domingo, 25 de abril de 2021

¿Saben cuál es el lugar más exclusivo del mundo?

¿Saben cuál es el lugar más exclusivo del mundo?. Aquel lugar donde unos pocos privilegiados tienen acceso. Aquel al cual soñamos regresar, si es que tuvimos la suerte de estar. Aquel que tiene las mejores atenciones, los mejores manjares y muchas comodidades. ¿Ustedes pudieron estar allí? ¿Sueñan con conocerlo o volver? ¡Yo sí! Yo estuve allí desde que nací hasta que me fui a trabajar, en mi juventud. Era un lugar lejos de todo pero cerca de la vida más sana a la que se puede aspirar. Era el sitio más confortable a pesar de lo poco que tenía. En invierno su calor era constante, seco, alimentado por bosta de vaca. En verano era fresco y agradable. Los colchones eran esponjosos gracias al yuyo que recolectábamos cerca del arroyo. Las mantas eran abrigadas gracias a las manos de papá, que esquilaba las ovejas y a las manos de mamá que confeccionaba la colcha y las almohadas. El agua siempre fresca y pura desde la profundidad de la tierra. La comida... ¡qué decir de los manjares que desgustábamos cada mediodía! Todo fresco, de la huerta. Los huevos recién puestos por  las gallinas, las verduras recién cosechadas de la quinta, la leche recién ordeñada, los dulces caseros hechos con fruta de estación. Y por la noche un suculento mate cocido con leche y pan horneado en le día. Y cuando nos mimaban tomábamos un tazón de cascarilla. ¡La vajilla era la mejor!   La de los abuelos. Platos y tazas enlozadas, cachadas por el paso del tiempo, donde la comida se mantenía calentita por mas tiempo. La luz de la lámpara a kerosén nos daba un ambiente cálido, íntimo.


 Todos estos lujos los tuve en mi infancia y adolescencia. Y a pesar de que muchos años después pude viajar, conocer lugares muy lejanos, hospedarme en lujosos hoteles y comer platos exóticos, yo sé con toda seguridad cuál es el mejor lugar del mundo: la casa de mi mamá y mi papá.  

Autora: María Rosa Silva.

domingo, 18 de abril de 2021

Los Waigandt - Fiesta Cervecera '1983'

Corría el año 1970 y en Isletas, Dpto. Diamante, Provincia de Entre Ríos se forma el grupo musical alemán “Los Hermanos Waigandt” por iniciativa de Rubén Alfredo Waigandt en acordeón, Oscar Waigandt en bandoneón y Edmundo Waigandt en batería. En el año 1974 dos de los hermanos dejan el conjunto y continúa Rubén invitando a músicos amigos y formando la orquesta Los Waigandt por 11 años ininterrumpidos de trabajo, ganándose un lugar en el público y el cariño de la gente , de lugares de todo el país que solicitaba su presentación en bailes, casamientos y fiestas familiares. En el dia del padre, les dejamos este material de uno de los pioneros de la musica alemana en Crespo, es el primer volumen de Los Waigandt.
Album: Fiesta Cervecera.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 25.8 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 1983.
 
01- La paisana.
02- Schottis montañes.
03- Schottis popular.
04- La posta.
05- Polca cervecera.
06- Vals tradicional.
07- Polca tradicional.
08- Vals del matrimonio.
09- Bruno es feliz.
10- Adrian quedate quieto.
11- Schottis de la morenita.
12- Polca tradicional
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domingo, 11 de abril de 2021

Las mujeres eran el alma de la familia alemana del Volga

 Las mujeres, la mayoría de las veces,  silenciosas, calladas, sumisas, siempre al servicio del marido, pariendo, criando, formando y educando hijos, eran el alma de la casa. Porque sobre sus espaldas no solamente pesaban todos los trabajos domésticos sino también muchas de las labores rurales, algunas sumamente pesadas y rudas. 

