Album: Sabor Aleman.
Bitrate: 192.
Tamaño del archivo: 71.9 Mb.
Caratulas: Frontal
Año: 2019
Sonido: Excelente.
01- Fiesta del sabor aleman
02- Schones polca
03- Don ernesto
04- Casamiento en villa clara
05- Ich tat so gern eins trinken
06- Jalisco
07- La polka de gabriel
08- Rey ascona
09- Mate o terere
10- Voy a gastarte la piel
11- Las tres marias
12- El quitapena
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Este sitio fue creado con el fin de difundir la música del volga y algo más, con esto no fomentamos la piratería ni buscamos ningún fin económico, solamente creamos un sitio para que todas las personas que aman el género puedan disfrutar de un montón de artistas. Haciendo valer el derecho de de libre expresión. APOYA A TUS ARTISTAS COMPRANDO SUS DISCOS ORIGINALES Y ASISTIENDO A SUS BAILES... GRACIAS!!!
domingo, 26 de enero de 2020
domingo, 19 de enero de 2020
Una antigua historia de amor
No te vas a casar con él -gritó el padre parado frente a su hija que, sentada junto a la mesa de la cocina, lloraba desconsoladamente. Nunca! Me escuchaste? Tenés que buscarte un novio de la colonia. Tantos muchachos que hay en la colonia y justo te venís a fijar en el amigo de Pedro. Sos ciega o qué? No ves que es un vago bueno para nada. Todo el día de farra. Cuánto baile hay en el club, el señorito está presente, bailando y chupando. Vive de joda en joda. Te querés morir de hambre? Y que va a hacer de tus hijos? Pensaste en ellos? -levantó la voz el padre. Claro que no! Que vas a pensar en tus hijos. Solamente pensás en tu calentura. Nada más que en tu calentura -repitió furioso e indignado. Me das vergüenza. Nunca pensé que una hija mía me saldría tan desviada. Qué te enseñaron en las clases de religión cuando tomaste la comunión? No te enseñaron que es pecado correr detrás de los hombres como una hembra alzada? Eso lo hacen los animales, Sakerment!
Una lágrima rodó por el rostro del padre. Su indignación lo superaba. Deseaba golpear a su hija. Sacarse el cinto y meterle las ideas a golpes, como cuando era chica y no quería entender que las ciruelas del vecino no se pueden robar.
A su lado estaba la madre, llorando desconsolada, el rostro escondido entre sus manos. -Ojalá Dios la perdone, pobre hija mía -pensaba. Ojalá Dios no nos castigue por tener una hija descarriada. Qué hice mal para merecer semejante castigo?
La hija tenía la cabeza baja. Su cuerpo temblaba de miedo. Temía el castigo paterno y también el castigo divino. El padre seguramente la iba a castigar físicamente y Dios? Ella no lo sabía. Pero imaginaba que la castigaría con una maldición con la que tendría que cargar toda la vida por poner los ojos en un muchacho ajeno a la colonia. Un muchacho de apellido González. Que no era alemán. Que no era unsere leute. Que según todos, jamás sería como los demás habitantes de la localidad y que seguramente, terrible profanación, ni siquiera creía en Dios porque nadie lo había visto asistir a misa jamás. Tampoco nadie lo había visto participar de las procesiones.
-No vas a salir de la casa hasta que no haya hablado con ese degenerado. Me escuchaste? -preguntó el padre. La vas a ayudar a tu madre pero siempre dentro de la cocina. Después de que haya hablado con él, se le van a ir las ganas de andar seduciendo jovencitas. Degenerado de porquería. Eso pasa por dejar entrar a esa clase de gente a la colonia.
Luego de la escena, el padre salió. La madre se sentó junto a la mesa a llorar amargamente. La hija se retiró a la habitación.
Cuatro horas después, cuando el padre ya había regresado, con el gesto adusto y la satisfacción del deber cumplido, llegó la hora de cenar, la madre descubrió que su hija no estaba en la habitación: había huido por la ventana.
