domingo, 18 de julio de 2021

Las docentes

 En cada ex alumno sobrevive la imagen de una docente que nos guía en la vida y un cúmulo de remembranzas que nos dejó nuestro paso por la escuela. La docente nos ilumina el alma, y en momentos difíciles, todavía nos aconseja, con aquellos ejemplos y consejos que nos dio cuando éramos sus alumnos. Y las remembranzas brillan en nuestra memoria como un tesoro que nunca dejaremos en el olvido, porque forman parte de lo más importante que vivimos en nuestra humilde niñez de niños de la colonia.
 
 
 
 Porque la escuela fue nuestro hogar, nos instruyó pero también nos educó y nos formó como seres humanos. Nunca olvidemos esto. Y nunca olvidemos todo lo que le debemos a las docentes que tuvimos durante nuestro paso por la Escuela Parroquial.

Para rescatar la infancia de antaño no dejen de consultar libro "La infancia de los alemanes del Volga".

  Autor: Julio César Melchior

domingo, 11 de julio de 2021

Los 4 Ases - Kolomeika Popular '2005'

Album: Kolomeika Popular
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 35.12 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2005
Sonido: Excelente

01- Apostol, ciudad de las Flores
02- Se aprende sufriendo 
03- Para mis viejos este vals
04- Una Hora es poco
05- Como lo hacia Don Luis
06- Fiesta en misiones 
07- La frenada de mi carro
08- Danza de los 4 Ases
09- Desde que tu me amas
10- Aquel 8 de Abril
11- A Curuzu Cuatia
12- Marusha
13- La Tierra de la Yerba
14- Kolomeika Popular 

domingo, 4 de julio de 2021

El amor inconmensurable de nuestras madres

Mi madre sentía un amor inconmensurable por sus hijos, un amor sin límites ni fronteras, tan profundo que hubiera dado su vida por ellos sin dudarlo, y sin embargo, jamás la escuché decirme "te quiero mucho", como tampoco jamás la vi, ni la sentí, deshacerse en caricias de ternura, en abrazos, en besos.
Para ella, el amor se demostraba de otra manera, con expresiones tales como "cuidate mucho", "abrígate", "no tomes frío", "comé que tenés que alimentarte", y en cocinar sabrosas y suculentas comidas, que era su modo natural de poner de manifiesto el infinito cariño que sentía por mí, que en ocasiones podía llegar al extremo de irse a dormir sin cenar, para que la comida alcanzara para alimentar a todos sus retoños.
Otra manera de demostrar su inconmensurable amor hacia mí y hacia todos sus hijos, era estar sentada noches enteras junto a mi cama, brindándome aliento y todos los cuidados necesarios para que me recuperara pronto. A veces, llorando en secreto; otras, rezando a escondidas.

El amor de mamá era tan infinito como eterno en el tiempo. Porque aún hoy, tantos años después de su fallecimiento, todavía me continúa protegiendo. Todavía la escucho, cuando salgo a la calle en días de lluvia, susurrarme al oído "tené cuidado, no te mojes, que te vas a enfermar" o cuando me siento a comer, aconsejarme "aliméntate bien, hijo, que hace frío".

 Autor: Julio César Melchior

domingo, 27 de junio de 2021

Os Montanari - Vol 05 '1972'

Album: Volumen 05
Bitrate: 128. 
Tamaño del archivo: 28.8 Mb. 
Caratulas: Frontal y Trasera 
Año: 1972
Sonido: Excelente.
01- Carioca
02- La Pioggia
03- Vida de Gaúcho
04- Tree Lemon
05- Valsa do cigano
06- Arrivederci Roma
07- Asa Branca
08- Ales Blau In Blumenau
09- O irmão dele
10- Concórdia
11- Atlântida
12- Cecília
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domingo, 20 de junio de 2021

Mi infancia en las colonias de antaño

Recuerdo, en esta hora de la tarde, en que lentamente llega la noche y las estrellas asoman en el cielo, los atardeceres de antaño en que junto a mis padres nos sentábamos alrededor de la mesa grande, de madera, en la cocina, bajo la luz de un farol, a cenar Wickelnudel, luego de que mi padre rezara agradeciéndole a Dios el alimento que íbamos a consumir. 