Las mujeres de antaño eran hijas, esposas, madres, primero bajo la tutela del padre y luego al servicio del marido, siempre cumpliendo órdenes, siempre trabajando, día y noche, sin descanso. Sin domingos y sin feriados. Sin permiso para estar enfermas. Sin espacio, tiempo ni permiso para pensar en ellas. El esposo y la familia siempre estaban antes.
Relegadas al papel que les asignaban los padres, el esposo, la familia, la sociedad y fundamentalmente la iglesia, las mujeres vivían una existencia sacrificada, cargada de trabajos y obligaciones. Eran las primeras en levantarse, de madrugada, y las últimas que iban a acostarse, luego de ocuparse de todas las tareas domésticas y acostar a los niños y, a veces, si había alguno enfermo, permanecer durante toda la noche junto a su cama, velando su sueño, cuidando su salud.
La historia de los alemanes del Volga les debe mucho a las mujeres. A su esfuerzo, sacrificio, tesón, entrega, dignidad, fortaleza. A su espíritu de lucha que hacía que no se rindieran nunca, que jamás bajaran los brazos y lo dieran todo no sólo por su familia sino también por los demás.

Autor: Julio César Melchior

domingo, 4 de abril de 2021

Luisito Frank - Alpargata Tuyá '1991'

 Les dejo hoy un antiguo trabajo del acordeonista entrerriano residente en Moreno Bs As,Luis Frank ex integrante en un tiempo del conjunto de Oscar Burgardt .aqui con su conjunto.grabado en los estudios Tagliani
Album:  Alpargata Tuyá
Bitrate: 128. 
Tamaño del archivo: 23.5 Mb. 
Caratulas: Frontal y Trasera . 
Año: 1991. 
Sonido: Excelente.
01- Alpargata tuya
02- Rey azcona
03- Cambacito arrabalero
04- Porque te fuiste
05- Polca del inmigrante
06- Alegre la vida de los gitanos
07- Mateando
08- Paso Raigón
09- Jefe Moreno
10- Curuzu orilla
11- Camino al rendinau
12- Viejita llevame a Casa 

domingo, 28 de marzo de 2021

El niño busca leña para el invierno

El niño empuja el carrito que construyó su padre. Unas cuantas maderas prolijamente clavadas, un eje y dos ruedas de acero. Va rumbo al arroyo a buscar leña. Día tras día, durante todo el verano. Sin embargo, va sonriendo. Al regresar, cargado hasta más no poder, se engancha al carrito cual si fuera un caballo de tiro. Llega a casa cansado, trayendo ramas de eucalipto y sauce que juntó en la ribera del arroyo mientras, de vez en cuando, tiraba alguna piedra con la gomera.

 

 Lo descarga. Descansa un rato. Y después toma el hacha y comienza a cortar las ramas acumulando astillas que van creciendo en un cúmulo de leña acomodada para el invierno. Para calentar el hogar, cocinar las comidas, y brindarle abrigo a su madre y hermanos.

 Autor: Julio César Melchior

domingo, 21 de marzo de 2021

1° Festival de Bandas da Oktoberfest '2002'

Album: Festival de Bandas da Oktoberfest 
Bitrate: 128. 
Tamaño del archivo: 35.5 Mb. 
Caratulas: Frontal y Trasera . 
Año: 2002. 
Sonido: Excelente.
 01- Panorama em Festa
02- Festa do Leri-La-Rá
03- Nossa Festa
04- Marcha do Coronel
05- Ein Schones Oktoberfest
06- Virando o Barril
07- Valsa da Oktoberfest
08- O Fritz e a Frida
09- Volks Fest (Festa do Povo)
10- A Festa Vai Começar
11- Chopp em Metro
12- Dançando nas Estrelas
13- Festa da Alegria
14- Ronco do Saxofone
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domingo, 14 de marzo de 2021

¿Recuerdan los veranos de aquella niñez hermosa que vivimos en las colonias y aldeas de antaño?

Cómo olvidar aquellos veranos de antaño jugando al fútbol, a las bolitas, a la rayuela, a la payana, a la escondida, a la mancha, saltando la soga o el elástico… las niñas jugando con humildes muñecas confeccionadas por mamá y los niños jugando a ser trabajadores rurales con juguetes que ellos mismos fabricaban imitando carros y máquinas rurales de uso cotidiano en la chacra. 

