domingo, 9 de abril de 2023

Los Reyes del Volga - 5 Años '2010'

Grupo integrado por Sergio Burgart y Federico Oviedo
Album: 5 Años.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 47.9 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2010
Sonido: Excelente
 
01- Polka rusa tradicional 1.
02- Del Volga a Castelli.
03- Valseado tradicional 1.
04- Mis harapos.
05- Blanca Esperanza.
06- Vivir bien.
07- No volver.
08- A Jardin in America.
09- Si no te hubiera visto.
10- Polka rusa tradicional 2.
11- Santa Marta.
12- A Emilio Huck.
13- De fiesta en lo de Oscar.
14- Wawanco enganchados.
15- Valseado tradicional 2.
16- Pola rusa tradicional 2.
17- Recordando a Hermoso Campo.
18- Brindo por tu cumpleaños.
Descargar  Resubido

Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

domingo, 2 de abril de 2023

Dedicado a las mujeres alemanas del Volga

Mi homenaje a las mujeres que engrandecieron mi vida,  la llenaron de silenciosa ternura,  de un profundo respeto a los demás,  de cuidados en las eternas noches de campo haciendo de madre y padre, de amor en los pequeños gestos volviéndolos infinitos,  de olor a hogar y calor maternal.

 A las mujeres de mi vida que amaré por siempre y de las que siento profundo orgullo porque ellas me educaron en la infancia,  en la niñez,  en la adolescencia y me transmitieron todos sus conocimientos en la adultez. Para que el mundo entero las conozca y las valore como lo que son: el gran tesoro de nuestra cultura, es que quise volcar en este libro todo lo que encierra la mujer alemana del Volga.  Es mucho más que un libro,  es el alma misma de las mujeres de las cuales desciendo y por las que hoy soy quien soy.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 26 de marzo de 2023

Los Primos - Asi es nuestra Tradicion '1996'

Despues de la disolución de los Primos Judt de Castelli Chaco, nació este conjunto con el nombre Los Primos. El primer volumen de Los Primos se llamo "Asi es nuestra Tradicion". Incluye los éxitos "Gracias Mama", "Homenaje a los Inmigrantes del Volga",. Sergio quiere compartir este disco, con nosotros.
Album: Asi es nuestra Tradicion
Bitrate: 320
Tamaño del archivo: 87.5 Mb
Caratulas: Frontal, Trasera y Interna.
Año: 1996.
 
01- Del Volga a Castelli.
02- Mir sein musikanten.
03- Alegrias Campesinas.
04- Gracias Mama.
05- Asi es nuestra tradicion.
06- Ich bin ein halber nar.
07- Al paraje  la Indiana.
08- Homenaje a los Inmigrantes del Volga.
09- Estamos de cumpleaños.
10- Die areme Kolonisten.
11- A un amigo de las Breñas.
12- Bailando en la Florida.
13- Vals del Brindis.
14- Recordando a Pato Gomez.
Descargar    Resubido 

Agradecimiento Especial a Sergio Rokenbach por compartir otro excelente material.

domingo, 19 de marzo de 2023

Un domingo en familia en la colonia

 Sobre la cocina a leña varias ollas exhalan vapores y aromas disímiles. El fuego, en su interior, crepita. Abuela abre la puerta del horno, observa la fuente en la que descansa un lechón rodeado de papas, da unos pinchazos aquí y allá con el tenedor, para finalmente decidir que todavía le falta un poco. Luego toma una cuchara de madera y revuelve el contenido de una cacerola. Se nota a primera vista que sabe lo que hace. No necesita ninguna receta escrita. Todo lo lleva grabado en su memoria. Tampoco necesita balanza para pesar los ingredientes, sus manos y sus cálculos siempre resultan perfectos.
Es domingo, día de reunión familiar. Primero asistir a misa, a las diez de la mañana, en la iglesia de la colonia, después todos a almorzar a casa de abuela. Los hijos, nueras, nietos. Un universo de personas que se sentarán en torno de la larga mesa familiar, con abuelo presidiendo la cabecera. Hablarán todos a la vez. Habrá recuerdos. Anécdotas. Risas. Alguna lágrima. Y después, si abuelo si tiene ganas y el cuerpo le da, aparecerá el acordeón y surgirán las canciones alemanas. 