El padre, la madre, los hermanos, tíos, abuelos, todos salieron a buscar a la hija por toda la colonia. No la encontraron. Como tampoco encontraron al tal González.
-Seguro que huyeron juntos -opinó un vecino.
-Lo único que nos falta! -gritó la madre. Que los vecinos hablen de nosotros.
No volvieron a saber de su hija hasta que diez años después, cuando alguien que llegó de un largo viaje, le contó al padre que la había visto en Bahía Blanca, en una zona donde vivían varias familias alemanas y que estaba casada con González y tenía cuatro hijos.
El padre no dijo palabra. Como tampoco le contó la novedad a su esposa. Para él, su hija había muerto el día que tomó la decisión de huir.
Autor: Julio César Melchior
Una lágrima rodó por el rostro del padre. Su indignación lo superaba. Deseaba golpear a su hija. Sacarse el cinto y meterle las ideas a golpes, como cuando era chica y no quería entender que las ciruelas del vecino no se pueden robar.
A su lado estaba la madre, llorando desconsolada, el rostro escondido entre sus manos. -Ojalá Dios la perdone, pobre hija mía -pensaba. Ojalá Dios no nos castigue por tener una hija descarriada. Qué hice mal para merecer semejante castigo?
La hija tenía la cabeza baja. Su cuerpo temblaba de miedo. Temía el castigo paterno y también el castigo divino. El padre seguramente la iba a castigar físicamente y Dios? Ella no lo sabía. Pero imaginaba que la castigaría con una maldición con la que tendría que cargar toda la vida por poner los ojos en un muchacho ajeno a la colonia. Un muchacho de apellido González. Que no era alemán. Que no era unsere leute. Que según todos, jamás sería como los demás habitantes de la localidad y que seguramente, terrible profanación, ni siquiera creía en Dios porque nadie lo había visto asistir a misa jamás. Tampoco nadie lo había visto participar de las procesiones.
-No vas a salir de la casa hasta que no haya hablado con ese degenerado. Me escuchaste? -preguntó el padre. La vas a ayudar a tu madre pero siempre dentro de la cocina. Después de que haya hablado con él, se le van a ir las ganas de andar seduciendo jovencitas. Degenerado de porquería. Eso pasa por dejar entrar a esa clase de gente a la colonia.
Luego de la escena, el padre salió. La madre se sentó junto a la mesa a llorar amargamente. La hija se retiró a la habitación.
Cuatro horas después, cuando el padre ya había regresado, con el gesto adusto y la satisfacción del deber cumplido, llegó la hora de cenar, la madre descubrió que su hija no estaba en la habitación: había huido por la ventana.
El padre, la madre, los hermanos, tíos, abuelos, todos salieron a buscar a la hija por toda la colonia. No la encontraron. Como tampoco encontraron al tal González.
-Seguro que huyeron juntos -opinó un vecino.
-Lo único que nos falta! -gritó la madre. Que los vecinos hablen de nosotros.
No volvieron a saber de su hija hasta que diez años después, cuando alguien que llegó de un largo viaje, le contó al padre que la había visto en Bahía Blanca, en una zona donde vivían varias familias alemanas y que estaba casada con González y tenía cuatro hijos.
El padre no dijo palabra. Como tampoco le contó la novedad a su esposa. Para él, su hija había muerto el día que tomó la decisión de huir.
Autor: Julio César Melchior
domingo, 12 de enero de 2020
Zillertal Orchester - En Vivo '2018'
CD grabado en vivo en las Oktoberfest de Argentina (Villa General Belgrano) y de Chile (Malloco, Región Metropolitana, Santiago).
Album: En Vivo.
Bitrate: 192.
Tamaño del archivo: 93.9 Mb.
Caratulas: Frontal
Año: 2018
Sonido: Excelente.