 


 Cómo olvidar los chapuzones en el tanque australiano, cerca del molino, en las calurosas tardes antes de que mamá nos llamara a dormir la siesta. Cómo olvidar las travesuras. Los Kreppel de la abuela. El pan casero untado con manteca y miel de mamá. Los árboles frutales y sus ciruelas y duraznos. Las conversaciones en alemán. Las canciones. Las peleas y enojos que a veces surgían y nos alejaban por media hora. Y otra vez todos juntos, riendo y jugando, pensando travesuras.
¿Cómo olvidar ese tiempo? Ese tiempo es el que fuimos tan felices. En que la vida era más simple y la dicha inmensa. En el que todavía estaban junto a nosotros mamá y papá. También nuestros hermanos y amigos.
Ese tiempo que se transformó en recuerdo y yo convertí en libro. Un libro en el que rescato todas esas vivencias, esos juegos y la felicidad que sentíamos. Una felicidad plena y única. Ese libro se llama "La infancia de los alemanes del Volga". El libro que, al leerlo, nos regresa a aquellos inolvidables años. 

Autor: Julio César Melchior

domingo, 7 de marzo de 2021

Los 4 Ases - A Todo Ritmo '1989'

 Album: A Todo Ritmo.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 26.2 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera .
Año: 1989.
Sonido: Excelente.

01- No va no va mi corazon
02- Hay olor a carnaval
03- Quiero verte asi
04- Lo unico que quieres es bailar
05- Apurando el trote
06- Ojitos cordobeses
07- Vientos Kasokos
08- Mientras dure el amor
09- Balanceandonos
10- Rancho aparte
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domingo, 28 de febrero de 2021

Nuestros abuelos no solamente conservaron su identidad sino que se transformaron en grandes productores de trigo

El coraje y el sueño en un mañana mejor para sus hijos, los lanzó a la mar rumbo a América, su inquebrantable fuerza de voluntad los hizo empezar de nuevo en el medio de la nada, fundando nuevas colonias y aldeas en la pampa argentina, y merced a su trabajo, esfuerzo y sacrificio, lograron progresar, crecer y desarrollarse, transformando el campo en un océano de trigo, que pronto los transformó en grandes productos agropecuarios generadores de divisas para el país. Un país generoso que pronto amaron pero sin olvidar jamás su aldea natal, sus tradiciones y costumbres, como asimismo su lengua.
 


Fue así como conservaron sus ritos religiosos, sus fiestas sociales y culturales, sus canciones, y sus grandes reuniones familiares, en las que participaban desde los abuelos, pasando por los primos más lejanos, hasta algún vecino o conocido. Prácticamente no existía la soledad. Todo era motivo de celebración y de gratitud a Dios. Se festejaban los bautismos, comuniones, confirmaciones, casamientos, cuya celebración se prolongaba durante una semana, los nacimientos también eran motivo de júbilo, más si se trataba de un varón. Las fiestas tradicionales, como Kerb, se extendían por días. Al igual que la Pascua. Y muchas otras jornadas que congregaban a la familia en torno a la mesa paterna. Los hijos, solteros o casados, con pocos o muchos hijos, nunca se terminaban de ir del todo de su hogar. El lazo con los padres se mantenía inalterable durante toda la vida. Y la colonia y las aldeas, eran, en definitiva, una gran familia. Localidades en las que todos se conocían y ayudaban mutuamente.

domingo, 21 de febrero de 2021

Grupo Energia - Unsere leute '2009'

Album: Unsere leute Volumen 01
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 51.8 Mb.
Caratulas: -
Año: 2009.
Sonido: Excelente.

