miércoles, 2 de septiembre de 2015

Educación e idioma entre los alemanes del Volga: Cómo aprendían los colonos

Lo que sigue son apuntes sobre la vida intelectual de los inmigrantes alemanes provenientes de la lejana Rusia, quienes al afincarse en tierra entrerriana debieron adecuarse al nuevo entorno socio-cultural.
Cuando los alemanes llegaron a Rusia y lograron establecerse, luego de fundar las aldeas a orillas del Volga, debieron hacerse cargo del sistema educativo, pues el gobierno ruso estuvo siempre ausente en este aspecto.
Alrededor del 80% de la población era analfabeta. La instrucción primaria no estaba al alcance de todos y era un tema menor para la Corona rusa. Alemania sin embargo era uno de los países más avanzados en educación.

Las dos prioridades en Rusia fueron establecer Iglesias y fundar escuelas para un crecimiento armonioso de todas las áreas de la vida y no solamente el económico.
El sistema educativo en el Volga fue sostenido siempre por los colonos, el gobierno jamás aportó nada.
En la primera generación de pobladores alemanes en Rusia, el puesto de maestro fue cubierto por quienes contaban con algún título o preparación traído de Alemania. Muchas personas habían pasado por las escuelas de enseñanza superior.
Ellos se esforzaban por transmitir sus conocimientos y tratar de formar algunos maestros para las futuras generaciones. Pronto, los maestros y personas preparadas fueron escasos y los pastores y sacerdotes debieron ocuparse de la educación por ser los más instruidos de la comunidad.
Pero los clérigos ya estaban superados de trabajo, no les quedaba mucho tiempo para ocuparse también de la enseñanza. Por lo tanto esa tarea fue derivada al “sacristán” que con el pasar del tiempo fue conocido como “Lehrer” (maestro) y más adelante, maestro de escuela, “Schulmeister”.
Estas personas eran responsables de muchas actividades en la aldea. Eran maestros, dirigían el coro de la iglesia, hacían los registros de nacimientos y fallecidos, cobraban las cuotas para el mantenimiento del culto y mucho más.
En Argentina la educación de los inmigrantes también estuvo relacionada con la Iglesia, ya que no había escuelas y generalmente se construía una habitación contigua al templo donde se impartían las clases, o se hacía en la misma Iglesia.
Con el correr de los años fueron construyendo edificios independientes de la Iglesia para la educación. Los maestros atendían a todos los grados a la vez, medio día en castellano y la otra mitad de la jornada en alemán.
Los sábados se impartía enseñanza religiosa. En el caso de los evangélicos debían aprender de memoria el catecismo de Lutero, los diez mandamientos, el Credo, el Padrenuestro, muchos versículos bíblicos y los himnos que se cantaban en los cultos. Todos en una misma aula y con un solo pizarrón.
Los hijos de los colonos sabían hablar solo en dialecto alemán, por lo tanto el mayor problema eran las clases en castellano. Las lecciones en castellano muchas veces eran aprendidas de memoria sin entender una sola palabra de lo que decían. La instrucción en alemán era más fácil, ya que se basaba fundamentalmente en la lectura y escritura.
También se aprendía geografía, historia y literatura alemana. Algunos maestros prohibían hablar en alemán en los recreos y se castigaba a quienes no cumplían. Los alumnos asistían a clase con una especie de pizarra muy fina enmarcada en madera, y un lápiz cuya escritura era similar a la tiza y fácil de borrar. Un cuaderno de caligrafía y otro de lectura. La “mochila” era una bolsa que cocían las madres con bolsas de arpillera que se podía colgar del cuello.
La disciplina era muy severa y era común recibir azotes ante un error en la tarea. Las escuelas eran privadas y el sueldo del maestro era pagado por los padres de los alumnos. A la vez el programa de enseñanza lo determinaba el gobierno provincial y cada tanto había inspectores que hacían visitas.
Generalmente los maestros eran personas de origen alemán que llegaban al país para la exclusiva función de enseñar. En su mayoría eran muy estrictos y severos. Todavía quedan ex alumnos de estos maestros que tienen recuerdos tristes.
También hubo algunos que se hicieron querer mucho. Wilhelm (Guillermo) Welp fue maestro en varios lugares de Entre Ríos, entre ellos en la Colonia Stauber, Irazusta. Nació en Bielefeld y después de combatir en la Primera Guerra Mundial, donde obtuvo la Cruz de Hierro y medalla al valor, decidió instalarse en Argentina. Conoció a Susana Spomer, una descendiente de alemanes del Volga de la colonia El Potrero, con quien se casó.
Formó su familia y vivió en la colonia durante algunos años donde era el maestro de alemán y castellano. Se hacía respetar mucho, pero sin llegar a generar miedo en los alumnos. Enseñaba todas las materias y además canciones, teatro y poesías. Todos los ex alumnos de Guillermo con los que pude hablar dijeron que fue un maestro muy querido. Lamentablemente falleció en un accidente de tránsito cuando ya había dejado la tiza y el pizarrón para dedicarse a la apicultura.
Algunos alumnos vivían relativamente cerca de las escuelas pero otros no tanto y debían asistir en caballo, sulky o carro. Con el viaje de ida y vuelta, la clase en castellano y luego la de alemán, el día se hacía largo y estaban muy ocupados.
A la noche, ya de vuelta en sus hogares, después de la cena había que hacer los deberes sin chistar, bajo la mirada de los padres.
Al llegar los alemanes del Volga al país, era presidente el doctor Nicolás Avellaneda. Argentina apenas contaba con dos millones de habitantes, de los cuales su mayoría era analfabeta.