 Abuela vuelve a revolver el contenido de la olla con la cuchara de madera.  La coloca sobre la mesa y se acerca a la ventana para observar si ve gente en la calle, retornando de la iglesia. No ve a nadie. Eso le da tiempo para salir al patio, tomar la palangana e ir a la bomba a llenarla de agua, para lavar unas prendas y colgarlas en el tendal, allá en el fondo, cerca de la quinta, donde florecen las verduras y los frutales.
Al volver, ingresa al galponcito de chapa y sale con el brazo cargado de astillas de eucalipto, para alimentar el fuego de la cocina a leña.
Alguien pasa por la calle y la saluda. Ella responde con una sonrisa.
-Terminó la misa -piensa. Ahora vendrán mis hijos.
Y así es. Llegan los hijos y las nueras, pero también abuelo y los nietos, que ingresan corriendo al patio a abrazarla y llenarla de besos. 

Autor: Julio César Melchior

domingo, 12 de marzo de 2023

Melodía Joven - Zicke Zacke...

Melodía Joven es un grupo vienen de una Colonia Alemana ubicada en Capital Meza Republica del Paraguay. Con la musica tradicional alemanas, con diferentes ritmos, polcas, corridos, schotis, vals y todo lo tradicional. Sergio nos ofrece el Volumen 4 de este grupo.
Album: Zicke Zacke....
Bitrate: 320.
Tamaño del archivo: 96.5 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: -. 
 
01- Corrido.
02- Lusting.
03- Marcha.
04- Venerado Serrano.
05- Alle Mopse Bellen.
06- Seleccion de Corridos.
07- Mate Amargo.
08- Carreta Rape.
09- Zicke Zacke.
10- Isabela.
11- Cacike Katan.
12- Vanerao.
13- Mejicanos.
14- Chotis del Chop.
15- Bier Bier.
Descargar   Resubido

Agradecimiento Especial a Sergio Rokenbach por compartir este excelente material.

domingo, 5 de marzo de 2023

La tormenta

 Mi madre salió al patio. Miró hacia el cielo. Y con rostro serio y el cuerpo palpitando de angustia, susurró temerosa: "Kommt windt".
Y todos comprendimos, desde el más pequeño al mayor de sus hijos, que se aproximaba una gran tormenta. Certeza que pudimos confirmar a medida que transcurrieron los minutos: nubes enlutadas, tenebrosas, dramáticamente coloreadas de un azul negruzco, se acercaban. Con ellas, paulatinamente, también arribaba la noche. Pese a que aún restaban algunas horas para que atardeciera.
Con el corazón sobresaltado, observamos atónitos, como mamá corría de aquí para allá, cerrando postigos, asegurando puertas, guardando palanganas, bajando ropa del tendal, y mil tareas más que realizaba casi corriendo. No se quedó en esos menesteres, sino que luego comenzó a tratar de encerrar en el gallinero a los pollitos, seguramente para resguardarlos de la lluvia, pensamos inocentemente nosotros.

 

