- Trink, Trink, Bruderlein Trink
02- In Suden von Brasilien
03- Abschied
04- Liechtensteiner Polka
05- Schones Medchen
06- Im wald in grune wald
07- Marichen
08- Vagabundenlied
09- Horch was kommt vom drauben rein
10- Hacken Schmidt
11- Herr Schmidt
12- Blau Ferber
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miércoles, 11 de junio de 2014
Las madres alemanas del Volga
“En la época de nuestros padres, la gente se casaba muy joven; el hombre a los veinte años, y la niña con apenas diez y siete”, escribe el Padre José Brendel recordando los primeros años de las colonias alemanas de la Argentina. La mujer era la dueña de casa en todo el real sentido de la palabra. El hogar era su pequeño reino –y el único-, en que nada se hacía sin ella, y en que todo iba sincronizado alrededor de su mandato y voluntad. La mujer, era la cohesión de todo aquello. Y una vez que llegaban los hijos, ellos eran el incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban… sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños.
El joven que solicitaba con un solemne ritual la mano de una muchacha, sabía que no podría ofrecerle ni riquezas ni más comodidades que las comunes, fuera de sus brazos fuertes de labrador, y de su espíritu de trabajo; y ambos, de común acuerdo, enfrentaban la vida como viniera, sin hacerle preguntas, sabiendo lo que querían del futuro, y sacrificándose sin titubeos, para conquistarlo. Y una vez que llegaban los hijos, ellos eran el mejor incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban . . . sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños. A eso hay que añadir como en el caso de los fundadores de las colonias, que apenas casados, iniciaban el gran viaje por mares y tierras en busca de la felicidad y de un terruño en que pudieran vivir con sus hijos.
Y una vez que llegaban los hijos –rememora el Padre Brendel-, ellos eran el incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban… sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños.
El hogar era su pequeño reino –y el único-, en que nada se hacía sin ella, y en que todo iba sincronizado alrededor de su mandato y voluntad. La mujer, era la cohesión de todo aquello.
Una vez que sus hijas eran mayores, ellas colaboraban activamente en los trabajos, aprendiendo la conducción del hogar de la mejor de las maestras: su madre. En las colonias no se concebía una muchacha casadera, que no supiera cocinar, y conducir una casa. Ningún hombre hubiese mirado a una muchacha así.
Por eso también, los hogares de los alemanes del Volga, eran alegres y felices –sostiene el Padre Brendel-, tanto en la presentación prolija de las habitaciones y dependencias, como en el rostro de sus gentes.
Para comprender mejor la importancia de la madre en el hogar, referiré una anécdota: un señor a quien se le había muerto la esposa, a cuya ausencia no podía acostumbrarse, me dijo un día, en confidencia: "Nunca hubiera creído, que ella era el lazo de unión de mi familia... Ella tan pequeñita y menuda, que hablaba tan poco, era la cohesión de todo, con su gran corazón... y desde que se fue todo se vino abajo... Ella se lo llevó todo. Y pensar, que yo creía que sobre mis hombros descansaba la unión de mi hogar... ¡Iluso de mí!".
Otro detalle ilustrativo de las madres de los alemanes del Volga, son las viejas y amarillentas fotografías de antaño: los cuadros de familia. Allí está ella, rodeada de la corona de los suyos, llevando bien visible entre sus manos el rosario y su libro de Misa...
Sobre sus rodillas se aprendía entre balbuceos el primer Ave María, y la torpeza de los bracitos infantiles dibujó por primera vez el signo indeciso de la Cruz. Antes de que la familia se entregara al reposo, la madre se aseguraba de que todos habían hecho su oración.
Los mayores en silencio, y los más pequeños, cantando su oración en alta voz, bajo la atenta supervisión de la mamá. Y cuando ya todo el mundo se había acostado, pasaba ella por las habitaciones, rociando cosas y personas con agua bendita y pidiéndole a Dios nos librara del mal.
Durante mi vida de estudiante y de sacerdote –cuenta el Padre Brendel-, jamás llegué a mi casa, sin encontrar a mi anciana madre esperándome junto al portón de entrada de la finca. Desde lejos divisaba su batita blanca, y sabía que me estaba aguardando con cada auto que pasaba por la calle. La bata de mi madre era para mí como la bandera de llegada de todas las esperanzas. Y así, años y años de ansias de llegar, y de bata blanca de espera, hasta que llegó el día, en que al regresar, el portón estaba sólo, tan solo, como si le faltara toda mi infancia y juventud... y toda mi vida.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
El joven que solicitaba con un solemne ritual la mano de una muchacha, sabía que no podría ofrecerle ni riquezas ni más comodidades que las comunes, fuera de sus brazos fuertes de labrador, y de su espíritu de trabajo; y ambos, de común acuerdo, enfrentaban la vida como viniera, sin hacerle preguntas, sabiendo lo que querían del futuro, y sacrificándose sin titubeos, para conquistarlo. Y una vez que llegaban los hijos, ellos eran el mejor incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban . . . sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños. A eso hay que añadir como en el caso de los fundadores de las colonias, que apenas casados, iniciaban el gran viaje por mares y tierras en busca de la felicidad y de un terruño en que pudieran vivir con sus hijos.