La lengua

La cultura de los Alemanes del Volga posiblemente esté relacionada con el constante movimiento migratorio que vivió a partir del siglo XVIII, cuando partieron de Alemania. Una cultura representada por objetos simbólicos más que materiales, debido al constante movimiento en busca de nuevos lugares para vivir.
Tal vez eso fue lo que desalentó el desarrollo de emprendimientos industriales o artísticos como lo hicieron otros grupos que gozaron de mayor arraigo.
Asimismo ese constante caminar hizo que se fortalecieran los bienes que podían llevarse consigo cada vez que hacía falta migrar a otro lugar. Desarrollaron una extensa y rica tradición oral. Dicha tradición se expresa a través de la música y el habla.
Los Alemanes del Volga hablan dialectos pertenecientes al “Alto Alemán”.
El alto alemán es el que dio origen al idioma actual literario y el bajo alemán al inglés y neerlandés entre otros. Un ejemplo del bajo alemán es el que hablan los menonitas.
Si bien el alemán literario no fue usado en la legua coloquial, se usaba en los libros, la iglesia y la escuela. En el trato cotidiano siempre se usaron los dialectos. No todas las aldeas en el Volga y luego en Argentina usaban el mismo dialecto, pues el lugar de origen no era el mismo.
Cada grupo llevó hasta Rusia el dialecto que usaba en su ciudad de origen en Alemania. Lo mantuvieron en Rusia mientras vivieron ahí y luego lo trajeron a la Argentina y otros países de América.
Si un descendiente de alemanes del Volga que todavía mantiene su dialecto, fuera a la ciudad de origen de su ancestro en Alemania hoy en día, se sorprendería por la similitud entre la forma de hablar que tiene cada uno a pesar de las variaciones que pudo sufrir con el correr de los años.
Los idiomas van sufriendo cambios con el paso del tiempo, y en especial los dialectos, ya que no quedan de forma escrita, sino oral. Los que llevaron los alemanes a Rusia también sufrieron estos cambios, si bien cada aldea mantenía el suyo, inevitablemente tuvieron que relacionarse entre ellas y comenzó a mezclarse. Esta mezcla hace que cada uno de los dialectos pierda y adquiera algo. En los casos en que preponderaba uno más que otro, del “derrotado” solo quedaban algunos rastros.
Estas formas de hablar han sufrido cambios no solo por mezclarse con otras y con los habitantes de Rusia, sino también para la designación de cosas nuevas y la incorporación de palabras.
En el libro “Los alemanes de Rusia” de Jakob Riffel, el autor pone algunos ejemplos de cosas que los alemanes no conocían cuando salieron de su país y a las que debieron ponerle un nombre. A la bicicleta la llamaron “Tretwage” que literalmente significa carro para pedalear y una locomotora fue nombrada “Feuerwagen” carro de fuego. El avión es “Luftschiff”, barco volador.
En Rusia el grupo no sufrió mucha influencia del idioma local, aproximadamente 800 palabras fueron las que incorporaron a sus dialectos. Sin embargo en Argentina, donde la comunidad no se desarrolló tan aisladamente como en Rusia, fue necesaria la implementación del castellano para interactuar con las personas locales. No solamente con la incorporación de palabras sueltas sino a la formación de oraciones completas para expresarse.
Muchas personas se hicieron mayores viviendo en Argentina y sin embargo nunca aprendieron a hablar en castellano. Estas personas consideraban que no era necesario aprender, pues entre ellos se entendían perfectamente en alemán.
De la misma manera, la mayoría de las personas que vivieron en las orillas del Volga, nunca aprendieron a hablar en ruso. Por suerte el gobierno insistió con que los niños en edad escolar hablen, lean y escriban el idioma nacional. Goethe dice: “Cada provincia ama su dialecto, pues en verdad es el elemento del cual el alma saca su aliento”.
Y el alemán del Volga tiene un fuerte apego por su dialecto. Es una de las partes más íntimas de la persona. El sonido le resulta agradable y en ningún otro idioma uno puede expresarse con tanta claridad como con el idioma materno. Con una sola palabra se puede expresar mucho, mientras que para lo mismo, hacen falta frases muy largas en otros idiomas.