01- Presentacion (En Vivo)
02- Polka del Mirlo(En Vivo)
03- Einen Jodler Her I Gen (En Vivo)
04- Prosit Trink Trink (En Vivo)
05- Polka Austriaca (En Vivo)
06- La Chevecha (En Vivo)
07- Quien Se Ha Tomado la Cerveza (En Vivo)
08- Ecos de Trompeta (En Vivo)
09- Marcha del Casamiento en Zillertal (En Vivo)
10- Zigge-Zagge (En Vivo)
11- Barrilito (En Vivo)
12- El Baile del Pajarito (En Vivo)
13- Auf Wiedersehen
14- Vaso Vaso
15- Auf Und Auf Voll
16- Vuelven los Alegres
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Album: En Vivo.
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Año: 2018
Sonido: Excelente.
01- Presentacion (En Vivo)
02- Polka del Mirlo(En Vivo)
03- Einen Jodler Her I Gen (En Vivo)
04- Prosit Trink Trink (En Vivo)
05- Polka Austriaca (En Vivo)
06- La Chevecha (En Vivo)
07- Quien Se Ha Tomado la Cerveza (En Vivo)
08- Ecos de Trompeta (En Vivo)
09- Marcha del Casamiento en Zillertal (En Vivo)
10- Zigge-Zagge (En Vivo)
11- Barrilito (En Vivo)
12- El Baile del Pajarito (En Vivo)
13- Auf Wiedersehen
14- Vaso Vaso
15- Auf Und Auf Voll
16- Vuelven los Alegres
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domingo, 5 de enero de 2020
9 Años
El 01/01/2011, se inicio este blog, deseoso de compartir mi pasión
por la Música de los alemanes. Hace ya nueve años publiqué la primera publicacion .
Compartiendo materiales musicales del volga, suizo, historias de los grupos y otras historias
Les quería agradecer a todos los colaboradores y la gente que visita este humilde espacio, en estos nueve años le agradezco a todos por el apoyo y la gran colaboración de nuestros colaboradores no fuera posible seguir con este blog.
Esperemos seguir con el blog muchos mas años, gracias a Todos por visitar colaborar con nuestro espacio
Para compartir algun material musica, historias, videos a nuestro correo es musicadelvolgayalgomas@yahoo.com.ar
GRACIAS!!!!
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domingo, 29 de diciembre de 2019
Videos de Astillas del Volga
Aqui algunos videos de esta agrupacion de chicos de valle maria
Reencuentro del grupo despus de varios años:
Reencuentro del grupo despus de varios años:
domingo, 22 de diciembre de 2019
El Pelznickel y el Christkindie, dos personajes tradicionales de la Navidad de los alemanes del Volga
El Pelznickel, de barba enmarañada, arrastrando su larga y gruesa cadena, ataviado de prendas oscuras y gastado sobretodo negro, viene vociferando sonidos guturales, cual monstruo prehistórico escapado del fondo de los tiempos para castigar a los niños díscolos. En la mano un Rutschie, una rama fina y delgada, para descargar sobre los dedos de los infantes que, una vez sorprendidos en su falta, no saben rezar o, a causa del pánico, se olvidan del Padrenuestro, confundiéndolo con el Avemaría.
Un solo eco de su voz a lo lejos, provoca que los niños huyan despavoridos a esconderse debajo de la mesa y de la cama o detrás de la falda de la madre. Imposible huir de este personaje que conoce las faltas y las travesuras cometidos por todos los niños de la colonia a lo largo del año.
Pero como todo tiene su recompensa, una vez que el Pelznickel hubo partido de la casa, dejando a los niños inmersos en un mar de lágrimas, llega el Christkindie, el niño Dios, personificado en una niña vestida de blanco inmaculado, para calmar el llanto, mitigar el sufrimiento y brindar consuelo a las almas de los pobres niños de la colonia.
Toda ella es dulzura y santidad y lleva colgado en uno de sus brazos, una canastilla llena de galletitas caseras, frutas y alguna que otra humilde golosina que, para los niños colonienses, es el manjar supremo, una delicia que saborean solamente en estas ocasiones o en Pascua, cuando llega el conejito.