 Viendo su nerviosismo y comprobando como el día se iba transformando en noche cerrada y como un viento suave, aunque cada vez más prolongado e intenso, empezaba a soplar, decidimos buscar refugio junto a ella. Fue cuando principiaron a caer las primeras gotas de lluvia, grandes, ruidosas, sobre la tierra reseca donde abrían pequeños cráteres. Mientras en el horizonte, los destellos de truenos vociferaban la furia interna de la tormenta que inexorablemente se aproximaba.
Y no hubo más remedio que abandonar a los pobres pollitos.
-Vamos, adentro de la casa, chicos, rápido -nos suplicó mamá con voz sofocada.
Entramos corriendo a casa, mientras el viento y la lluvia llegaban a toda prisa. Detrás nuestro, pudimos percibir la ira de la tempestad que, descontrolada, se abalanzaba sobre nuestro hogar. Las chapas tronaron a causa del enorme caudal de agua que caía del cielo, en tanto el viento las sacudía sin ningún tipo de piedad.
Al ingresar a casa, mamá ordenó que nos metiéramos bajo la mesa. Sí bien en ese momento no comprendimos por qué, igualmente acatamos lo que había dicho. Nuestras pequeñas mentes, presas de miedo, ya no pensaban, y el alma, desesperada, sólo anhelaba protegerse en el regazo de mamá. Que, igual que nosotros cuatro, también estaba bajo la mesa.
Nos abrazamos a ella. Mi hermano Pedro lloraba. Juana temblaba como una hoja. Luis estaba petrificado a causa del miedo. Y yo sufría en silencio, deseando que todo terminara pronto. Bien o mal, pero que acabara.
El techo de la casa crujió. Pareció agitarse. Como si se abriese y cerrase. Pero eso era imposible.
Mamá sacó el rosario que siempre llevaba en el bolsillo de su delantal gris y empezó a rezar en voz baja. Aunque intentaba disimularlo, advertí que lloraba en silencio. Me di cuenta de ello por el agitar de su cuerpo, ya que era imposible verla, dado la oscuridad que había, pese a que, de acuerdo al reloj, todavía era de día.
Un estruendo colosal nos arrancó un grito a todos. Luego vino un breve silencio y después... desconcertados vimos como el agua del vendaval caía del cielo precipitándose alrededor de la mesa... ¡en la mesa de la cocina! Los truenos retumbaban aterradoramente.
Volvió a escucharse un estruendo. No tan tremendo, es cierto, pero volvió a castigamos en forma demoledora. Gritamos, lloramos... escuchando y adivinando lo que sucedía no sólo alrededor nuestro sino sobre nuestras cabezas, con el techo.
Mamá nos abrazó fuerte, muy fuerte. Seguramente intuía que el primer estruendo que habíamos escuchado tuvo lugar cuando el viento se llevó el techo... y el segundo, una de las paredes de la casa. Lo que significaba que el final podía estar próximo.
Y así fue.
Un trueno desgarró el aire, iluminando espectralmente el lugar, para que pudiéramos observar el destrozo: ya no había techo; la habitación era un caos: trozos de madera, adobe, platos diseminados por doquiera, y la lluvia que caía dentro de la casa como si se hubiera desencadenado el diluvio universal.
Y el viento que no cesaba.
Lloramos. Rezamos. Le imploramos a Dios, pidiéndole perdón si le habíamos ofendido. Lloramos gritando.
Las cosas continuaron derrumbándose. Algún ladrillo de adobe. El aparador que se deshizo bajo el peso de los escombros que seguían cayendo del techo...
Fue tanto el miedo que sentí que no recuerdo lo que aconteció después. No sé sí me desmayé o directamente lo olvidé. Mi memoria se detiene ahí y vuelve a retomar la historia varias horas más tarde, cuando papá, de regreso del trabajo en el campo, ya me había rescatado. Estaba en brazos de abuela. Seguro de que todo había concluido, pregunté por mamá. Todos bajaron la mirada. Papá apartó el rostro. Traté de buscarlo con la mirada, pero desapareció tras la puerta de la cocina, dejándome solo con los abuelos. Intuyendo la respuesta, y próximo al llanto, pregunté por mis hermanos. Abuela comenzó a llorar silenciosamente. Abuelo, sacudiendo la cabeza, también se perdió tras la puerta de la cocina, dejándonos solos a abuela y a mí.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 26 de febrero de 2023

Maravillas Alemanas - 32 Años de Exitos '2022'

 Album: 32 Años de Exitos.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 37.9 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2022
Sonido: Excelente.  