El maestro Fritz

Friedrich “Fritz” Knochenhauer nació el 23 de febrero de 1883 en Alemania. Llegó a la Argentina en 1912 para ocupar el cargo de maestro en aldea Santa Celia, departamento Gualeguaychú. Dictó clases en alemán y en castellano.
Los relatos de personas que estuvieron en su clase y familiares de alumnos de este maestro, no lo favorecen mucho.
Es descrito como una persona violenta y autoritaria. En general todos los maestros alemanes eran muy estrictos. Fritz se había fanatizado con el régimen nazi y demostraba cierto odio hacia los alemanes de Rusia. La gente de la aldea lo comparaba por su aspecto con Adolfo Hitler, inclusive llevaba un bigote igual al del Führer.
Los alumnos respetaban mucho a “Fritz”, pero en realidad lo que sentían era miedo. Sobre su escritorio o empuñándola siempre, tenía una delgada vara para golpear contra la mesa, el pizarrón o algún niño al que le costaba aprender.
Una ex alumna, me relató que en una oportunidad pretendía que un chico pronunciara correctamente la palabra “rueda” pero al niño le salía decir “róida”. Tantas veces le gritó y exigió al decir correctamente la palabra hasta que en un ataque de ira tomó al pequeño de su brazo, lo arrojó al suelo, apoyo un pie sobre el cuerpo y lo golpeó con la vara muchas veces, a la vez que lo insultaba.
Otro fue el caso de un alumno que recibió un golpe tan fuerte en la frente que le produjo una lastimadura y tuvo que volver a su casa antes de finalizar la clase. Los padres jamás se quejaron del maltrato que recibían los niños en las clases de Knochenhauer ni en las de ningún otro maestro. Es sabido que algunos padres les daban instrucciones de pegar a sus hijos para que aprendan.
Los primeros años de clases en aldea Santa Celia, se daban en el templo, se colocaba un pizarrón a mitad de la Iglesia de manera que el altar quedaba atrás y otro pizarrón del lado donde estaba la puerta. Entre los dos pizarrones se enseñaba. Algunos años Fritz llegó a tener más de cincuenta niños en sus clases. Irónicamente el apellido alemán Knochenhauer en su traducción literal al castellano significa “Picador de huesos”.

Por Leandro Hilt
Fuente: eldiaonline.com

domingo, 30 de agosto de 2015

Los Reyes del Volga - Compartiendo Alegrias '2007'

Album:  Compartiendo Alegrias
Bitrate: 128
Tamaño del archivo: 34.7 Mb
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2007
01- Musiquiendo en Valle Maria.
02- Don Godofredo.
03- El yare.
04- Noches de Miramar.
05- Sentimientos de Gringos
06- Desde que tu me amas.
07- El Remanso.
08- Deci que si.
09- Camino a caraguatá.
10- Cruzando la tranquera.
11- Compartiendo Alegrias.
12- Se va camila.
13- Sueños.
14- Musica country.
15- Linda es la Juventud.
16- Cuando es domingo.
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Videos de Cuarteto Ambort

Mas de 30 años de trayectora recorriendo las zonas de San jeronimo Norte provincia de Santa Fe


Aqui varios videos en presentacion Pujato Norte y la Fiesta Suiza de San Jerónimo Norte