Autor: Julio César Melchior
Un solo eco de su voz a lo lejos, provoca que los niños huyan despavoridos a esconderse debajo de la mesa y de la cama o detrás de la falda de la madre. Imposible huir de este personaje que conoce las faltas y las travesuras cometidos por todos los niños de la colonia a lo largo del año.
Pero como todo tiene su recompensa, una vez que el Pelznickel hubo partido de la casa, dejando a los niños inmersos en un mar de lágrimas, llega el Christkindie, el niño Dios, personificado en una niña vestida de blanco inmaculado, para calmar el llanto, mitigar el sufrimiento y brindar consuelo a las almas de los pobres niños de la colonia.
Toda ella es dulzura y santidad y lleva colgado en uno de sus brazos, una canastilla llena de galletitas caseras, frutas y alguna que otra humilde golosina que, para los niños colonienses, es el manjar supremo, una delicia que saborean solamente en estas ocasiones o en Pascua, cuando llega el conejito.
Autor: Julio César Melchior
domingo, 15 de diciembre de 2019
El Gringo Julio y Sus Tropicales - ... Para Bailar en Tus Fiestas '2010'
Album: ... Para Bailar en Tus Fiestas.
Bitrate: 192.
Tamaño del archivo: 54.9 Mb.
Caratulas: Frontal
Año: 2010
Sonido: Excelente.
01- El Galleguito - Mil Cantinas - Los Cuatro Ases - La Morena de Mi Copla - Quitapena - Ando ... Borrachera - Marcha Ucraniana
02- A Mover los Piecitos - Amor Pasajero - La Manguera de Jacinta - Los Hombres No Deben ... Nada Mas - La Puerta Negra - Lagrimitas
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Año: 2010
Sonido: Excelente.
01- El Galleguito - Mil Cantinas - Los Cuatro Ases - La Morena de Mi Copla - Quitapena - Ando ... Borrachera - Marcha Ucraniana
02- A Mover los Piecitos - Amor Pasajero - La Manguera de Jacinta - Los Hombres No Deben ... Nada Mas - La Puerta Negra - Lagrimitas
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domingo, 8 de diciembre de 2019
Sigamos el ejemplo de nuestros ancestros
El verdadero valor de las cosas está en lo cotidiano, en los hechos simples de la vida diaria. En los gestos que se tributan a los hijos, la ternura que se entrega a los padres; en el brillo de una mirada arrullando nuestra tristeza; la sonrisa de un alma compartiendo nuestra alegría; y tantas pero tantas vivencias sencillas que de tan sencillas y cotidianas olvidamos que son lo más importante de la existencia y que serán lo único que harán trascender nuestra vida. Porque cuando ya no estemos en este universo caótico nadie recordará el grosor de nuestra billetera como tampoco recordará las posesiones materiales que pudimos haber poseído alguna vez; pero sí, todos, absolutamente todos a los que amamos, tendrán presente eternamente el amor que habremos sido capaces de entregar sin pedir ni exigir nada a cambio. Ese amor puro, franco, que se da con el corazón, sin palabras ni ostentación, nada más que con una entrega silenciosa y solidaria, con una profunda convicción y sentimientos desinteresados.
Sólo el amor, sólo la familia, nos mantendrán vivos permanentemente y nos educarán en la fe en Dios. Y sólo así sabremos que hemos vivido plenamente. Tan plenamente como nuestros ancestros, nuestros abuelos, nuestros padres... que siempre, minuto a minuto, cotidianamente, nos demostraron con el ejemplo lo que significa ser mujeres y hombres de bien. Respetables y honestos.
Sigamos su ejemplo de vida y llegaremos, al igual que ellos lo hicieron, a la felicidad suprema de saber que no hemos vivido en vano.
Autor: Julio César Melchior
Sólo el amor, sólo la familia, nos mantendrán vivos permanentemente y nos educarán en la fe en Dios. Y sólo así sabremos que hemos vivido plenamente. Tan plenamente como nuestros ancestros, nuestros abuelos, nuestros padres... que siempre, minuto a minuto, cotidianamente, nos demostraron con el ejemplo lo que significa ser mujeres y hombres de bien. Respetables y honestos.