01- Polca Tradicional.
02- Media vuelta que se termina.
03- Alma de mi pasion.
04- Adios Mariana.
05- Lechon con filsen.
06- Idilio Trunco.
07- Brindo por tu cumpleaños.
08- Maria, Cha, Cha Cha.
09- Marcha Popular.
10- Dejate de Jose
11- La Linda.
12- Rosa.
13- Ilarie.
Descargar  

Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

domingo, 19 de febrero de 2023

La infancia de don Federico, que asistió a la escuela primaria en sulky

Cuando era niño iba a la escuela en sulky con mis tres hermanos. La escuela quedaba a diez kilómetros, aproximadamente. Durante el invierno mamá nos cubría las piernas con una gruesa manta para protegernos de las frías heladas. En la cabeza usábamos gorros de lana y guantes en las manos, todo tejido por ella, durante las noches, a la luz de un farol a kerosen -cuenta don Federico.
En la escuela había una única maestra, que cubría todos los cargos. Era directora, secretaria y maestra de aula. Todos los grados estaban en un mismo salón. Vivía en la escuela. Llegaba los lunes a la mañana temprano desde la ciudad y se marchaba los viernes a la tarde.
Muchos alumnos desayunaban en la escuela, porque venían desde muy lejos, algunos hasta de quince kilómetros. Por eso, muchos no cursaban más allá de segundo o tercer grado. Nuestros padres nos hacían abandonar a causa del intenso frío que debíamos soportar y también, porque nos necesitaban para trabajar en el campo o en la casa, en la huerta familiar, sobre todo durante la arada, siembra y cosecha de maíz y girasol, que se prolongaban durante varios meses -recuerda don Federico.


 Antes de salir rumbo a la escuela teníamos que ayudar en el ordeñe de las vacas lecheras, que eran muchas. Allí colaboraba toda la familia, desde los hijos más pequeños hasta las personas más grandes que habitaban en la casa, como mis tíos y abuelos. Todos tenían que aportar en la manutención del hogar. Éramos once hermanos. Era una época muy difícil. La pobreza era muy grande. Mis padres criaban todo tipo de animales domésticos para vender. Desde gallinas hasta lechones. Pero nada era suficiente -afirma.
A los nueve años ya dejé la escuela y me fui a trabajar con mi hermano. Lo ayudaba en la crianza de animales en una estancia enorme en la que trabajaba. Él tenía dieciséis años. El trabajo era muchísimo. Salíamos al campo a las cuatro de la mañana y regresábamos al anochecer. Almorzábamos un churrasco en medio del campo, a la sombra de un árbol, cuando había.
Después la vida hizo lo suyo. La escuela fue quedando atrás, muy lejos, en el recuerdo, al igual que mis padres y mis hermanos -concluye don Federico. Más historias en los libros "Lo que el tiempo se llevó de los alemanes del Volga" y "La infancia de los alemanes del Volga", que se envían a todo el país por correo.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 12 de febrero de 2023

Los Nuevos Waigandt - 30 Años Cosechando exitos '2015'

Un 25 de mayo de 1978 nacieron los nuevos waigandt con el legajo de ruben waigandt sigue este grupo con mas de 30 años de trayectoria, este disco conmemorando dicho aniversario con algunos temas nuevos y recopilacion de temas.
Album: 30 Años Cosechando exitos.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 66.9 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2015
Sonido: Excelente. 
01- Apertura.
02- Sombrero de 3 esquinas.
03- Rumbo al sur.
04- El norteño.
05- La Chevecha.
06- Cariño necio.
Recopilacion de temas de 30 años
07- A mi gente.
08- Colorcito de sandia.
09- Voy a gastarte la piel.
10- Me sacaron del tenenpa
11- Morenita linda.
12- Tú condena.
13- Viejita llevame a casa.
14- Diamante.
15- Choriceada en Diamante.
16- Ana Catriñe.
17- Vamos todos a bailar.
18- Casamiento en villa Clara.
19- Bailando el pasito tiroles.
20- Sacando miel sin careta.
21- Polca tradicional.
22- El camion.
23- El tac taca del motor.
24- Punta cayastá.
25- El prisionero.
26- Hablemos corazon.
27- Borrachitos de placer.
28- Y no puedo olvidarte.
29- Felicidad, amor y alegria.
30- Camionero apasionado.
Descargar   Resubido

Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

domingo, 5 de febrero de 2023

 Historia del terrón de azúcar

El terrón de azúcar surgió en 1843 como alternativa a las antiguas barras de azúcar que podían alcanzar un metro y medio de largo y resultaban complicadas y hasta peligrosas de manipular a la hora de fraccionar para preparar alimentos o un simple té, tal como descubrió en carne propia Juliana Radová, que se cortó un dedo al partir una de aquellas barras.


 La historia cuenta que "el primer terrón de azúcar del mundo fue creado en Dačice, en una refinería local de azúcar. Su creador fue el director de la refinería, Jakub Krištov Rad, luego de que, en 1841, su mujer, Juliana Radová, se lastimara cortando una antigua barra de azúcar”.

Fue entonces que Jakub Krištov Rad, de origen suizo, construyó una prensa especial que producía terrones de azúcar y en 1843 recibió el privilegio de producir terrones de azúcar y en 1844, finalmente, su invento fue patentado, revolucionando la historia de este clásico producto.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 29 de enero de 2023

Los 4 Ases - Apóstoles Ciudad de las Flores '1982'

Album: Apóstoles Ciudad de las Flores Vol01
Bitrate: 128. 
Tamaño del archivo: 30.9 Mb. 
Caratulas: Frontal y Trasera 
Año: 1982 
Sonido: Excelente.
01- Apostoles Ciudad de las Flores
02- Se Aprende Sufriendo
03- Para Mis Viejos este Vals
04- Una Hora Es Poco
05- Como Lo Hacia Don Luis
06- Fiesta en Misiones
07- La Frenada de Mi Carro
08- Danza de los 4 Ases
09- Desde que tu me amas
10- Aquel Ocho de Abril
11- A Curuzu Cuatia
12- Cobe ne narusha ta be reneusha
13- La Tierra de la Yerba
14- Kolomeika Popular
Descargar

domingo, 22 de enero de 2023

Ordeñar las vacas en los crudos inviernos

 La mayoría de las familias alemanas del Volga nacieron, crecieron y desarrollaron sus vidas en el campo. Como mi abuela Ana, que nació en un puesto de una extensa estancia, en el sur de la provincia de Buenos Aires, donde nació y se crió, junto a sus padres. El puesto era una casa de adobe, con una cocina y dos dormitorios con piso de tierra, un Nuschnick alejado de la vivienda, un molino, un tanque y un pequeño monte de eucaliptus que los proveía de leña para la cocina a leña, que utilizaban para cocinar, tanto en invierno como en verano, sin importar el calor. 


 El patrón, que residía en la ciudad, y solo se aparecía por el lugar para pagar el sueldo del padre de familia, les permitía criar algunas vacas, tener un gallinero y algunos animales domésticos para vender.
El peón debía ocuparse de todas las tareas rurales y su esposa ser su ayudante, por más que nadie se acordará de ella para pagarle un sueldo por aquellos años. Sobre las espaldas de ambos cargaban todas las responsabilidades que había que realizar para mantener el establecimiento produciendo. Absolutamente todas. Y una tarea más ardua que la otra.
Como ordeñar las vacas. Que eran muchas. Levantarse a la madrugada en compañía de los niños, varones y mujeres. Frías madrugadas de invierno, con el suelo y el agua escarchados. Las manos, las caras y las orejas moradas. Los dientes tiritando. Los pies chapoteando en el lodo. Ordeñando desde las tres o cuatro de la madrugada para terminar alrededor de las ocho, cuando pasaba el recolector de los grandes tarros de leche para llevarlos a los pueblos y la fábrica más cercana. 