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En Pujato Norte Parte 01


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En Pujato Norte Parte 02


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En Pujato Norte Parte 03



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Fiesta Suiza en San Jeronimo Norte

domingo, 23 de agosto de 2015

Cuarteto Ambort - Cuarteto Ambort

Cuarteto Ambort, de San Jerónimo Norte (Santa Fe), cuyo director es Don Ovidio Ambort es grupo musical familiar con mas de 30 años de trayectoria con la musica suiza alemana y diferentes estilos. Aqui les dejo un compilado  de vaios temas
Album: Cuarteto Ambort
Bitrate: 128
Tamaño del archivo: 58.7 Mb
Caratulas: Frontal
Año: -
01- Recorte suizo.
02- Viva la cerveza y la polca.
03 - Musica suiza.
04- Rusito alegre.
05- Punta cayasta.
06- Tiritunda .
07- Ovidio y su acordeón.
08- Virgencita de felicia
09- El rojo clavel.
10- Brisas suizas y alemanas (Polca) .
11- Hay que sacar a los perros.
12- Galopeando
13- Vals de las familias.
14 - Detras de la luna
15- Schottis.
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miércoles, 19 de agosto de 2015

¿Por qué nos trataron tan mal si nosotros también somos argentinos?

¿Quiénes eran los rusos? ¿Qué significaba ser ruso? ¿Y por qué sonaba tan despectivo ese adjetivo? Fueron preguntas que en algún momento de mi infancia me plantee y entendí que los rusos éramos nosotros. Y me dolió darme cuenta que los demás nos trataban como si fuéramos poca cosa. Me sentí humillado y comprendí cuánto prejuicio me rodeaba cuando dejaba mi pueblo y viajaba a la ciudad, lejos de mi gente.
Cuarenta años después, comprendo que los rusos, como nos llamaban, eran un mosaico de identidades que conformaban una sola nación y que nosotros no teníamos nada que ver con ellos. Comprendí que éramos alemanes, que mis abuelos, pese a haber llegado de Rusia, eran alemanes y, por lo tanto, yo no era ruso sino descendiente de alemanes del Volga como descubrí más tarde.


Entendí que pertenecía a una comunidad con una identidad bien definida. Y supe por fin, por qué, cuando era niño, en la escuela, la maestra nos enseñaba la historia argentina llena de héroes que nunca llevaban apellidos como la gente que yo conocía y trataba.
Con dolor, angustia y sufrimiento, desde el día que nací, sentí sobre mí miradas de prejuicio, discriminación, y cuchicheos de gente foránea que se refería a nuestra gente del pueblo con motes despectivos e insultantes.
Ahora sé por qué. Porque éramos diferentes. Porque veníamos de Rusia pero no éramos rusos sino que hablábamos alemán. Teníamos costumbres y tradiciones diferentes a las argentinas.
Pero esa no era razón para tratarnos de esa manera. Esa no era razón para humillar a mis abuelos y a mis padres de manera tan cruel. ¡Cuántas veces, de niño, vi llorar a mi madre por ser tratada como “rusa de m…”? ¿Por qué? ¿Era necesario demostrar tanto prejuicio e insultar de esa manera a gente humilde que no sabía hacer otra cosa que trabajar, ser solidaria, tener fe en Dios y aportar su gran granito de arena en el crecimiento y progreso de este país que nos pertenece a todos, a ellos, que nos trataron tan mal, y a nosotros, que sufrimos tanto por culpa suya? ¿Por qué, pregunto, nos trataron tan mal si nosotros también somos argentinos?

Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga del escritor Julio César Melchior

domingo, 16 de agosto de 2015

Elda y su Conjunto - 12 Años Recorriendo Caminos y Escenarios '2013'

Album:  12 Años Recorriendo Caminos y Escenarios
Bitrate: 128
Tamaño del archivo: 65.7 Mb
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2013
01- El amanecer.
02- El cumpleaños.
03- Reis mit milch - Pinocho.
04- Que tienen tus ojos.
05- Y todo a media luz
06- Die Marie und die creed.
07- El animalito - Maria isabel.
08- Madam.
09- Pasadoble te quiero.
10- Dreihunderitausend mann.
11- A un amigo de Las Breñas.
12- Linda si te quieres casar.
13- Crosse Gott.
14- La mal peinada - Kilometro 11.
15- Amor de pobre.
16- Enganchados de polkas.
17- Mein hut hat drei ecken - Drei ratten, drei katzen
18- Enganchados de corridos
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Hubo un tiempo en que los habitantes de los pueblos alemanes eran conocidos como los rusitos de las colonias

Para los habitantes de esta tierra los orígenes alemanes de los residentes de las colonias no eran tan claros, a pesar de su idioma y sus costumbres. La compleja histo­ria de los alemanes del Volga y sus dificultades para expresarse con soltura en castellano hicieron en los inicios muy engorrosa to­da clarificación al respecto. En síntesis, los alemanes del Volga se vieron convertidos en rusos después de si­glo y medio de haber subestimado esa cultura.

