miércoles, 10 de febrero de 2016

Videos de Hernan Stutzer



Aqui varios videos de este gran acordeonista

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El Viejo camarada

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Hernan Stutzer ejecuta acordeon Paolo Soprani 80 bajos 

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Compilado de Música Alemana  

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Polca del clarinete

domingo, 7 de febrero de 2016

Grupo Tentacion - La Familia '2011'

Album: La Familia.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 40.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2011.
Sonido: Excelente.
01- Arbol de alpargatas.
02- Cristina.
03- Muñequita consentida.
04- Ruts Tuts.
05- Amor salvaje.
06- La familia.
07- Teatro español.
08- Donde estará mi primavera.
09- Vals del ladrón.
10- Onda cuartetera.
11- Las margaritas.
12- El viejo Aguará.
13- Merceditas.
14- Tan bonita.
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miércoles, 3 de febrero de 2016

Videos de Brisas del Paraná





Videos de este grupo del Paraguay



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Brisas del Parana en Concierto - Fiesta de la Pesca Bella Vista 


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Ensayo 1 

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Ensayo 2 

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Ensayo 3

domingo, 31 de enero de 2016

Los Nuevos Weiss - Sembrando Alegrias '2015'

Despues de 12 años de ausencias editan el segundo material discografico los weiss con nuevos integrantes
Album: Sembrando Alegrias.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 58.2 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 2015.
Sonido: Excelente.
01- Liston
02- Tres Ratas Tres Gatos
03- Fiesta en Zurich
04- Maria llora en el Jardin.
05- Polca tradicional
06- Enganchados de Chamame ( De Escuelas y en Alpargatas - Estacion Solari).
07- Enganchados (Hijo Unico - Polca Tradicional)
08- Lustrador de Botas.
09- Vals de las Nieves
10- Tuts tuts
11- Si no me hubiera visto
12- Ni que estuviera loco
13- Permiso me voy a bailar
14- Nena nena
15- Y Apareciste tu
16- Ramito de Violetas
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

miércoles, 27 de enero de 2016

Dramática noche de bodas de una abuela alemana del Volga

“Yo no supe cómo nacían los niños hasta que tuve mi primer hijo -revela sin pudor y con total sinceridad, María Schoenfeld. Tampoco supe cómo se hacían los hijos hasta la primera noche de mi boda”.




Después del casamiento por iglesia y de la fiesta, que se prolongó hasta la madrugada, mi marido me llevó a la habitación y me pidió que me quitara la ropa mientras él se desvestía. Yo me opuse. Sentí mucha vergüenza. Él me dijo que ahora era mi marido y que tenía que obedecerle. Me opuse. Pero se enojó y me gritó. Me gritó fuerte. Yo le dije “no grites que nos van a escuchar tus padres”. “Que me importa -“me contestó. Vos sos mi mujer”. Así que tuve que sacarme el vestido y acostarme. Él se metió en la cama y se colocó arriba de mí, con fuerza. Me apretó los brazos. Me dolía todo. Sentí miedo. Dolor. Un tremendo dolor entre las piernas. No sabía lo que estaba pasando. Empecé a llorar. Pero él no paraba. Siguió y siguió y siguió. Hasta que se cansó. Y se quedó dormido. Yo lloré durante varias horas. No sabía qué hacer. Me sentí mal. Descompuesta. “Dios me va a castigar” -pensé.
“Con el tiempo me acostumbré. El sacerdote, cuando me confesé, me tranquilizó, me dijo que era obligación de la mujer obedecer al marido y que todo lo que él me pedía estaba bien para mí”.

domingo, 24 de enero de 2016

Melodías Alemanas - Desde el Corazon '2009'

Primer material  discografico de estos jovenes, con temas tradicionales , los mejores instrumentales.
Album: Desde el Corazon.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 28.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2009.
Sonido: Excelente.
01 - Bailando con la cuñada.
02 - Vivir bien.
03 - Para los misioneros
04 - A don Alejandro
05 - De fiesta en Unser Licht.
06 - En el corazón de todos
07 - Polca maravilla.
08 - Herencia del Volga.
09 - Viejita llevame a casa
10 - Polka rusa tradicional.
11 - Unico hijo de mi padre.
12 - Para vos mamá.
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miércoles, 20 de enero de 2016

Los trigales de la colonia

El viento mece los trigales
a las doce del mediodía,
cuando las campanas de la iglesia
llaman a rezar el Ángelus.