Y una vez que llegaban los hijos –rememora el Padre Brendel-, ellos eran el incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban… sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños.
El hogar era su pequeño reino –y el único-, en que nada se hacía sin ella, y en que todo iba sincronizado alrededor de su mandato y voluntad. La mujer, era la cohesión de todo aquello.
Una vez que sus hijas eran mayores, ellas colaboraban activamente en los trabajos, aprendiendo la conducción del hogar de la mejor de las maestras: su madre. En las colonias no se concebía una muchacha casadera, que no supiera cocinar, y conducir una casa. Ningún hombre hubiese mirado a una muchacha así.
Por eso también, los hogares de los alemanes del Volga, eran alegres y felices –sostiene el Padre Brendel-, tanto en la presentación prolija de las habitaciones y dependencias, como en el rostro de sus gentes.
Para comprender mejor la importancia de la madre en el hogar, referiré una anécdota: un señor a quien se le había muerto la esposa, a cuya ausencia no podía acostumbrarse, me dijo un día, en confidencia: "Nunca hubiera creído, que ella era el lazo de unión de mi familia... Ella tan pequeñita y menuda, que hablaba tan poco, era la cohesión de todo, con su gran corazón... y desde que se fue todo se vino abajo... Ella se lo llevó todo. Y pensar, que yo creía que sobre mis hombros descansaba la unión de mi hogar... ¡Iluso de mí!".
Otro detalle ilustrativo de las madres de los alemanes del Volga, son las viejas y amarillentas fotografías de antaño: los cuadros de familia. Allí está ella, rodeada de la corona de los suyos, llevando bien visible entre sus manos el rosario y su libro de Misa...
Sobre sus rodillas se aprendía entre balbuceos el primer Ave María, y la torpeza de los bracitos infantiles dibujó por primera vez el signo indeciso de la Cruz. Antes de que la familia se entregara al reposo, la madre se aseguraba de que todos habían hecho su oración.
Los mayores en silencio, y los más pequeños, cantando su oración en alta voz, bajo la atenta supervisión de la mamá. Y cuando ya todo el mundo se había acostado, pasaba ella por las habitaciones, rociando cosas y personas con agua bendita y pidiéndole a Dios nos librara del mal.
Durante mi vida de estudiante y de sacerdote –cuenta el Padre Brendel-, jamás llegué a mi casa, sin encontrar a mi anciana madre esperándome junto al portón de entrada de la finca. Desde lejos divisaba su batita blanca, y sabía que me estaba aguardando con cada auto que pasaba por la calle. La bata de mi madre era para mí como la bandera de llegada de todas las esperanzas. Y así, años y años de ansias de llegar, y de bata blanca de espera, hasta que llegó el día, en que al regresar, el portón estaba sólo, tan solo, como si le faltara toda mi infancia y juventud... y toda mi vida.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
miércoles, 4 de junio de 2014
Así vivieron las madres alemanas del Volga
“En la época de nuestros padres, la gente se casaba muy joven; el hombre a los veinte años, y la niña con apenas diez y siete”, escribe el Padre José Brendel recordando los primeros años de las colonias alemanas de la Argentina. La mujer era la dueña de casa en todo el real sentido de la palabra. El hogar era su pequeño reino –y el único-, en que nada se hacía sin ella, y en que todo iba sincronizado alrededor de su mandato y voluntad. La mujer, era la cohesión de todo aquello. Y una vez que llegaban los hijos, ellos eran el incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban… sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños.
El joven que solicitaba con un solemne ritual la mano de una muchacha, sabía que no podría ofrecerle ni riquezas ni más comodidades que las comunes, fuera de sus brazos fuertes de labrador, y de su espíritu de trabajo; y ambos, de común acuerdo, enfrentaban la vida como viniera, sin hacerle preguntas, sabiendo lo que querían del futuro, y sacrificándose sin titubeos, para conquistarlo. Y una vez que llegaban los hijos, ellos eran el mejor incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban . . . sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños. A eso hay que añadir como en el caso de los fundadores de las colonias, que apenas casados, iniciaban el gran viaje por mares y tierras en busca de la felicidad y de un terruño en que pudieran vivir con sus hijos.
Y una vez que llegaban los hijos –rememora el Padre Brendel-, ellos eran el incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban… sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños.
El hogar era su pequeño reino –y el único-, en que nada se hacía sin ella, y en que todo iba sincronizado alrededor de su mandato y voluntad. La mujer, era la cohesión de todo aquello.
Una vez que sus hijas eran mayores, ellas colaboraban activamente en los trabajos, aprendiendo la conducción del hogar de la mejor de las maestras: su madre. En las colonias no se concebía una muchacha casadera, que no supiera cocinar, y conducir una casa. Ningún hombre hubiese mirado a una muchacha así.