 

 Recuerdo las largas sobremesas, con mi tío tocando el acordeón, papá cantando, la abuela y mamá lavando los platos y después tejiendo medias. Recuerdo mi infancia, allá en la colonia, en la casa de adobe, donde fui tan feliz, y profundas lágrimas comienzan a rodar por mi rostro, llorando un tiempo que se fue para no volver.

 Autor: Julio César Melchior

domingo, 13 de junio de 2021

Elda y su conjunto - Nostalgia de nuestras raíces '2009'

Gabriel nos trae un trabajo de Elda y Su conjunto,  el volumen 4 del grupo, siendo este material bien tradicional con clasicos de los alemanes del volga. Agrupacion de la ciudad de Crespo, Entre Rios, Argentina, formado el año 2000.
Album: Nostalgia de nuestras raíces.
Bitrate: 160.
Tamaño del archivo: 68.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2009.
01- Corrido tradicional - Meine mutter sager mir.
02- Der schneewalzer.
03- Waldeslust.
04- A los misioneros.
05- Schracklich Müde.
06- In Russland.
07- Es wollt´ein mann.
08- Barrilito de cerveza.
09- Trink, trink brüderlein trink.
10- Polka tradicional.
11- Der Bettelmann.
12- Schöne stadt ist Kuschtein.
13- Ich hat einen Kameraden.
14- Hab ich dich nicht gesehen.
15- In München ist ein Bierbrauhaus.
16- Lied für die braut.
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Agradecimiento Especial a Gabriel de San Miguel, Buenos Aires por compartir este discazo.

domingo, 6 de junio de 2021

Así vivían nuestros abuelos

Vivíamos en una casa de adobe muy precaria. Cuando soplaba viento fuerte nos metíamos debajo de la mesa y de las camas del miedo que teníamos de que se volara el techo. Las chapas hacían un ruido terrible. Pasamos muchas madrugadas temblando de pánico. Éramos tan pobres que tengo que confesar que pasamos frío y hambre. Comíamos pan casero untado con grasa espolvoreada con azúcar, cuando había azúcar y sino así no más. Varias noches vi llorar a mi madre en silencio mientras veía como sus hijos nos repartíamos la poca comida que había para cenar. A veces, muchas veces, no alcanzaba para llenar la panza de todos. Mamá y papá se quedaron muchas noches sin cenar. Nunca voy a olvidar sus miradas tristes y sus ojos llenos de lágrimas, sufriendo de hambre, de dolor y de impotencia por no poder darnos una niñez mejor. Mi pobre padre trabajaba todo el día en un campo cerca de la colonia pero lo que le pagaban no alcanzaba para alimentarnos y vestirnos a todos: mamá, papá y diez hijos. Además, los ricos de la colonia tampoco eran tan generosos como para pagar un sueldo acorde a lo que papá laburaba. A veces, nos ayudaban los vecinos, con lo que les sobraba, que tampoco era tanto. Llegaban con fuentes de guiso, sopa, chorizos o pedazos de carne de alguna carneada. Esos días eran de fiesta para nosotros. Comíamos hasta reventar.