“Era frecuente, sobre todo en los primeros tiempos, que en la vecindad de las propias colonias alemanas los almacenes de ramos generales o las actividades de intermediación de granos, estuvieran en manos de españoles o italianos”, explica la historiadora Olga Weyne.
Y agrega que “Hay muchas alusiones, en las memorias y relatos de estos tiempos, a la ingenuidad y escaso espíritu de lucro con que en­caraban los primeros volguenses de la Argentina sus relaciones comerciales, siendo frecuentemente desbordados por la "viveza criolla" a la que rápidamente habían adherido otros gringos más emprendedores.
“Los habitantes de las respectivas zonas comenzaron de esta forma a calificarlos, de manera algo burlona pero no agresiva, como los rusitos de la campaña –sostiene-. Y si bien el mote traslucía cierto matiz peyorativo en el que se percibían referencias a su simpleza campesina, no difería demasiado, en la intención, de los aplicados hacia la misma época a otras colectividades.
“El habitante urbano, por otro lado, podía contar más rápi­damente con elementos de contraste; el de las zonas rurales, en cambio, tardaba más en asimilar las diferencias de los recién llegados y de aceptar la razón de esta presencia en estas tierras. Un modesto testigo criollo de la época de la inmigración masiva, vio de esta manera a los alemanes recién llegados: "Vimos llegar la cantidad de inmigrantes como quien ve llegar la langosta, le vía (sic) ser franco; parecía una invasión. Pero se nos dijo que el gobierno les había entregado la tierra. Última­mente no perdimos nada porque la tierra era de los estancieros y habrán tenido sus arreglos (...). Había que dejar la tierra a los nuevos dueños. (Pero) mienten si dicen que los peliamos (sic). (...) Los colonos son gente buena y tengo muchos amigos entre ellos, pero pa’ comprenderlos con la jeringoza que hablaban (...); bueno, le hablo de los viejos y no pa’ ofenderlos." –revela Olga Weyne.
La recep­ción de las actitudes locales fue, por parte de los alemanes del Volga, conflictiva y desarrollaron cierta hipersensibilidad a las alusiones del medio.
“Sus orígenes alemanes ya no quedaban, evidentemente, tan claros, a pesar de su idioma y sus costumbres. La compleja histo­ria de sus antepasados y sus dificultades para expresarse con soltura en castellano hicieron en los comienzos muy engorrosa to­da clarificación al respecto –afirma José Brendel.
En síntesis, se vieron convertidos en rusos después de si­glo y medio de haber subestimado esa cultura”,
Esta circunstancia, además, afectó no sólo el desenvolvimiento de algunos descendientes de alemanes del Volga nacidos en el país dentro del contexto social sino que terminó por perturbar su desarrollo psíquico y sociológico, llegando al extremo de abandonar las colonias de origen para trasladarse a las grandes ciudades para comenzar una nueva existencia, en la cual negaron todo contacto con sus connacionales, llegando a negar también todo conocimiento del dialecto alemán. Pretendiendo significar con este proceder (sobre todo ante sí mismos) que iniciaban una nueva existencia: la que los demás le imponían. La cuestión primordial era no sentirse diferentes. Preferían diluirse en la multitud de la masa que mantener su identidad y ser únicos como personas y seres humanos con un nombre y apellidos conocidos, con valores y principios culturales diferentes, es cierto, pero también particulares que, de hecho, podían jerarquizarlos si hubieran sabido trascender su pequeño universo cotidiano en el que convivían, compartiendo la cotidianeidad con personas que se creían superiores porque apenas dominaban el idioma español. Y que en el fondo, así lo demostró la historia, con su actitud despreciativa, resultaron ser más ignorantes que los propios descendientes de los colonos.
Porque el mote despreciativo de rusos muchas veces iba acompañado de una velada discriminación. Notándose más en las escuelas secundarias de las ciudades en las que los adolescentes se trasladaban a estudiar. Son frecuentes (al escuchar antiguas remembranzas) las referencias de discriminación que fueron objeto de sus compañeros de estudio “argentinos” las personas que cursaron estudios superiores y como eran mortificados por su acento alemán.
La repercusión que tenía esto en el espíritu de los alumnos terminaba afectando su rendimiento escolar y, la mayoría de las veces, su deserción. Esto también fue la causa que escasos estudiantes terminaran sus estudios. La ilusión y los ideales morían donde comenzaba el mote de rusito y una no muy evidente, pero real, discriminación. Al menos así lo experimentaron los protagonistas que vivieron, y sufrieron, aquellos años.

Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga del escritor Julio César Melchior

domingo, 9 de agosto de 2015

Los Gringos del Volga - En Vivo '2014'

Album: En Vivo
Bitrate: 128
Tamaño del archivo: 38.7 Mb
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2014
01- Polka de la Amistad.
02- Polka rusa tradicional.
03- Vaneron.
04- Ritmo de ranchera.
05- En obera y campo viera
06- El liston.
07- Amor y celos.
08- Valseado tradional.
09- Cumbias del volga.
10- Polkas enganchadas.
11- Ritmo de chamame.
12- Para Carlitos y Neli.
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Las carneadas, típicas y representativas de las costumbres de nuestros antepasados

Una tradición bien arraigada en los pueblos alemanes. Miguel Baleman un vaqueano de esta actividad nos cuenta su experiencia.
Estamos en tiempo de mucho frío, época ideal para las carneadas y para degustar todos los productos que de ella devienen: chorizo seco, fresco, morcillas blancas y negras, queso de cerdo, bondiola, jamón crudo.
Consultamos a Miguel Baleman, que es de origen alemán y siente pasión por esta actividad.
“Todavía me dedico a carnear cuando empieza el frío, estoy esperando las primeras heladas para comenzar la faena. Este año nos atrasamos casi un mes porque había mucha humedad, calor, mosca. Se puede carnear pero no es lo aconsejable, porque no se enfría la carne y entonces uno puede llegar a tener problemas con los chorizos que se ponen ácidos, los jamones se pueden echar a perder”.


Cuenta que aprovecha todos los cortes de los animales que faena: “tengo un grupo de amigos a los que tengo que agradecerles cada vez que hablo porque me ayudan siempre. Con ellos hasta las patas de las vacas limpiamos, porque hacemos el típico tendón o la antigua tradicional carla que hacían los alemanes. Se cocina bien, se corta, se les pone ajo y perejil, u otros condimentos, y queda como para una entrada antes de la cena o para acompañar una cerveza a la tarde. Algunos amigos me dicen que lo único que tiro es el pasto que el animal tenía adentro de la panza. Saco el mondongo, limpio bien las tripas y las uso para el embutido. Trato de aprovechar al máximo todo. Por eso es importante tener gente dispuesta a trabajar. Cuando empieza el frío ya me empiezan a preguntar. Y los dos o tres días que dura la carneada no me encuentran en el taller”.
Recuerda Miguel las tradicionales carneadas con su familia, donde como hoy la actividad se transformaba en una fiesta de familia y amigos. Su padre no dejaba que nadie se acercara a las bateas donde descansaba la carne si no tenían la cabeza cubierta con gorra los hombres y con pañuelos las mujeres.
Seguramente de esta actividad familiar, tan enraizada en los recuerdos de otros tiempos, conservó la pasión por esta actividad y también las recetas en torno a cómo elaborar cada uno de los productos para asegurarse el mejor sabor y la mayor producción.

Fuente: lanuevaradio.com.ar

domingo, 2 de agosto de 2015

Super Cavalinho Branco - Super Cavalinho Branco '1981'

Con casi 40 años en servicio activo , el grupo, que ha participado en todas las ediciones de la Oktoberfest , ya se considera una marca del mayor partido alemán de Brasil , sinónimo de la irreverencia , la creatividad y la innovación en la categoría de música "pop - Alemán
Album: Super Cavalinho Branco
Bitrate: 256
Tamaño del archivo: 59.7 Mb
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 1981
01- Die Kapelle Ist Shcon Da.
02- Eine Bar Ohne Bier.
03- Noites de cavalinho Branco.
04- Horch, Was Kommt Von Draussen Rein.
05- Nas Colinas de Santa Catarina.
06- Blumenauer Schützenlied.
07- Um Passeio Em Blumenau.
08 - Lola.mp3
09 - Barril de Chopp.
10 - Verliebte Augen.
11 - Trink, trink Bruderlein Trink - Oh Suzana.
12 - Im Himmel Giebt's Kein Bier.
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miércoles, 29 de julio de 2015

Videos de Os 3 Xirus

Videos de este gran grupo Brasileño de gran trayectoria



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Vaquinha Preta - Campeão do Bolão


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Dr. Vaselina



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Valsa do tempo da vovó

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O Alemão e o Delegado (1985)

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Schwarzbraun ist die Haselnu

domingo, 26 de julio de 2015

Los Primos - 25 Años con su estilo propio '2013'