Por eso también, los hogares de los alemanes del Volga, eran alegres y felices –sostiene el Padre Brendel-, tanto en la presentación prolija de las habitaciones y dependencias, como en el rostro de sus gentes.
Para comprender mejor la importancia de la madre en el hogar, referiré una anécdota: un señor a quien se le había muerto la esposa, a cuya ausencia no podía acostumbrarse, me dijo un día, en confidencia: "Nunca hubiera creído, que ella era el lazo de unión de mi familia... Ella tan pequeñita y menuda, que hablaba tan poco, era la cohesión de todo, con su gran corazón... y desde que se fue todo se vino abajo... Ella se lo llevó todo. Y pensar, que yo creía que sobre mis hombros descansaba la unión de mi hogar... ¡Iluso de mí!".
Otro detalle ilustrativo de las madres de los alemanes del Volga, son las viejas y amarillentas fotografías de antaño: los cuadros de familia. Allí está ella, rodeada de la corona de los suyos, llevando bien visible entre sus manos el rosario y su libro de Misa...
Sobre sus rodillas se aprendía entre balbuceos el primer Ave María, y la torpeza de los bracitos infantiles dibujó por primera vez el signo indeciso de la Cruz. Antes de que la familia se entregara al reposo, la madre se aseguraba de que todos habían hecho su oración.
Los mayores en silencio, y los más pequeños, cantando su oración en alta voz, bajo la atenta supervisión de la mamá. Y cuando ya todo el mundo se había acostado, pasaba ella por las habitaciones, rociando cosas y personas con agua bendita y pidiéndole a Dios nos librara del mal.
Durante mi vida de estudiante y de sacerdote –cuenta el Padre Brendel-, jamás llegué a mi casa, sin encontrar a mi anciana madre esperándome junto al portón de entrada de la finca. Desde lejos divisaba su batita blanca, y sabía que me estaba aguardando con cada auto que pasaba por la calle. La bata de mi madre era para mí como la bandera de llegada de todas las esperanzas. Y así, años y años de ansias de llegar, y de bata blanca de espera, hasta que llegó el día, en que al regresar, el portón estaba sólo, tan solo, como si le faltara toda mi infancia y juventud... y toda mi vida.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
El joven que solicitaba con un solemne ritual la mano de una muchacha, sabía que no podría ofrecerle ni riquezas ni más comodidades que las comunes, fuera de sus brazos fuertes de labrador, y de su espíritu de trabajo; y ambos, de común acuerdo, enfrentaban la vida como viniera, sin hacerle preguntas, sabiendo lo que querían del futuro, y sacrificándose sin titubeos, para conquistarlo. Y una vez que llegaban los hijos, ellos eran el mejor incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban . . . sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños. A eso hay que añadir como en el caso de los fundadores de las colonias, que apenas casados, iniciaban el gran viaje por mares y tierras en busca de la felicidad y de un terruño en que pudieran vivir con sus hijos.
Y una vez que llegaban los hijos –rememora el Padre Brendel-, ellos eran el incentivo para el trabajo. Los romanticismos no contaban… sino en las leyendas de príncipes, que leían con tanta fruición y les contaban luego a sus niños.
El hogar era su pequeño reino –y el único-, en que nada se hacía sin ella, y en que todo iba sincronizado alrededor de su mandato y voluntad. La mujer, era la cohesión de todo aquello.
Una vez que sus hijas eran mayores, ellas colaboraban activamente en los trabajos, aprendiendo la conducción del hogar de la mejor de las maestras: su madre. En las colonias no se concebía una muchacha casadera, que no supiera cocinar, y conducir una casa. Ningún hombre hubiese mirado a una muchacha así.
Por eso también, los hogares de los alemanes del Volga, eran alegres y felices –sostiene el Padre Brendel-, tanto en la presentación prolija de las habitaciones y dependencias, como en el rostro de sus gentes.
Para comprender mejor la importancia de la madre en el hogar, referiré una anécdota: un señor a quien se le había muerto la esposa, a cuya ausencia no podía acostumbrarse, me dijo un día, en confidencia: "Nunca hubiera creído, que ella era el lazo de unión de mi familia... Ella tan pequeñita y menuda, que hablaba tan poco, era la cohesión de todo, con su gran corazón... y desde que se fue todo se vino abajo... Ella se lo llevó todo. Y pensar, que yo creía que sobre mis hombros descansaba la unión de mi hogar... ¡Iluso de mí!".
Otro detalle ilustrativo de las madres de los alemanes del Volga, son las viejas y amarillentas fotografías de antaño: los cuadros de familia. Allí está ella, rodeada de la corona de los suyos, llevando bien visible entre sus manos el rosario y su libro de Misa...
Sobre sus rodillas se aprendía entre balbuceos el primer Ave María, y la torpeza de los bracitos infantiles dibujó por primera vez el signo indeciso de la Cruz. Antes de que la familia se entregara al reposo, la madre se aseguraba de que todos habían hecho su oración.