 
La ropa pasaba de un hermano a otro y hasta que llegaba a mí, los pantalones lucían grandes remiendos y las alpargatas enormes agujeros tapados con cartón. En invierno pasamos frío. Jamás tuvimos suficiente leña. Nunca pudieron comprarme un saco. Y de noche, en la cama, nos abrigábamos con mantas que mamá cocía con tela de bolsas de arpillera. Los colchones estaban rellenos de lana de oveja y otros, simplemente de paja de trigo. Los varones dormíamos en una sola cama y las mujeres en otra. Nos dábamos calor unos a otros. Tampoco había demasiado lugar. La casa era pequeña. Una cocina y dos ambientes. El lujo no existía. Una cocina a leña para cocinar y calentar el ambiente cuando sobraba leña, una mesa de madera grande, unas cuantas sillas, un mueble fabricado por papá para guardar los enseres de cocina y apenas una o dos chucherías más. Del techo colgaba una lámpara a kerosén para alumbrar las oscuras noches de invierno.
Sufrí mucho y, sin embargo, recuerdo mi infancia con cariño. Siento nostalgia al hablar de ella. Añoro aquellos años en que la vida era simple y en que éramos felices con poco o casi nada. Recuerdo que recibir un plato de comida de un vecino de algo que no comíamos hacía tiempo, se transformaba en una fiesta. Valorábamos mucho todo. Sabíamos que todo costaba mucho sacrificio. Las cosas no caían del cielo. Había que trabajar y esforzarse para tenerlo. Y había que hacerlo desde muy niño. Yo empecé a trabajar en el campo a los ocho años. Ayudaba a mi padre en todo lo que podía. Terminaba cansado. Destrozado. Pero no me quejaba porque sabía que ese era mi deber y eso era lo que se esperaba de mí.

 Autor: Julio César Melchior

domingo, 30 de mayo de 2021

Los Reyes del Volga - 10 Años '2015'

Album: 10 Años.
Bitrate: 160.
Tamaño del archivo: 39.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2015.

01- Polka de los 10 años
02- Polka Tradicional
03- Misionero de Ley.
04- La de la Mochila Azul
05- La del Vestido Rojo
06- Chamame enganchados
07- Cumbias del Recuerdo
08- Amanecer en diamante.
09- Alegre esta el abuelo
10- El Saxofon de Filomena
11- El regreso
12- Polka Tradicional
13- Valseado tradicional
14- Polka tradicional
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Agradecimiento Especial a Leandro Dieser  por compartir este discazo.

domingo, 23 de mayo de 2021

Historia de los niños tamberos

El reloj sonó a las cuatro de la mañana. Se levantó, se vistió y despertó a sus hijos, Juan, de 14, Luis, de 12, y María, de 11 años. Los niños abrieron sus ojos, estiraron sus brazos, invadidos por una necesidad inconmensurable de continuar durmiendo. Sabían que era pleno invierno y que ni bien sacaran su cuerpo de las gruesas cobijas, un frío helado les envolvería el cuerpo. A esa hora de la madrugada la cocina a leña todavía se encontraba apagada y aunque estuviera encendida, estaba en la cocina.
Lentamente comenzaron a vestirse, sin embargo. Los tres eran conscientes que no tenían manera de escapar a la rutina diaria: las vacas lecheras debían ser ordeñadas. Había que vender la leche. Del dinero de esa venta dependía el sustento de la familia. Una familia que cayó en desgracia, hace dos meses, cuando su padre murió aplastado por un carro, mientras era reparado sin extremar demasiado las medidas de seguridad. El exceso de confianza generalmente se paga muy caro en el campo.
Una vez vestidos y abrigados con gruesos pulóveres tejidos con lana de oveja hilada en la rueca por la abuela, salieron detrás de la madre rumbo al tambo.


 Llovía una lluvia mansa pero persistente. El frío parecía cortar la piel. Los niños tiritaban.
Los cuatro, la madre y sus tres hijos, comenzaron a ordeñar bajo la lluvia, chapoteando en el lodo hecho de barro, excremento y orina que los animales iban dejando tras de si mientras eran ordeñados. El rostro y las manos coloradas por el frío. Entumecidas. La lluvia los empapaba, les nublaba la vista. María, la más pequeña, lloraba en silencio. No se quejaba porque sabía que era inútil. Su madre no se compadecería. No se podía dar el lujo de perder a un trabajador: las vacas tenían que estar ordeñadas y la leche en los tarros, puestos en la tranquera, para las ocho, hora en que pasaba el camión de la fábrica de productos lácteos.
Un relámpago cruzó el cielo. Luego otro. Y otro más. Hasta que un diluvio comenzó a caer. Pero nadie interrumpió su labor. La consigna era trabajar con normalidad, ignorando el clima. La supervivencia de la familia dependía de ello y la madre y los tres hijos lo sabían. Y por eso, también sabían, que no les quedaba elección. 