Reflejan el color del sol
en doradas espigas,
que esperan ser trilladas
en largas jornadas de labor,
para trocarse en harina,
en pan familiar,
en ricos Kreppel,
en hostias para el altar.

domingo, 17 de enero de 2016

Revelacion Alemana - Alegrando tus dias '2011'

El tercer trabajo discografico de este grupo Revelacion Alemanas desde la ciudad de Crespo , Entre Rios, con sus diferentes estilos musicales
Album: Alegrando tus dias.
Bitrate: 160.
Tamaño del archivo: 57.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2011.
Sonido: Excelente.
 
01- Gastando alpargatas.
02- Corrido mejicano.
03- Viejita llevame a casa.
04- Soy el dueño.
05- Polca alegre.
06- Rancherita pa los Taicher.
07- Vivimos sin problemas.
08- Teatro español.
09- La culpa de mi suegra.
10- Amor de pobre.
11- Agarrense de las manos.
12- Mi cuñadita.
13- El de las botas negras.
14- Ojos negros-La cucaracha-Soy un ají.
15- Porque tengo tu querer.
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miércoles, 13 de enero de 2016

El herrero de la colonia

El herrero es un hombre robusto, fuerte, capaz de levantar una tonelada él solo. Sus brazos se forjaron en la fragua, en la misma fragua donde su rostro se baña de sudor.


Golpea su martillo sobre el yunque, en el que cincela el hierro candente, para elaborar las más variadas herramientas para los colonos. Desde rejas para el arado hasta utensilios para las cocinas.
Es un artista y como tal, trabaja en soledad. En la herrería. Silbando, siempre silbando. Feliz de la vida. Contento con su trabajo. Orgulloso de su obra.

domingo, 10 de enero de 2016

Gringo Brzezñiaskiewicz - Gringo Brzezñiaskiewicz '2009'

Gringo Brzezñiaskiewicz, talentoso y popular acordeonista, referente de la música de las colectividades extranjeras que hicieron grande de Chaco
Album: Gringo Brzezñiaskiewicz.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 37.2 Mb.
Caratulas: -.
Año: 2009.
Sonido: Excelente.

01- Alegre Parquesito.
02- Sin titulo
03- De fiesta en fiesta.
04- Enganchado
05- Apostoles Ciudad de las Flores.
06- Guiterras, Tequila y Canto.
08- La Calandria.
09- La Mentirosa.
10- Manojito de Clavel
11- Sn titulo
12- Pricion de Amor
13- Un Cozaco en el Chaco
14- Y que el Baile no termine.
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Agradecimiento Especial a Damian de Saenz Peña, Chaco  por compartir este gran material.

miércoles, 6 de enero de 2016

La historia de amor de Motie und Krotie

En un ropero, en una casa de adobe, ajada y antigua, dentro del bolsillo de un pulóver de lana de la abuela, vivía una polilla. Había anidado allí durante la tarde de un frío invierno, cuando la nieve cubría los patios de la aldea. Desde esa jornada pasaba las noches destejiendo  prendas. Nada pudo con ella ni siquiera las bolitas de naftalina que la anciana distribuyó en el ropero al descubrir su ropa llena de agujeritos. Ella vivía allí. Protegida, cómoda y feliz. Su nombre era Motie.



Pero hete aquí, que Motie tenía un secreto. En las noches de luna llena, cuando la abuela y el abuelo dormían, abandonaba la seguridad de su escondite, y se iba a la ventana, a soñar con su amado.
Su amado, en esas misma noches de luna llena, también salía de su hogar, de entre las confortables hojas de las flores del jardín, y se acercaba al a ventana, para admirar a su amada y cantarle hermosas serenatas. Él se llamaba Krotie.
Motie y Krotie eran de mundos diferentes. Los hombres dirían que los separaban las clases sociales o la escala que ocupaba cada uno en el reino animal. Pero ellos no sabían nada de clases sociales y tampoco habían estudiado biología. Solamente sabían una cosa con total seguridad, que se amaban.
Y se amaron. Como pudieron. Como les fue posible. Venciendo obstáculos. Pero nunca quejándose de las diferencias. Porque los dos sabían que en la diferencia estaba la fuerza de su amor: el amor de la polilla Motie y el sapo Krotie.

domingo, 3 de enero de 2016

5 Años

El 01/01/2011, se inicio este blog, deseoso de compartir mi pasión por la Música de los alemanes. Hace ya cinco años publiqué la primera entrada de este blog: “La emigración de los Alemanes a Rusia ”.  Compartiendo materiales musicales, historias



Les quería agradecer a todos los colaboradores y la gente que visita este humilde espacio, en estos cinco años le agradezco a todos por el apoyo y la gran colaboración de nuestros colaboradores no fuera posible seguir con este blog.