Los mayores en silencio, y los más pequeños, cantando su oración en alta voz, bajo la atenta supervisión de la mamá. Y cuando ya todo el mundo se había acostado, pasaba ella por las habitaciones, rociando cosas y personas con agua bendita y pidiéndole a Dios nos librara del mal.
Durante mi vida de estudiante y de sacerdote –cuenta el Padre Brendel-, jamás llegué a mi casa, sin encontrar a mi anciana madre esperándome junto al portón de entrada de la finca. Desde lejos divisaba su batita blanca, y sabía que me estaba aguardando con cada auto que pasaba por la calle. La bata de mi madre era para mí como la bandera de llegada de todas las esperanzas. Y así, años y años de ansias de llegar, y de bata blanca de espera, hasta que llegó el día, en que al regresar, el portón estaba sólo, tan solo, como si le faltara toda mi infancia y juventud... y toda mi vida.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
domingo, 1 de junio de 2014
Trio Alegria - Más Bailable que Nunca '2009'
Ritmo Caracteristico! Sonido Propio e Iluminacion para Todo Tipo de Eventos! ¡Todos los Ritmos y Estilos Musicales a TU Servicio! Gracias Por Confiarnos Tu Fiesta! ¡Sera Inolvidable! Por contrataciones podés comunicarte al (0343) 4362516 Sr. Rolando Plum
Album: Más Bailable que Nunca.
Bitrate: 192.
Tamaño del archivo: 71.9 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2009.
Sonido: Excelente.
01- Memecumbe.
02- Cuyano y Cordobes.
03- Gelatina - Ponete la chancleta.
04- Tan bonita pero muy celosa - Agarranse de las manos.
05- Cherubiqua - 772.
06- Dos Pinpollos.
07- Florcita de aromo.
08- Amor amor - El que te agarra la agarra.
09- Ana Catriñe.
10- El mas popular.
11- La avispa loca.
12- Tuve ganas de llorar.
13- Me aflojo todo.
14- El tenampa.
15- Que te pasa corazon.
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Album: Más Bailable que Nunca.
Bitrate: 192.
Tamaño del archivo: 71.9 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2009.
Sonido: Excelente.
01- Memecumbe.
02- Cuyano y Cordobes.
03- Gelatina - Ponete la chancleta.
04- Tan bonita pero muy celosa - Agarranse de las manos.
05- Cherubiqua - 772.
06- Dos Pinpollos.
07- Florcita de aromo.
08- Amor amor - El que te agarra la agarra.
09- Ana Catriñe.
10- El mas popular.
11- La avispa loca.
12- Tuve ganas de llorar.
13- Me aflojo todo.
14- El tenampa.
15- Que te pasa corazon.
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miércoles, 28 de mayo de 2014
Videos del Grupo Astral de Strobel Buenos Aires
Aqui varios videos de presentación del Grupo Astral
Grupo astral 2009 polcas en la pista
Grupo astral 2009 seleccion de polcas
Alemanes del Volga Tanda de Baile con el Grupo Astral
Grupo Astral - Pajaro Campana (Bernasconi 24-10-09)
Grupo Astral - Pajaro Campana (Bernasconi 24-10-09)
miércoles, 21 de mayo de 2014
El nacimiento de las colonias
Amanece. El rocío le pone gotas de sudor a los caballos que tiran del arado y perlas transparentes a las rosas que florecen en el jardín. El sol asoma en el horizonte, limpio y puro, alargando sombras, entibiando la mañana, alegrando el alma de esperanza y sueños renovados. El labrador trabaja la tierra; la mujer desmaleza el jardín, entre pétalos de colores.
La mañana se despereza y bosteza en una brisa que pasa y se pierde en la vastedad de la pampa. En su agitar de alas acaricia los trigales, meciendo sus rubias cabecitas de oro llenas de granos que el molinero transformará en harina y el panadero en pan.
El cielo es un lienzo azul donde Dios dibuja una bandada de pájaros: gorriones y tordos que en una estela de puntos oscuros, se diluye en el horizonte. Unas nubes que pasan parecen siluetas blancas de formas varias. Esbozos que perfilan el escenario donde se proyecta una casita de adobe, un horno de barro exhalando humo, un molino, algunas vacas, una veintena de ovejas y un perro celoso cuidándolas; una mujer desmalezando su jardín y un labrador trabajando la tierra con un arado.
Un cuadro de la Argentina naciendo al mundo: una familia de colonos alemanes del Volga recién inmigrados al país a fines del siglo XIX colonizando la pampa virgen, ese inmenso trozo de suelo donde en el futuro brillará el nombre de una ciudad, Coronel Suárez, y el de tres pueblos: Santa Trinidad, San José y Santa María.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
La mañana se despereza y bosteza en una brisa que pasa y se pierde en la vastedad de la pampa. En su agitar de alas acaricia los trigales, meciendo sus rubias cabecitas de oro llenas de granos que el molinero transformará en harina y el panadero en pan.