Autor: Julio César Melchior

domingo, 16 de mayo de 2021

Alfonso Erni - Acordeones en Munich '1984'

Album: Acordeones en Munich.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 21.2 Mb.
Caratulas: Frontal
Año: 1984
Sonido: Excelente
 
01- Acordeones en Munich
02- Imhoble Cruz.
03- Matterhorn.
04- Schwzwer.
05- Alemanes del Volga.
06- Polca del clarinete.
07- Trompetenecho.
08- En un Jardin de Suiza.
09- Bergehibli.
10- A la Bonheur.
11- A mi querida Suiza.
12- Barrilito de cerveza
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domingo, 9 de mayo de 2021

Una mujer de convicciones firmes

Batió las claras a nieve. Le agregó azúcar. Estaba a punto de comenzar a batir nuevamente cuando ingresó el marido a los tumbos y le arrebató el recipiente y lo arrojó por los aires, yendo a caer el cuenco por la ventana y los huevos a punto nieve desparramados por la mesa y el piso.
La mujer, lejos de amedrentarse, buscó la escoba y comenzó a golpear al borracho. En la cabeza, en la espalda, en las nalgas. Con furia y desesperación. Lo fustigó  hasta que sus fuerzas mermaron.
El borracho retrocedió. Tambaleó y cayó al piso.
La mujer salió al patio. Se escuchó que sacaba agua con la bomba. Regresó con dos baldes llenos. Y sin mediar palabra se los arrojó al borracho.


El borracho se agitó como un pez que se ahogaba.
-¡Mamá! Gritó otra mujer que salió de la habitación atraída por los ruidos.
-¿Qué le estás haciendo a mi pobre marido?
-Esto no es un marido. Ni siquiera es un hombre- sentenció la mujer volviendo a tomar la escoba. Si viviera tu papá ya le hubiera dado su merecido.
El hombre se incorporó ayudado por su esposa.
-Sacale la ropa y metelo en la cama y después vení  a ayudarme a limpiar el lío que hizo esa bestia de hombre.
La hija y el borracho bajaron la cabeza y obedecieron.
La mujer cascó nuevos huevos en un cuenco limpio, separando la yema de la clara, y se puso a batirlos.
Nada la haría modificar el plato principal de la cena. Y menos el bueno para nada de su yerno.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 25 de abril de 2021

¿Saben cuál es el lugar más exclusivo del mundo?

¿Saben cuál es el lugar más exclusivo del mundo?. Aquel lugar donde unos pocos privilegiados tienen acceso. Aquel al cual soñamos regresar, si es que tuvimos la suerte de estar. Aquel que tiene las mejores atenciones, los mejores manjares y muchas comodidades. ¿Ustedes pudieron estar allí? ¿Sueñan con conocerlo o volver? ¡Yo sí! Yo estuve allí desde que nací hasta que me fui a trabajar, en mi juventud. Era un lugar lejos de todo pero cerca de la vida más sana a la que se puede aspirar. Era el sitio más confortable a pesar de lo poco que tenía. En invierno su calor era constante, seco, alimentado por bosta de vaca. En verano era fresco y agradable. Los colchones eran esponjosos gracias al yuyo que recolectábamos cerca del arroyo. Las mantas eran abrigadas gracias a las manos de papá, que esquilaba las ovejas y a las manos de mamá que confeccionaba la colcha y las almohadas. El agua siempre fresca y pura desde la profundidad de la tierra. La comida... ¡qué decir de los manjares que desgustábamos cada mediodía! Todo fresco, de la huerta. Los huevos recién puestos por  las gallinas, las verduras recién cosechadas de la quinta, la leche recién ordeñada, los dulces caseros hechos con fruta de estación. Y por la noche un suculento mate cocido con leche y pan horneado en le día. Y cuando nos mimaban tomábamos un tazón de cascarilla. ¡La vajilla era la mejor!   La de los abuelos. Platos y tazas enlozadas, cachadas por el paso del tiempo, donde la comida se mantenía calentita por mas tiempo. La luz de la lámpara a kerosén nos daba un ambiente cálido, íntimo.