Album: 25 Años con su estilo propio
Bitrate: 128
Tamaño del archivo: 60.7 Mb
Caratulas: Frontal y Trasera
Año: 2013
01- 25 Años.
02- La rezongona.
03- Polca tradicional alemana.
04- A don Pedro.
05- El huerfanito.
06- Enganchados de polcas tradicionales
07- La semana tiene 7 dias.
08- Enganchados de schotis: Por los caminos de Misiones - Schotis tradicional.
09- Enganchados corridos: Cuidando la chopera - Fiesta de la cerveza
10- A los amigos.
11- Tiempo de cosecha.
12- Fue en un partido de truco.
13- El vuelo de la lechuza - Aguicho.
14- Punta cayasta -  El Ombliguito
15- La indiecita - Orgullo nada mas
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

miércoles, 22 de julio de 2015

Lo que conservamos de nuestra niñez alemana del Volga

Con el paso de los años, la niñez primero es remembranza, luego añoranza y finalmente nostalgia. Una nostalgia clara como el correr suave de un arroyo cristalino en el que hundimos nuestras manos y sacamos, de tarde en tarde, un cúmulo de imágenes amarillentas, como el pescador con su red retira peces que van a expirar a la orilla, conservando en sus retinas vivencias perdidas para siempre en la profundidad del paraíso acuático.

De la niñez conservamos sutiles y frágiles imágenes que se deshacen como oro macizo que se trueca en polvo cada vez que tornamos querer aferrarlas. Son escenas, vivencias y cuadros representados en escenarios ahora idílicos que nos embargan el alma de dulzura y felicidad. Son pequeñas perlas que llevamos con nosotros como un imborrables tesoro de una época inocente y pura. Y al mirar una a una esas perlas, vemos distintos cuadros, diferentes actos, una variedad casi inverosímil de sensaciones y sentimientos. Vemos un universo que parece mentira que un día pudiera haber existido.
El paso de los años pintó los recuerdos color sepia como las pocas fotografías que conservamos de aquella lejana época y que mamá guarda en la mesa de luz o en algún álbum entre sus afectos más preciados. Las mismas fotografías, pero en mayor número, que guardamos en la memoria, en las que nos vemos jugando a los Koser, al Loftipie, al fútbol, con un balón fabricado con una media vieja inflado con trapos y papeles de diarios o remontando un barrilete o llorando juguetes que los Reyes Magos no pudieron traernos  o riendo contando golosinas que nos dejó el conejo de Pascua en el nidito que le preparamos con pasto y zanahorias... Tantas fotografías como recuerdos. Tantas ilusiones como enormes la esperanzas de aquel niño que cursaba la primaria en la Escuela Parroquial y a la tarde las clases de alemán. Ese mismo niño que se fue haciendo adolescente y un día decidió partir de la colonia porque no había suficiente trabajo y espacio para el porvenir que soñaba construir para sí y los suyos. Ese mismo niño que hoy es un hombre que, sentado en un hermoso edificio de la Capital Federal, recuerda aquellos años de la niñez, deseando regresar a sus queridas y amadas colonias. Cuando ya es tarde, demasiada

Material Periódico Cultural que rescata y revaloriza la historia y la cultura de los descendientes de alemanes del Volga del escritor Julio César Melchior

domingo, 19 de julio de 2015

Super Banda Estrella - Mas alla de las Fronteras '2009'

Un disco con muchas variantes musicales, tangos, tropicales, corridos de esta banda de la ciudada de Parana Entre rios de mas de 15 años de trayectoria
Album: Mas alla de las Fronteras.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 63.4 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2009.
01- Bailando con tu sombra.
02- Ando de borrachera.
03- Chamamerengueando ando.
04- E Pra Valer.
05- La cumparsita.
06- Nos estorbo la ropa.
07- Vino griego.
08- Rincon de Espeña.
09- La Cumbia de mi pueblo.
10- Resistire.
11- Hay que sacar a los perros.
12- Canto al paraguay.
13- Ciudad de Cordoba.
14- Tengo una negrita caprichosa.
15- Se que lloraras.
16- Por Ti.
17- A Villanueva.
18- Mi casita en la Montaña.
19- El choclo.
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miércoles, 15 de julio de 2015

Los “alemanes bonaerenses” que dejaron huellas para el futuro

En sus pueblos originales habitaban cerca del río Volga. Y al llegar a nuestra Provincia, a fines del siglo XIX, dejaron un legado de construcciones, tradiciones y costumbres que ahora son estudiadas por investigadores platenses.