El cielo es un lienzo azul donde Dios dibuja una bandada de pájaros: gorriones y tordos que en una estela de puntos oscuros, se diluye en el horizonte. Unas nubes que pasan parecen siluetas blancas de formas varias. Esbozos que perfilan el escenario donde se proyecta una casita de adobe, un horno de barro exhalando humo, un molino, algunas vacas, una veintena de ovejas y un perro celoso cuidándolas; una mujer desmalezando su jardín y un labrador trabajando la tierra con un arado.
Un cuadro de la Argentina naciendo al mundo: una familia de colonos alemanes del Volga recién inmigrados al país a fines del siglo XIX colonizando la pampa virgen, ese inmenso trozo de suelo donde en el futuro brillará el nombre de una ciudad, Coronel Suárez, y el de tres pueblos: Santa Trinidad, San José y Santa María.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
domingo, 18 de mayo de 2014
Los Auténticos del Ritmo - Razones para seguir '2012'
Los Autenticos del ritmo son Sergio Remigio Walker en voz y animacion, jose Luis Schmidhalter en teclados y coros, Dario Dante Montu en Bateria y Ezequiel Oscar ramos en acordeón, teclado y direcion musical.
Album: Razones para seguir.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 33.7 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2012.
01- Polka de los montes.
02- Vals Mito.
03- Schotis autentico
04- Espiga dorada.
05- El cartero picaflor.
06- Lejana Suiza.
07- Al suizo le gusta cantar iotlerr.
08- Recordando viejos tiempos.
09- El cucu del Tirtol.
10- Camino a Valle Maria.
11- La chancha se va pal mai.
12- El pasito tirules.
Desargar
Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez por compartir este material.
Album: Razones para seguir.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 33.7 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2012.
01- Polka de los montes.
02- Vals Mito.
03- Schotis autentico
04- Espiga dorada.
05- El cartero picaflor.
06- Lejana Suiza.
07- Al suizo le gusta cantar iotlerr.
08- Recordando viejos tiempos.
09- El cucu del Tirtol.
10- Camino a Valle Maria.
11- La chancha se va pal mai.
12- El pasito tirules.
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez por compartir este material.
miércoles, 14 de mayo de 2014
Lágrimas de ángeles en el Volga
Fuera cae nieve. Es invierno. La aldea es un cúmulo de chimeneas respirando humo en la inmensa vastedad de la estepa rusa. Nadie recorre las calles. Ninguna persona osa salir y enfrentar la tempestad. Hace días que nieva. Sólo se ven caer copos de nieve, blancos y fríos copos de algodón. Caen y caen del cielo y se amontonan en los techos, en los patios, en la aldea entera.
Adentro de la casa, la leña crepita, el fuego calienta la cocina. La madre fríe Kreppel, los niños juegan; el padre arregla un zapato trabajando con lezna, aguja e hilo; el abuelo y la abuela conversan. Los minutos transcurren. Se hacen horas. Llega la noche. La familia se sienta alrededor de la mesa. Rezan. Cenan. Cantan, con voces melancólicas y desbordadas de nostalgia, antiguas canciones que los ancestros trajeron en la alforja del corazón desde Alemania.
Afuera es noche cerrada. Oscura. Dejó de nevar. Las estrellas brillan cual cristales de oro. Semejan lágrimas de ángeles suspendidas del corazón de Dios.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
Adentro de la casa, la leña crepita, el fuego calienta la cocina. La madre fríe Kreppel, los niños juegan; el padre arregla un zapato trabajando con lezna, aguja e hilo; el abuelo y la abuela conversan. Los minutos transcurren. Se hacen horas. Llega la noche. La familia se sienta alrededor de la mesa. Rezan. Cenan. Cantan, con voces melancólicas y desbordadas de nostalgia, antiguas canciones que los ancestros trajeron en la alforja del corazón desde Alemania.
Afuera es noche cerrada. Oscura. Dejó de nevar. Las estrellas brillan cual cristales de oro. Semejan lágrimas de ángeles suspendidas del corazón de Dios.
Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga - Libro "Antiguas tradiciones de los Alemanes del Volga" de Héctor Maier y Julio C. Melchior
domingo, 11 de mayo de 2014
Grupo Astral - Colección de Música Típica Alemana Vol 3 '2010'
Integrantes Voz y Guitarra A. Omar Graf, Acordeón, teclado y coros Waldo Graf, Bajo Ulices Graf, Batería A. Magin Graf, Percusión y 3 acordeón Ezequiel Graf y Teclados y 2 acordeón Marcos Monzon.
Album: Colección de Música Típica Alemana.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 50.3 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2010.
Sonido: Excelente
01- Loco Lindo.
02- Wenn ich ledig bin.
03- Die woge hat sieben tage.
04- Paseando las cuñadas.
05- Isabella.
06- Rosamunde.
07- Marcha del inmigrante.
08- Oh Susana.
09- Die Kerb fangt an.
10- Polka Oben und Unten.
11- In Munchen sthet ein Hofrauhaus.
12- Schottis de la alegria.