Sigamos su ejemplo de vida y llegaremos, al igual que ellos lo hicieron, a la felicidad suprema de saber que no hemos vivido en vano.
Autor: Julio César Melchior
domingo, 1 de diciembre de 2019
Neri Seeling - Con Sabor a lo Nuestro '2013'
Con Polcas, vals y schottis tradicionales de Neri Seeling con los ritmos alegres de los alemanes del volga, Volumen 02
Album: Con Sabor a lo Nuestro .
Bitrate: 128.
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Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2013
Sonido: Excelente.
01- Con Sabor a lo nuestro
02- Cuando es Domingo
03- Isabela
04- Recordando Aquella Aldea
05- El Orejano
06- Marcha del Inmigrante
07- Valsecito Rezongon
08- Dulce como la Miel
09- La Ranchada
10- Debajo el Parral
11- Cuando suena mi Acordeon
12- A mi Pago querido
13- Polquita Montielera
14- Amanecer en Diamante
15- Polquita bien Alegre
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Album: Con Sabor a lo Nuestro .
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Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2013
Sonido: Excelente.
01- Con Sabor a lo nuestro
02- Cuando es Domingo
03- Isabela
04- Recordando Aquella Aldea
05- El Orejano
06- Marcha del Inmigrante
07- Valsecito Rezongon
08- Dulce como la Miel
09- La Ranchada
10- Debajo el Parral
11- Cuando suena mi Acordeon
12- A mi Pago querido
13- Polquita Montielera
14- Amanecer en Diamante
15- Polquita bien Alegre
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domingo, 24 de noviembre de 2019
Al amanecer el carnicero, panadero, almacenero, entre otros, salían con sus carritos a vender a domicilio
Al amanecer la colonia se llenaba de carros y gritos de personas pregonando sus productos. Por las calles de tierra, pasando frente a las casas de todos los vecinos, en algunos ingresando a los patios para tomar unos mates o probar un Kreppel recién elaborado, el carnicero, panadero, lechero, el verdulero, almacenero a veces, se sumaba el papero, algún frutero con manzanas frescas de alguna huerta de las cercanías de la colonia, todos con carros especialmente acondicionados para sus respectivos menesteres.
Las amas de casa salían a la vereda a comprar la carne con un plato o una bandeja, según la cantidad de comensales que componían la mesa familiar o lo que la cocinera ese día tuviera planeado cocinar. Siempre llevando en mano, la infaltable libreta en la que registraba la compra diaria, que se cancelaba al final de cada mes. También existían excepciones, con familias que recién abonaban la deuda al terminar el año, después de la cosecha.
El carnicero llevaba en su carro, realizado en chapa, de forma abovedada, para proteger los productos de la intemperie, todos los cortes colgados al costado, en los ganchos, y algo fino en las cajoneras para los clientes especiales. El serrucho en la ranura de un improvisado mostrador, colocado en la parte trasera, desde donde se despachaba los cortes, la balanza colgada del techo, dos o tres cuchillos con buen filo, algunas chairas…
No había día de tormenta ni aguacero que los detuviera. Tampoco jornada de excesivo calor. Jamás dejaban de cumplir con los clientes. La carne para el almuerzo no debía faltar y el pan diario tampoco. Lo mismo que los productos de almacén. El comerciante era fiel con sus clientes y los clientes fieles a su comerciante y la palabra era ley.
Autor: Julio César Melchior
Las amas de casa salían a la vereda a comprar la carne con un plato o una bandeja, según la cantidad de comensales que componían la mesa familiar o lo que la cocinera ese día tuviera planeado cocinar. Siempre llevando en mano, la infaltable libreta en la que registraba la compra diaria, que se cancelaba al final de cada mes. También existían excepciones, con familias que recién abonaban la deuda al terminar el año, después de la cosecha.