Nuevos centros de atracción turística se están gestando en pequeños pueblos de la provincia de Buenos Aires, de características urbanísticas y arquitectónicas muy originales. Estas poblaciones fueron fundadas por los inmigrantes llamados “alemanes del Volga”, entre 1878 y las primeras décadas del siglo XX. En ellas se conservan aún muchas antiguas viviendas y también se preservan las tradiciones y una herencia familiar de sabrosas recetas de cocina.
Sus fundadores eran descendientes de alemanes que emigraron a Rusia en la década de 1760, convocados por la zarina Catalina II, para colonizar tierras cercanas al río Volga. Muchas familias de este origen se trasladaron a la Argentina a partir de 1877 (amparadas por la ley de colonización e inmigración dictada por el presidente Nicolás Avellaneda), y trasplantaron a nuestro país las características de sus aldeas y viviendas en Rusia.
Las primeras aldeas bonaerenses de los alemanes del Volga se construyeron en el partido de Olavarría. Ellas son Hinojo (1878), Nievas (1879) y San Miguel (1881). La colonización se extendió después a otros partidos: en Coronel Suárez están las aldeas de Santa Trinidad (1886), San José (1887) y Santa María (1887), en Puán la de Santa Rosa (1902) y en Adolfo Alsina la de San Miguel Arcángel (1903).

LA INVESTIGACION PLATENSE

La arquitecta y magíster en integración latinoamericana Cristina Vitalone, investigadora de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC), dirigió un estudio de los bienes y valores urbanos y arquitectónicos que permanecen en las aldeas bonaerenses fundadas por los “Alemanes del Volga”.
Estos poblados aún mantienen rasgos de un trazado urbano diferente del modelo de manzanas en cuadrícula con una plaza central, o de urbanizaciones en torno de estaciones de ferrocarril, tan característicos de los pequeños pueblos bonaerenses.
El estudio fue realizado por el Laboratorio de Entrenamiento Multidisciplinario para la Investigación Tecnológica (LEMIT), por iniciativa del Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche (descendientes de Alemanes del Volga). “Sus antepasados dividieron el territorio que les asignaron en parcelas alineadas, una junto a otra, a lo largo de una ancha calle principal”, explica Vitalone. “Ellos levantaron su iglesia y cerca de ella la escuela, los dos edificios más significativos de la comunidad. No proyectaron una plaza central principal, pero en torno a cada iglesia se dejó un amplio espacio abierto, que se constituyó en sitio de reunión de los pobladores”.
“Las viviendas, en su mayoría de ladrillos, son originariamente bloques rectangulares, paralelos a la calle. Están cubiertas por un techo de chapa a dos aguas y debajo de él hay un entretecho para almacenamiento, ventilado por pequeñas aberturas en cada uno de los muros laterales. Las casas son muy similares entre sí, aunque difieren en detalles como el trabajo artesanal de las aberturas de puertas y ventanas. Algunas ventanas tienen forma de ojivas al estilo ruso”, describe la investigadora.
Al edificio inicial se iban agregando habitaciones perpendiculares a uno de los extremos. Esto da a la casa una forma de “L”, que enmarca dos lados de un patio interior. Las habitaciones que dan al patio tienen galerías techadas, con bordes decorados con festones de chapa o de madera tallada. Otra característica es que estas casas no tienen puertas que den a la calle, y sólo se accede a ellas desde el patio interior. Más atrás se levantaban construcciones auxiliares, que incluían la letrina, galpones y establos. Al fondo se extendía el huerto, donde se cultivaban vegetales y árboles frutales.

CONSERVANDO EL PATRIMONIO EDILICIO

Los investigadores locales realizaron un relevamiento urbanístico y arquitectónico en ocho aldeas volguenses de la Provincia y un registro fotográfico de las viviendas típicas sobrevivientes. También colaboraron con descendientes de los inmigrantes para elaborar un “cuestionario de valoración” de cada poblado y las “hojas de vida” de las viviendas. Así recogieron sus memorias y reconstruyeron las historias de las casas: fechas de construcción, materiales empleados, quiénes las hicieron, familias que las habitaron, sus usos originales y actuales y qué modificaciones tuvieron a lo largo de los años.
Este ejercicio ayudó a reconstruir los lazos entre las comunidades y su legado arquitectónico y surgieron diversas iniciativas para ayudar a conservar el patrimonio original de los poblados. En una primera etapa el LEMIT ha relevado los deterioros que presentan las iglesias de Nievas y de San José y algunas casas volguenses. También hay proyectos para promover el turismo a las aldeas. Estos incluyen la restauración de antiguas viviendas y la puesta en marcha de microemprendimientos basados en la gastronomía típica y en productos tradicionales de los inmigrantes Alemanes del Volga.

Por  Dra Irene Maier (CIC)
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