13- Ein paar schue.
14- Gib mier ein kuss - Alte niem mich zu hause.
15- Nach Lindenau.
16- La feana.
17- Oh!...mien darf.
18- Scneewalzer.
Descargar
Agradecimiento Especial a Jose Antonio Maibach por compartir este material espectacular.
Album: Colección de Música Típica Alemana.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 50.3 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2010.
Sonido: Excelente
01- Loco Lindo.
02- Wenn ich ledig bin.
03- Die woge hat sieben tage.
04- Paseando las cuñadas.
05- Isabella.
06- Rosamunde.
07- Marcha del inmigrante.
08- Oh Susana.
09- Die Kerb fangt an.
10- Polka Oben und Unten.
11- In Munchen sthet ein Hofrauhaus.
12- Schottis de la alegria.
13- Ein paar schue.
14- Gib mier ein kuss - Alte niem mich zu hause.
15- Nach Lindenau.
16- La feana.
17- Oh!...mien darf.
18- Scneewalzer.
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Agradecimiento Especial a Jose Antonio Maibach por compartir este material espectacular.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Aldea San Miguel
Breve historia por uno de sus protagonistas
San Miguel y su maestro rural
Breve historia por uno de sus protagonistas
"Las viejas Aldeas de Colonia Alvear, en el Departamento Diamante recibían cada año centenares de colonos nuevos. Los lotes de tierra ya no alcanzaban y entonces la gente se dispuso a fundar nuevas colonias fuera del Departamento Diamante. Y yo también traté de buscar tierra en otra parte. A los 21 años de edad, o sea en 1896, me casé con Mariana Schunk, y en 1899 fundamos la Colonia San Miguel, en el Departamento Nogoyá, Distrito Algarrobitos (a 15 kilómetros de la ciudad de Crespo, N. del R.).
Corría el año 1899, cuando los colonos llegados a colonia General Alvear, se vieron obligados a buscar nuevas tierras. Entonces se reunieron catorce familias y nos resolvimos comprar un campo en el Departamento Nogoyá, Distrito Algarrobitos. Había allí un lote que era de Zaragoza. Nos pusimos en contacto con el Banco, el cual adquirió estas mil hectáreas de un tal Rivas para venderlo a los nuevos colonos.
Los fundadores de la Colonia San Miguel son los siguientes: Antonio Seib, con 84 hectáreas; Adán Gassmann, con 84 hectáreas; Miguel Neiff, con 84 hectáreas; Eduardo Oberlein, con 42 hectáreas; José Dreher, con 42 hectáreas; Matías Gassmann, con 84 hectáreas; Pedro Neiff, con 84 hectáreas; Conrado Krapp, con 84 hectáreas; Pedro Schunk, con 84 hectáreas; Federico Schweigert, con 50 hectáreas; José Gerstner, con 50 hectáreas; Nicolás Kessler, con 84 hectáreas; Andrés Krapp, con 67 hectáreas y Felipe Derfler, con 84 hectáreas.
La superficie total de la nueva colonia fundada oficialmente el 21 de mayo de 1899, es de 1.012 hectáreas, 64 áreas, 45 centiáreas; s sea 600 cuadras cuadradadas más 2.720 varas.
El campo está delimitado al Norte con herederos de Elías Cáceres y Mariano García y Candelario Taborda; al Sur con herederos de Celestino Ortíz; al Sureste con herederos de Braulio Zaragoza y al Noreste con Máximo Moreira; o sea que entre los arrotos Durazno al Norte y arroyo Falso, afluente del primero; por la parte Oeste con el camino a Don Cristóbal y el arroyo del Medio.
Todos estos colonos eran de Valle María, menos Derfler y Krapp que eran de Aldea Chaleco. El convenio con el Banco era: $ 50.- por cuadra, pagadero en seis años al 6 % de interés. Pero sobrevinieron enseguida dos años malos, 1899 y 1890. La gente no podía cumplir con el Banco y corríamos peligro de deber abandonar la colonia. Habíamos fundado una pequeña aldea sobre las chacras de Matías Gassmann y José Dreher, con casas de ladrillo de adobe. Ante el peligro que corría la naciente colonia, intervino el Gobierno provincial con quien hicimos un nuevo convenio: la cuadra a $ 50.- sin intereses, pagaderos en 10 años. El Gobierno nos prohibió vivir en aldeas, manteniendo firmemente la cláusula de que cada colono debería vivir en su chacra.
Así debimos abandonar la aldea fundada en 1899 y fuimos a vivir cada cual a su chacra, edificando las casas sobre una calle que hicimos abrir a través de toda la colonia desde la mitad del campo de Antonio Seib hasta el lote de Andrés Krapp. La colonia nació bajo muchas dificultades. Los años malos atrasaron enormemente toda nuestra economía y así sucedió que recién en el año 1914 se entregaron los primeros títulos de propiedad.
En 1916 construimos la pequeña iglesia que está en el terreno que me fue adjudicado, y que fue atendida desde Crespo hasta 1917.