El carnicero llevaba en su carro, realizado en chapa, de forma abovedada, para proteger los productos de la intemperie, todos los cortes colgados al costado, en los ganchos, y algo fino en las cajoneras para los clientes especiales. El serrucho en la ranura de un improvisado mostrador, colocado en la parte trasera, desde donde se despachaba los cortes, la balanza colgada del techo, dos o tres cuchillos con buen filo, algunas chairas…
No había día de tormenta ni aguacero que los detuviera. Tampoco jornada de excesivo calor. Jamás dejaban de cumplir con los clientes. La carne para el almuerzo no debía faltar y el pan diario tampoco. Lo mismo que los productos de almacén. El comerciante era fiel con sus clientes y los clientes fieles a su comerciante y la palabra era ley.
Autor: Julio César Melchior
domingo, 17 de noviembre de 2019
Los Jomer's - Mi pueblo
Album: Mi pueblo .
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 53.9 Mb.
Caratulas: Frontal
Año: -
Sonido: Excelente.
01- Mi pueblo Adalberto Rupp
02- Schottis tradicional
03- Cuando regrese
04- Selección de valses 1
05- Cuando florezcan las lilas
06- Del Volga al Paraná
07- Ho la ri ho
08- Alegre es la vida de los gitanos
09- La polonesa
10- Isabella
11- Polcas tradicionales 1
12- Somos musiqueros
13- Rosen vals
14- Selección de fox trot
15- Vals del brindis
16- Polcas tradicionales 2
17- Selección de valses 2
18- Vivimos sin problemas
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Año: -
Sonido: Excelente.
01- Mi pueblo Adalberto Rupp
02- Schottis tradicional
03- Cuando regrese
04- Selección de valses 1
05- Cuando florezcan las lilas
06- Del Volga al Paraná
07- Ho la ri ho
08- Alegre es la vida de los gitanos
09- La polonesa
10- Isabella
11- Polcas tradicionales 1
12- Somos musiqueros
13- Rosen vals
14- Selección de fox trot
15- Vals del brindis
16- Polcas tradicionales 2
17- Selección de valses 2
18- Vivimos sin problemas
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domingo, 10 de noviembre de 2019
Las labores femeninas en un hogar alemán del Volga de antaño
Al atardecer, mamá y sus hijas, luego de bajar la ropa de los tendales, comenzaban las largas horas de planchar la ropa con las planchas a carbón y a almidonar los cuellos de las camisas, zurcir las medias y remendar las prendas con parches de tela, sin importar el tamaño y cuánto se notara. Eran otros tiempos, en que las camisas y los pantalones remendados, se lucían con orgullo, porque eran símbolos de trabajo.
Mamá, mientras las hijas continuaban planchando, empezaba a preparar la cena. Amasaba y freía los Kreppel en una sartén con abundante grasa, que comíamos espolvoreados con mucha azúcar, acompañados de un té con leche y chorizo seco que, generalmente los vecinos nos regalaban en tiempos de carneada.
Cenábamos en la cocina, sentados alrededor de una larga mesa de madera gastada, iluminados por una pequeña lámpara a kerosén, que colgaba del techo de madera, pintado de verde, al igual que las puertas y las ventanas. Las paredes de la casa, eran de adobe, pintadas con cal blanca, y el piso de tierra. En invierno nos daba calor una cocina a leña alimentada con bosta de vaca, que llamábamos Blatter, o los deshechos de la cosecha de maíz y girasol, como las cañas y los marlos de maíz.
Después de cenar, generalmente, mamá se sentaba a tejer pullovers, medias y bufandas, con lana de oveja, que hilaba la abuela en la rueca, mientras sus hijas, desde muy niñas, aprendían a bordar sus ajuares soñando con formar su propia familia. Y papá, tras leer un párrafo de la Biblia en voz alta, para que lo escucháramos todos, jugaba a los naipes con los hijos varones de la casa.