01- Somos musiqueros
02- Selección de valses
03- Lejana Suiza
04- Marcha tradicional 
05- Quitapenas
06- Pretendix
07- Rayito de sol entrerriano
08- Cachete, pechito y ombligo - El sucu sucu
09- Tuyo siempre
10- Llamarada
11- Se parece más a ti
12- Pídeme la luna
13- El carro marrón
14- Una hermosa noche de luna
15- Mantelito blanco
16- Die Marie und die Creed - Se disparó el carro

domingo, 14 de febrero de 2021

Nuestros abuelos oraban agradeciendo los alimentos que consumían

Los abuelos rezaban antes de comenzar a almorzar y de cenar, agradecían a Dios el alimento que iban a consumir y que habían producido con el sudor de sus frentes. También oraban cada vez que repicaban las campanas de la iglesia, esto sucedía cuando amanecía, a las doce del mediodía y al atardecer.  En esos instantes se detenían en el lugar que estaban, los hombres se descubrían la cabeza, quitándose el sombrero, hacían la señal de la cruz y rezaban el Ángelus. Al igual que las mujeres.

Una vez concluida esta breve y solemne ceremonia, continuaban con su labor. No había excusa que los eximiera de cumplir con este mandato religioso. Se respetaba en todos los ámbitos, tanto en los hogares, como en las calles de la colonia o en el medio del campo.

domingo, 7 de febrero de 2021

Super Banda Estrella - Regreso a Nuestras raices '2019'

 Album: Regreso a Nuestras raices
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 51.8 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2019.
Sonido: Excelente.

01- Wir Grussen
02- Quien e Encontrado el amor - Viejita llevame a casa - Ana Katherine - Mi Abuela hace Kreppel - El Amor te hece feliz
03- La peligrosa - El arbol de Alpargatas
04- Roten Rosen (Rosas Rojas)    
05-  Alejate de mi
06- Valsa Dancando Em Festa
07- Blaue Augen (Ojos Azules) 
08- Cervecinas
09- De que me presumes
10- Rio Parana - Si vieras cuanto 
11- Hatt ich dich nicht gesehen
12- Con Amigos de Verdad
13- Wie die Blumlein draussen Zittern
14- Me robaste la calabaz - La Hija del verdulero 
15- Vals de la Nieve
16- Alla en Oberkrain 
 
Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir esta material

domingo, 31 de enero de 2021

Historia de las planchas que usaron las abuelas alemanas del Volga

Antes de la invención de la electricidad y de su llegada a los domicilios particulares, todos los trabajos domésticos no solamente eran más arduos de realizar sino que insumía más tiempo llevarlos a cabo. Ya que nuestras abuelas, en su juventud, no contaban con ningún electrodoméstico que les facilitara las tareas. Esto sucedía en todas las áreas. Incluso en el planchado de la ropa.
Una de las primeras planchas con las que contaron las mujeres, fueron las de hierro, que se calentaban al fuego, sobre la cocina a leña, y a continuación se pasaba sobre la ropa para dejarla lisa. Era un sistema muy rudimentario y laborioso, porque cuando la plancha se enfriaba ya no cumplía su función y tenían que volver a calentarla. Por este motivo, lo normal era tener dos y mientras se utilizaba una, la otra se calentaba, esperando ser reemplazada.