Esperemos seguir con el blog muchos mas años, gracias a Todos por visitar colaborar con nuestro espacio

Para compartir algun material musica, historias, videos nuestro correo es musicadelvolgayalgomas@yahoo.com.ar

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Tener un “fóbal de cuero número cinco” era el sueño de los niños de las colonias

“El máximo sueño de los abuelos  de las colonias, cuando niños, era poseer un “fóbal número cinco”,  lo que significaba tener una pelota de fútbol de cuero como  la que utilizaban los jugadores de primera división. Por supuesto que, salvo raras excepciones,  esto era algo que estaba lejos del bolsillo de todos los padres.
Porque era un objeto carísimo.
Los objetos que acompañan nuestra vida hablan de nosotros, de nuestros gustos, costumbres, recursos y carencias; suelen traernos la memoria de los antepasados; de sus antiguos poseedores o de quienes nos los regalaron; y, en todos los casos, aunque no siempre seamos conscientes de ello, nos vinculan con las personas, generalmente desconocidas, que los inventaron y fabricaron. Los objetos pueden contar nuestra historia, pero a la vez cada uno de ellos resume en sí mismo una historia. Además de ser biográficos, son manifestaciones de una cultura.
En este caso en particular, presentamos un artículo sobre un objeto de juego común entre los niños de todas las épocas, que es la pelota. Y lo presentamos desde un atractivo cuento de Felisberto Hernández.





La pelota

Cuando yo tenía ocho años pasé una larga temporada con mi abuela en una casita pobre. Una tarde le pedí muchas veces una pelota de varios colores que yo veía a cada momento en el almacén. Al principio mi abuela me dijo que no podía comprármela, y que no la cargoseara; después me amenazó con pegarme; pero al rato y desde la puerta de la casita —pronto para correr— yo le volví a pedir que me comprara la pelota. Pasaron unos instantes y cuando ella se levantó de la máquina donde cosía, yo salí corriendo. Sin embargo ella no me persiguió: empezó a revolver un baúl y a sacar trapos. Cuando me di cuenta que quería hacer una pelota de trapo, me vino mucho fastidio. Jamás esa pelota sería como la del almacén. Mientras ella la forraba y le daba puntadas, me decía que no podía comprar la otra y que no había más remedio que conformarse con ésta. Lo malo era que ella me decía que la de trapo sería más linda; era eso lo que me hacía rabiar. Cuando la estaba terminando, vi cómo ella la redondeaba, tuve un instante de sorpresa y sin querer hice una sonrisa; pero enseguida me volví a encaprichar. Al tirarla contra el patio el trapo blanco del forro se ensució de tierra; yo la sacudía y la pelota perdía la forma: me daba angustia de verla tan fea; aquello no era una pelota; yo tenía la ilusión de la otra y empecé a rabiar de nuevo. Después de haberle dado las más furiosas "patadas" me encontré con que la pelota hacía movimientos por su cuenta: tomaba direcciones e iba a lugares que no eran los que yo imaginaba; tenía un poco de voluntad propia y parecía un animalito; le venían caprichos que me hacían pensar que ella tampoco tendría ganas de que yo jugara con ella. A veces se achataba y corría con una dificultad ridícula; de pronto parecía que iba a parar, pero después resolví dar dos o tres vueltas mis. En una de las veces que le pegué con todas mis fuerzas, no tomó dirección ninguna y quedó dando vueltas a una velocidad vertiginosa. Quise que eso se repitiera pero no lo conseguí. Cuando me cansé, se me ocurrió que aquel era un juego muy bobo; casi todo el trabajo lo tenía que hacer yo; pegarle a la pelota era lindo; pero después uno se cansaba de ir a buscarla a cada momento. Entonces la abandoné en la mitad del patio. Después volví a pensar en la del almacén y a pedirle a mi abuela que me la comprara. Ella volvió a negármela pero me mandó a comprar dulce de membrillo. (Cuando era día de fiesta o estábamos tristes, comíamos dulce de membrillo). En el momento de cruzar el patio para ir al almacén, vi la pelota tan tranquila que me tentó y quise pegarle una "patada" bien en el medio y bien fuerte; para conseguirlo tuve que ensayarlo varias veces. Como yo iba al almacén, mi abuela me la quitó y me dijo que me la daría cuando volviera. En el almacén no quise mirar la otra, aunque sentía que ella me miraba a mí con sus colores fuertes. Después que nos comimos el dulce yo empecé de nuevo a desear la pelota que mi abuela me había quitado; pero cuando me la dio y jugué de nuevo me aburrí muy pronto. Entonces decidí ponerla en el portón y cuando pasara uno por la calle tirarle un pelotazo. Esperé sentado encima de ella. No pasó nadie. Al rato me paré para seguir jugando y al mirarla la encontré más ridícula que nunca: había quedado chata como una torta, Al principio me hizo gracia y me la ponía en la cabeza, la tiraba al suelo para sentir el ruido sordo que hacía al caer contra el piso de tierra y por último la hacía correr de costado como si fuera una rueda.
Cuando me volvió el cansancio y la angustia le fui a decir a mi abuela que aquello no era una pelota, que era una torta y que si ella no me compraba la del almacén yo me moriría de tristeza. Ella se empezó a reír y a hacer saltar su gran barriga.
Entonces yo puse mi cabeza en su abdomen y sin sacarla de allí me senté en una silla que mi abuela me arrimó. La barriga era como una gran pelota caliente que subía y bajaba con la respiración. Y después yo me fui quedando dormido.