Autor: Julio César Melchior
Mamá, mientras las hijas continuaban planchando, empezaba a preparar la cena. Amasaba y freía los Kreppel en una sartén con abundante grasa, que comíamos espolvoreados con mucha azúcar, acompañados de un té con leche y chorizo seco que, generalmente los vecinos nos regalaban en tiempos de carneada.
Cenábamos en la cocina, sentados alrededor de una larga mesa de madera gastada, iluminados por una pequeña lámpara a kerosén, que colgaba del techo de madera, pintado de verde, al igual que las puertas y las ventanas. Las paredes de la casa, eran de adobe, pintadas con cal blanca, y el piso de tierra. En invierno nos daba calor una cocina a leña alimentada con bosta de vaca, que llamábamos Blatter, o los deshechos de la cosecha de maíz y girasol, como las cañas y los marlos de maíz.
Después de cenar, generalmente, mamá se sentaba a tejer pullovers, medias y bufandas, con lana de oveja, que hilaba la abuela en la rueca, mientras sus hijas, desde muy niñas, aprendían a bordar sus ajuares soñando con formar su propia familia. Y papá, tras leer un párrafo de la Biblia en voz alta, para que lo escucháramos todos, jugaba a los naipes con los hijos varones de la casa.
Autor: Julio César Melchior
domingo, 3 de noviembre de 2019
Grupo Astral - Imparable Acordeon Vol 1 '2012'
Album: Imparable Acordeon Vol 1 .
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 45.9 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2012
Sonido: Excelente.
01- Balada para un croto (Waldo Graf)
02- La cumparsita
03- La puñalada
04- La Pupera de santa lucia
5-10- Manojito de Claveles - El niño de las monjas - Llorar, llorar - La chica de rojo - Amor de mis amores - Tarzan boy.
11- Abril en Portugal
12- Silueta porteña
13-14 Don francisco - Polca tradicional
15- Tarantela tradicional
16- 17- Japonesita - Moritat
18- Soy un pobre presidiario
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Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2012
Sonido: Excelente.
01- Balada para un croto (Waldo Graf)
02- La cumparsita
03- La puñalada
04- La Pupera de santa lucia
5-10- Manojito de Claveles - El niño de las monjas - Llorar, llorar - La chica de rojo - Amor de mis amores - Tarzan boy.
11- Abril en Portugal
12- Silueta porteña
13-14 Don francisco - Polca tradicional
15- Tarantela tradicional
16- 17- Japonesita - Moritat
18- Soy un pobre presidiario
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domingo, 27 de octubre de 2019
Historia de los niños tamberos
El reloj sonó a las cuatro de la mañana. Se levantó, se vistió y despertó a sus hijos, Juan, de 14, Luis, de 12, y María, de 11 años. Los niños abrieron sus ojos, estiraron sus brazos, invadidos por una necesidad inconmensurable de continuar durmiendo. Sabían que era pleno invierno y que ni bien sacaran su cuerpo de las gruesas cobijas, un frío helado les envolvería el cuerpo. A esa hora de la madrugada la cocina a leña todavía se encontraba apagada y aunque estuviera encendida, estaba en la cocina.
Lentamente comenzaron a vestirse, sin embargo. Los tres eran conscientes que no tenían manera de escapar a la rutina diaria: las vacas lecheras debían ser ordeñadas. Había que vender la leche. Del dinero de esa venta dependía el sustento de la familia. Una familia que cayó en desgracia, hace dos meses, cuando su padre murió aplastado por un carro, mientras era reparado sin extremar demasiado las medidas de seguridad. El exceso de confianza generalmente se paga muy caro en el campo.
Una vez vestidos y abrigados con gruesos pulóveres tejidos con lana de oveja hilada en la rueca por la abuela, salieron detrás de la madre rumbo al tambo.
Llovía una lluvia mansa pero persistente. El frío parecía cortar la piel. Los niños tiritaban.