Desde 1916 funcionaba en la iglesia o capilla una escuela particular con el maestro Antonio Gassmann que, a partir de 1917 se transformó en escuela provincial agregándose un maestro ayudante, señor José Gassmann.
La institución agraria más importante es para nosotros La Agrícola Regional Cooperativa Limitada. La consideramos local, por cuanto casi todos los colonos de aquí somos socios. Cuando se fundó la Sociedad en 1910, hemos tenido varios años de malas cosechas, pero eso no impidió a que nos asociáramos enseguida ..."
Un relato de Pedro Neiff. Tomado del libro Alemanes del Volga, el pueblo que emigró dos veces, de Orlando Britos, páginas 84 y 85.
San Miguel y su maestro rural
"Don Antonio Gassmann. Nacido en Valle María el 9 de septiembre de 1899. Vive en San Miguel y desde niño aprende nuestra lengua y el alemán en Valle María y Santa Anita.El Maestro Antonio frente a sus alumnos En 1925 se hizo cargo de la dirección de la escuela particular de su pequeña aldea. En esa época funcionaba en la misma Iglesia (foto). Con singular entusiasmo y acierto también preparó a los niños de la comunidad a la Primera Comunión y a la Confirmación. En el 28 y en el 29 interrumpe temporariamente la docencia. Regresa en 1930 y continúa hasta 1941. En febrero de 1934 obtiene el Certificado de Enseñanza Particular del Consejo de Educación de la Provincia. Durante la Segunda Guerra Mundial cunde en el Ministerio de Educación de Entre Ríos una profunda "germanofobia" y es destituido injustamente y sin ninguna explicación, como ocurrió en tantas colonias de los alemanes del Volga.
Integró, como ciudadano público, trascendiendo más allá de su aldea, varios "consejos" de la Cooperativa "La Agrícola Regional" de Crespo y el Directorio del Frigorífico Crespo S.A.
Hombre eminentemente intelectual se apoyó en su esposa: Paulina Seib (1901-1984) y en sus 9 hijos para llevar adelante las tareas rurales del Establecimiento "Los Ceibos". Amante de la lectura y apasionado por la historia de nuestros antepasados, supo legar a sus descendientes, ese mismo entusiasmo y cariño."
San Miguel y su maestro rural
Breve historia por uno de sus protagonistas
"Las viejas Aldeas de Colonia Alvear, en el Departamento Diamante recibían cada año centenares de colonos nuevos. Los lotes de tierra ya no alcanzaban y entonces la gente se dispuso a fundar nuevas colonias fuera del Departamento Diamante. Y yo también traté de buscar tierra en otra parte. A los 21 años de edad, o sea en 1896, me casé con Mariana Schunk, y en 1899 fundamos la Colonia San Miguel, en el Departamento Nogoyá, Distrito Algarrobitos (a 15 kilómetros de la ciudad de Crespo, N. del R.).
Corría el año 1899, cuando los colonos llegados a colonia General Alvear, se vieron obligados a buscar nuevas tierras. Entonces se reunieron catorce familias y nos resolvimos comprar un campo en el Departamento Nogoyá, Distrito Algarrobitos. Había allí un lote que era de Zaragoza. Nos pusimos en contacto con el Banco, el cual adquirió estas mil hectáreas de un tal Rivas para venderlo a los nuevos colonos.
Los fundadores de la Colonia San Miguel son los siguientes: Antonio Seib, con 84 hectáreas; Adán Gassmann, con 84 hectáreas; Miguel Neiff, con 84 hectáreas; Eduardo Oberlein, con 42 hectáreas; José Dreher, con 42 hectáreas; Matías Gassmann, con 84 hectáreas; Pedro Neiff, con 84 hectáreas; Conrado Krapp, con 84 hectáreas; Pedro Schunk, con 84 hectáreas; Federico Schweigert, con 50 hectáreas; José Gerstner, con 50 hectáreas; Nicolás Kessler, con 84 hectáreas; Andrés Krapp, con 67 hectáreas y Felipe Derfler, con 84 hectáreas.
La superficie total de la nueva colonia fundada oficialmente el 21 de mayo de 1899, es de 1.012 hectáreas, 64 áreas, 45 centiáreas; s sea 600 cuadras cuadradadas más 2.720 varas.
El campo está delimitado al Norte con herederos de Elías Cáceres y Mariano García y Candelario Taborda; al Sur con herederos de Celestino Ortíz; al Sureste con herederos de Braulio Zaragoza y al Noreste con Máximo Moreira; o sea que entre los arrotos Durazno al Norte y arroyo Falso, afluente del primero; por la parte Oeste con el camino a Don Cristóbal y el arroyo del Medio.