 Todos estos lujos los tuve en mi infancia y adolescencia. Y a pesar de que muchos años después pude viajar, conocer lugares muy lejanos, hospedarme en lujosos hoteles y comer platos exóticos, yo sé con toda seguridad cuál es el mejor lugar del mundo: la casa de mi mamá y mi papá.  

Autora: María Rosa Silva.

domingo, 18 de abril de 2021

Los Waigandt - Fiesta Cervecera '1983'

Corría el año 1970 y en Isletas, Dpto. Diamante, Provincia de Entre Ríos se forma el grupo musical alemán “Los Hermanos Waigandt” por iniciativa de Rubén Alfredo Waigandt en acordeón, Oscar Waigandt en bandoneón y Edmundo Waigandt en batería. En el año 1974 dos de los hermanos dejan el conjunto y continúa Rubén invitando a músicos amigos y formando la orquesta Los Waigandt por 11 años ininterrumpidos de trabajo, ganándose un lugar en el público y el cariño de la gente , de lugares de todo el país que solicitaba su presentación en bailes, casamientos y fiestas familiares. En el dia del padre, les dejamos este material de uno de los pioneros de la musica alemana en Crespo, es el primer volumen de Los Waigandt.
Album: Fiesta Cervecera.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 25.8 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 1983.
 
01- La paisana.
02- Schottis montañes.
03- Schottis popular.
04- La posta.
05- Polca cervecera.
06- Vals tradicional.
07- Polca tradicional.
08- Vals del matrimonio.
09- Bruno es feliz.
10- Adrian quedate quieto.
11- Schottis de la morenita.
12- Polca tradicional
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domingo, 11 de abril de 2021

Las mujeres eran el alma de la familia alemana del Volga

 Las mujeres, la mayoría de las veces,  silenciosas, calladas, sumisas, siempre al servicio del marido, pariendo, criando, formando y educando hijos, eran el alma de la casa. Porque sobre sus espaldas no solamente pesaban todos los trabajos domésticos sino también muchas de las labores rurales, algunas sumamente pesadas y rudas. 

Las mujeres de antaño eran hijas, esposas, madres, primero bajo la tutela del padre y luego al servicio del marido, siempre cumpliendo órdenes, siempre trabajando, día y noche, sin descanso. Sin domingos y sin feriados. Sin permiso para estar enfermas. Sin espacio, tiempo ni permiso para pensar en ellas. El esposo y la familia siempre estaban antes.
Relegadas al papel que les asignaban los padres, el esposo, la familia, la sociedad y fundamentalmente la iglesia, las mujeres vivían una existencia sacrificada, cargada de trabajos y obligaciones. Eran las primeras en levantarse, de madrugada, y las últimas que iban a acostarse, luego de ocuparse de todas las tareas domésticas y acostar a los niños y, a veces, si había alguno enfermo, permanecer durante toda la noche junto a su cama, velando su sueño, cuidando su salud.
La historia de los alemanes del Volga les debe mucho a las mujeres. A su esfuerzo, sacrificio, tesón, entrega, dignidad, fortaleza. A su espíritu de lucha que hacía que no se rindieran nunca, que jamás bajaran los brazos y lo dieran todo no sólo por su familia sino también por los demás.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 4 de abril de 2021

Luisito Frank - Alpargata Tuyá '1991'

 Les dejo hoy un antiguo trabajo del acordeonista entrerriano residente en Moreno Bs As,Luis Frank ex integrante en un tiempo del conjunto de Oscar Burgardt .aqui con su conjunto.grabado en los estudios Tagliani
Album:  Alpargata Tuyá
Bitrate: 128. 
Tamaño del archivo: 23.5 Mb. 
Caratulas: Frontal y Trasera . 
Año: 1991. 
Sonido: Excelente.
01- Alpargata tuya
02- Rey azcona
03- Cambacito arrabalero
04- Porque te fuiste
05- Polca del inmigrante
06- Alegre la vida de los gitanos
07- Mateando
08- Paso Raigón
09- Jefe Moreno
10- Curuzu orilla
11- Camino al rendinau
12- Viejita llevame a Casa 

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