Los cuatro, la madre y sus tres hijos, comenzaron a ordeñar bajo la lluvia, chapoteando en el lodo hecho de barro, excremento y orina que los animales iban dejando tras de si mientras eran ordeñados. El rostro y las manos coloradas por el frío. Entumecidas. La lluvia los empapaba, les nublaba la vista. María, la más pequeña, lloraba en silencio. No se quejaba porque sabía que era inútil. Su madre no se compadecería. No se podía dar el lujo de perder a un trabajador: las vacas tenían que estar ordeñadas y la leche en los tarros, puestos en la tranquera, para las ocho, hora en que pasaba el camión de la fábrica de productos lácteos.
Un relámpago cruzó el cielo. Luego otro. Y otro más. Hasta que un diluvio comenzó a caer. Pero nadie interrumpió su labor. La consigna era trabajar con normalidad, ignorando el clima. La supervivencia de la familia dependía de ello y la madre y los tres hijos lo sabían. Y por eso, también sabían, que no les quedaba elección.
Autor: Julio César Melchior
Lentamente comenzaron a vestirse, sin embargo. Los tres eran conscientes que no tenían manera de escapar a la rutina diaria: las vacas lecheras debían ser ordeñadas. Había que vender la leche. Del dinero de esa venta dependía el sustento de la familia. Una familia que cayó en desgracia, hace dos meses, cuando su padre murió aplastado por un carro, mientras era reparado sin extremar demasiado las medidas de seguridad. El exceso de confianza generalmente se paga muy caro en el campo.
Una vez vestidos y abrigados con gruesos pulóveres tejidos con lana de oveja hilada en la rueca por la abuela, salieron detrás de la madre rumbo al tambo.
Llovía una lluvia mansa pero persistente. El frío parecía cortar la piel. Los niños tiritaban.
Los cuatro, la madre y sus tres hijos, comenzaron a ordeñar bajo la lluvia, chapoteando en el lodo hecho de barro, excremento y orina que los animales iban dejando tras de si mientras eran ordeñados. El rostro y las manos coloradas por el frío. Entumecidas. La lluvia los empapaba, les nublaba la vista. María, la más pequeña, lloraba en silencio. No se quejaba porque sabía que era inútil. Su madre no se compadecería. No se podía dar el lujo de perder a un trabajador: las vacas tenían que estar ordeñadas y la leche en los tarros, puestos en la tranquera, para las ocho, hora en que pasaba el camión de la fábrica de productos lácteos.
Un relámpago cruzó el cielo. Luego otro. Y otro más. Hasta que un diluvio comenzó a caer. Pero nadie interrumpió su labor. La consigna era trabajar con normalidad, ignorando el clima. La supervivencia de la familia dependía de ello y la madre y los tres hijos lo sabían. Y por eso, también sabían, que no les quedaba elección.
Autor: Julio César Melchior
domingo, 20 de octubre de 2019
El Gringo Julio - Para no parar de bailar
Album: Para no parar de bailar.
Bitrate: 320.
Tamaño del archivo: 120.9 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año:-
Sonido: Excelente.
01- Drud Zawaski.
02- Alta y Delgadita
03- Camarat Er Eg.
04- Teatro Español.
05- Barrilito de cerveza.
06- Tu solo tu.
07- Recordando a nuestro Padre.
08- Buenas noches mi amada
09- Jinetando en Tostado
10- El Paye
11- La Cau
12- Es en vano mi amor.
13- Grito del monte y el rio
14- Viva Boca
15- Copeando.
16- River solo
17- El Pelado Medina.
Descagar
Bitrate: 320.
Tamaño del archivo: 120.9 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año:-
Sonido: Excelente.
01- Drud Zawaski.
02- Alta y Delgadita
03- Camarat Er Eg.
04- Teatro Español.
05- Barrilito de cerveza.
06- Tu solo tu.
07- Recordando a nuestro Padre.
08- Buenas noches mi amada
09- Jinetando en Tostado
10- El Paye
11- La Cau
12- Es en vano mi amor.
13- Grito del monte y el rio
14- Viva Boca
15- Copeando.
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