Autor: Julio César Melchior

domingo, 15 de enero de 2023

Cuarteto Zurich - Siempre Originales Vol05 '2020'

Album: Siempre Originales Vol05
Bitrate: 192. 
Tamaño del archivo: 56.9 Mb. 
Caratulas: Frontal 
Año: 2020
Sonido: Excelente.

01- Recuerdo
02- Polca Rudecindo
03- Mazurca Don Gustavo
04- La Valesanita
05- Flor de Primavera
06- Colonia Humboldt Chico
07- Mazurca Tradicional
08- Polca en Mi Bemol
09- Vals Las 4 A
10- La Gringa
11- Verija de Potro
12- Rodeo
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domingo, 8 de enero de 2023

La infancia de don Federico, que asistió a la escuela primaria en sulky

Cuando era niño iba a la escuela en sulky con mis tres hermanos. La escuela quedaba a diez kilómetros, aproximadamente. Durante el invierno mamá nos cubría las piernas con una gruesa manta para protegernos de las frías heladas. En la cabeza usábamos gorros de lana y guantes en las manos, todo tejido por ella, durante las noches, a la luz de un farol a kerosen -cuenta don Federico.
En la escuela había una única maestra, que cubría todos los cargos. Era directora, secretaria y maestra de aula. Todos los grados estaban en un mismo salón. Vivía en la escuela. Llegaba los lunes a la mañana temprano desde la ciudad y se marchaba los viernes a la tarde.


 Muchos alumnos desayunaban en la escuela, porque venían desde muy lejos, algunos hasta de quince kilómetros. Por eso, muchos no cursaban más allá de segundo o tercer grado. Nuestros padres nos hacían abandonar a causa del intenso frío que debíamos soportar y también, porque nos necesitaban para trabajar en el campo o en la casa, en la huerta familiar, sobre todo durante la arada, siembra y cosecha de maíz y girasol, que se prolongaban durante varios meses -recuerda don Federico.
Antes de salir rumbo a la escuela teníamos que ayudar en el ordeñe de las vacas lecheras, que eran muchas. Allí colaboraba toda la familia, desde los hijos más pequeños hasta las personas más grandes que habitaban en la casa, como mis tíos y abuelos. Todos tenían que aportar en la manutención del hogar. Éramos once hermanos. Era una época muy difícil. La pobreza era muy grande. Mis padres criaban todo tipo de animales domésticos para vender. Desde gallinas hasta lechones. Pero nada era suficiente -afirma.
A los nueve años ya dejé la escuela y me fui a trabajar con mi hermano. Lo ayudaba en la crianza de animales en una estancia enorme en la que trabajaba. Él tenía dieciséis años. El trabajo era muchísimo. Salíamos al campo a las cuatro de la mañana y regresábamos al anochecer. Almorzábamos un churrasco en medio del campo, a la sombra de un árbol, cuando había.
Después la vida hizo lo suyo. La escuela fue quedando atrás, muy lejos, en el recuerdo, al igual que mis padres y mis hermanos -concluye don Federico.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 1 de enero de 2023

11 Años

  El 01/01/2011, se inicio este blog, deseoso de compartir mi pasión por la Música de los alemanes. Hace ya diez años publiqué la primera publicacion . Compartiendo materiales musicales del volga, suizo, historias de los grupos y otras historias





Les quería agradecer a todos los colaboradores y la gente que visita este humilde espacio, en estos 11 años le agradezco a todos por el apoyo y la gran colaboración de nuestros colaboradores no fuera posible seguir con este blog.

Esperemos seguir con el blog muchos mas años, gracias a Todos por visitar colaborar con nuestro espacio



Para compartir algun material musica, historias, videos a nuestro correo es musicadelvolgayalgomas@yahoo.com.ar


GRACIAS!!!!

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