Con estas planchas, había un detalle no menor a tener en cuenta: como eran totalmente de hierro, al ponerlas a calentar, también se calentaba la manija, por lo que las mujeres debían tomar la precaución de no agarrarlas sin un trapo. Fueron varios los accidentes que ocurrieron por distracción. Algunas quemaduras de manos llegaron a ser muy graves.
Luego aparecieron las planchas a carbón, que eran una especie de cajas metálicas de hierro, que se cargaban directamente con brasa. Ponerlas a punto para usarlas, era todo un arte. Porque en el patio se encendía un fuego con carbón para generar abundante brasa. También, podía llegar a generarse en la cocina a leña. Una vez conseguido esto, se procedía a cargar las planchas con la brasa ardiendo, con ayuda de una especie de tenaza larga, y se ingresaba a la cocina a comenzar a planchar.
Estas planchas eran bastante pesadas y, de vez en cuando, había que agitarlas para avivar el carbón y mantenerlo encendido. Asimismo las mujeres debían tener sumo cuidado para que ninguna chispa de la brasa saltara sobre sus vestidos o sobre alguna otra prenda, porque, sin querer, podían generar un incendio.
Después llegaron las planchas a combustión de bencina, que contaban con un pequeño tanque en el que se cargaba el combustible, el que se hacía descender con presión de aire, aplicada con un inflador, hasta el mechero que calentaba la base de la plancha. Seguramente la marca más popular fue “Volcán”.
Estas planchas, si bien eran más cómodas y prácticas, podían llegar a ser peligrosas, si alguna persona le daba demasiada presión con el inflador. La historia colonial recuerda algunos accidentes muy dolorosos y hasta los nombres de las víctimas que hubo que lamentar.
Y finalmente aparecieron las primeras planchas de electricidad, aunque su uso masivo tardó en popularizarse. Porque las usinas generadoras de energía, encendían sus motores desde el atardecer hasta el amanecer, lo que obligaba a las abuelas a realizar el planchado a altas horas de la noche.
Para concluir esta reconstrucción histórica de las planchas, digamos que tanto con la plancha de hierro como la de carbón, las personas que planchaban debían soportar un calor asfixiante, sobre todo en verano. Pues las planchas de acero se calentaban sobre la cocina a leña, por lo que había que planchar cerca de ellas, para mantenerlas calientes, y las planchas a carbón despedían un calor impresionante, porque el carbón se transformaba en brasa y sabemos el calor que esta genera, sobre todo concentrada en un recipiente de acero tan pequeño.
Además, un detalle final, el tiempo de planchado duraba horas y horas, no sólo por la precariedad del sistema que hacía funcionar a las planchas, sino porque, antiguamente, la mayor parte de la ropa se almidonaba, lo que le sumaba un trabajo extra a las mujeres.
Los cuellos y los puños de las camisas, por sólo citar una prenda, debían lucir firmes y duras.
Usar ropa planchada y almidonada era un signo de elegancia y también un reflejo de que el marido tenía una buena esposa, que sabía planchar bien y que "siempre lo tenía limpio", como se decía antes. 

Autor: Julio César Melchior

domingo, 24 de enero de 2021

Grupo Sol - Ritmo Alegre Vol. 01 '2008'

Album: Ritmo Alegre Vol. 01
Bitrate: 128. 
Tamaño del archivo: 27.8 Mb. 
Caratulas: Frontal 
Año: 2008. 
Sonido: Excelente.
 
01- ----
02- Entre amigos
03- De baile en lo Tencho
04- Punta Cayastá
05- Tres ratas tres gatos
06- Alegre es la vida de los gitanos
07- La paisana 
08- La Potra
09- El toro
10- La suavecita
11- Tiene color el amor 
12- Pídeme la luna
 
 
Aclaracion Falta el track numero 1, quien pueda aportar se lo agradeceria . Nuestro correo musicadelvolgayalgomas@yahoo.com.ar

domingo, 17 de enero de 2021

Las manos del abuelo, manos de trabajo, manos de ternura

Manos curtidas, saturadas de cicatrices, que parecen jeroglíficos inmortalizados durante la juventud, cuando en largas jornadas, de sol a sol, al laborar la tierra, el rudo trabajo las tiñó de polvo y sudor y el arado las lastimó desgarrando la piel, marcando heridas sobre la carne, con letras de sacrificio y sílabas de sueños.

Trabajo y ternura. Entrega y desinterés. Las manos del anciano, temblorosas y ajadas, son dos aves viejecitas que descansan sobre el regazo extrañando el vuelo de la libertad, cual dos torcazas acurrucadas en la tibieza de su nido evocando el cielo de antaño, cuando, trémulas de ansiedad, acariciaron la mejilla de una novia, una esposa, o temeroso de hacerle daño arrullaron a un hijo recién nacido. Dos torcazas viejecitas, que en su nido, sobre las piernas, descansando en la raída tela de un gastado pantalón, acompañan al anciano que, sentado en el portal de una casa cualquiera, con los ojos húmedos de lágrimas, espera un imposible, rememorando los años idos y los seres que se fueron y jamás volverán.

 Autor: Julio César Melchior

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