Todos estos colonos eran de Valle María, menos Derfler y Krapp que eran de Aldea Chaleco. El convenio con el Banco era: $ 50.- por cuadra, pagadero en seis años al 6 % de interés. Pero sobrevinieron enseguida dos años malos, 1899 y 1890. La gente no podía cumplir con el Banco y corríamos peligro de deber abandonar la colonia. Habíamos fundado una pequeña aldea sobre las chacras de Matías Gassmann y José Dreher, con casas de ladrillo de adobe. Ante el peligro que corría la naciente colonia, intervino el Gobierno provincial con quien hicimos un nuevo convenio: la cuadra a $ 50.- sin intereses, pagaderos en 10 años. El Gobierno nos prohibió vivir en aldeas, manteniendo firmemente la cláusula de que cada colono debería vivir en su chacra.
Así debimos abandonar la aldea fundada en 1899 y fuimos a vivir cada cual a su chacra, edificando las casas sobre una calle que hicimos abrir a través de toda la colonia desde la mitad del campo de Antonio Seib hasta el lote de Andrés Krapp. La colonia nació bajo muchas dificultades. Los años malos atrasaron enormemente toda nuestra economía y así sucedió que recién en el año 1914 se entregaron los primeros títulos de propiedad.
En 1916 construimos la pequeña iglesia que está en el terreno que me fue adjudicado, y que fue atendida desde Crespo hasta 1917.
Desde 1916 funcionaba en la iglesia o capilla una escuela particular con el maestro Antonio Gassmann que, a partir de 1917 se transformó en escuela provincial agregándose un maestro ayudante, señor José Gassmann.
La institución agraria más importante es para nosotros La Agrícola Regional Cooperativa Limitada. La consideramos local, por cuanto casi todos los colonos de aquí somos socios. Cuando se fundó la Sociedad en 1910, hemos tenido varios años de malas cosechas, pero eso no impidió a que nos asociáramos enseguida ..."
Un relato de Pedro Neiff. Tomado del libro Alemanes del Volga, el pueblo que emigró dos veces, de Orlando Britos, páginas 84 y 85.
San Miguel y su maestro rural
"Don Antonio Gassmann. Nacido en Valle María el 9 de septiembre de 1899. Vive en San Miguel y desde niño aprende nuestra lengua y el alemán en Valle María y Santa Anita.El Maestro Antonio frente a sus alumnos En 1925 se hizo cargo de la dirección de la escuela particular de su pequeña aldea. En esa época funcionaba en la misma Iglesia (foto). Con singular entusiasmo y acierto también preparó a los niños de la comunidad a la Primera Comunión y a la Confirmación. En el 28 y en el 29 interrumpe temporariamente la docencia. Regresa en 1930 y continúa hasta 1941. En febrero de 1934 obtiene el Certificado de Enseñanza Particular del Consejo de Educación de la Provincia. Durante la Segunda Guerra Mundial cunde en el Ministerio de Educación de Entre Ríos una profunda "germanofobia" y es destituido injustamente y sin ninguna explicación, como ocurrió en tantas colonias de los alemanes del Volga.
Integró, como ciudadano público, trascendiendo más allá de su aldea, varios "consejos" de la Cooperativa "La Agrícola Regional" de Crespo y el Directorio del Frigorífico Crespo S.A.
Hombre eminentemente intelectual se apoyó en su esposa: Paulina Seib (1901-1984) y en sus 9 hijos para llevar adelante las tareas rurales del Establecimiento "Los Ceibos". Amante de la lectura y apasionado por la historia de nuestros antepasados, supo legar a sus descendientes, ese mismo entusiasmo y cariño."
domingo, 4 de mayo de 2014
Los Henkel - Los Henkel
Otra reliquia de los inolvidables hermanos henkel, con temas clasicos con su estilo inconfundibles infaltables en los casamientos de los alemanes del volga de su epoca.
Album: Los Henkel.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 30.1 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: -.
01- Polca de mi ciudad.
02- Recordando mi amada.
03- Kening und kaiser.
04- En Munich hay una cerveceria.
05- Chica si te quieres casar.
06- En un golfo de Viscalla.
07- Que hago con mi suegra.
08- Alegre es la vida del gitano.
09- Fiel soy a mi amada.
10- Bebe hermanito, Bebe.
11- Los alegres campesinos.
12- Detras del horno.
13- Dan Oocher.
14- Barrelito de cerveza
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez por compartir esta reliquia.
Album: Los Henkel.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 30.1 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: -.
01- Polca de mi ciudad.
02- Recordando mi amada.
03- Kening und kaiser.
04- En Munich hay una cerveceria.
05- Chica si te quieres casar.
06- En un golfo de Viscalla.
07- Que hago con mi suegra.
08- Alegre es la vida del gitano.
09- Fiel soy a mi amada.
10- Bebe hermanito, Bebe.
11- Los alegres campesinos.
12- Detras del horno.
13- Dan Oocher.
14- Barrelito de cerveza
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez por compartir esta reliquia.
miércoles, 30 de abril de 2014
Videos de Los Nuevos Waigandt
Aqui varias videos de los Nuevos Waigandt estraidos de youtube
Alegre casamiento
Mi Madre hace torta fritas
Viejita Llevame a casa
Fiesta de la cerveza en la ciudad de Urdinarrain, provincia de Entre Rios
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