Por Felisberto Hernández.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Banda Badenblu - Zeit Fur Volksmusik

Album: Zeit Fur Volksmusik.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 41.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: -.
Sonido: Excelente.

01- Zeit for Volksmusik
02- Die guitarre und das meer
03- Pout-pourri
04- Schoen ist die liebe im hafen
05- Freundschaft
06- Unter Linden
07- Ein Bisschen Shalala
08- Du, du liegst mir im herzen
09- Pout-pourri
10- Wer Zahlt die wunder
11- Pout-pourri
12- Eine Weise Rose
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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Así celebraban Navidad nuestros abuelos alemanes del Volga

“Los niños de las colonias esperábamos la llegada de la Navidad, en especial la Nochebuena, en un clima que nos mantenía inmersos entre la congoja y la felicidad. La congoja porque todos, sin excepción, sabíamos que desde alguna remota región arribaría el Pelznickel y que entraría a nuestro hogar golpeando sus cadenas y  lanzando al aire sus guturales y estentóreos gritos: vestido con un sobretodo oscuro, desaliñado, barba enmarañada, para recriminarnos las travesuras cometidas durante el año y revisarnos las uñas. Y felicidad, porque también aguardábamos la llegada del Chriskindle que, por el contrario, nos bendecía con su remanso de felicidad: era como un hada buena representando al Niño Jesús que nos trataba con cariño y nos llenaba las manos de golosinas.



En Nochebuena asistíamos a la Misa de Gallo, donde cantábamos el Stille Nacht y el Grosser Gott,  y a su regreso toda la familia se sentaba alrededor de la mesa, rezábamos el Padrenuestro y cenábamos. Finalizada la cena bailábamos valses y polcas y el 25 al mediodía se reunía la gran familia, padres, abuelos, nueras, yernos, nietos, un mundo de gente, para degustar cosas navideñas preparadas en el hogar. Era una fiesta muy hermosa”. (De los historiadores Popp – Denig – Seitz – Brendel)



La celebración de la Navidad en las aldeas del Volga, en Rusia

La celebración de la Navidad en las aldeas Volguenses cuentan los historiadores Popp y Denig- fue siempre la recordación festiva más importante y más esperada del año; ya sea por su significado y motivación o por coincidir con una fecha en que la gente estaba más desocupada de las obligaciones del campo. Por ocurrir en pleno invierno, toda la población se mantenía en su hogares y todos tomaban parte activa de la celebración; las representaciones alusivas al nacimiento del Niño Dios en las iglesias se revestían del máximo esplendor. Los niños tenían una especial intervención y recibían un regalo peculiar; era también motivo para lucir vestimentas nuevas.



Previamente a dicha fecha se limpiaban a fondo y pintaban todas las piezas de la casa y el grupo familiar reunido realizaba su propia instalación del “Nacimiento de Jesús”, de acuerdo a las costumbres y tradiciones; la Navidad en el Volga tenía la virtud de reunir lo más excelso del espíritu cristiano –el nacimiento del Salvador- con lo temporal , expuesto en la fiesta misma, en los regalos para premiar el comportamiento de los niños, la exhibición de los mejor de la casa y el lucimiento de la vestimenta, zapatos, sombreros, etc. Navidad significaba la fecha cumbre y divisoria del año, antes y después de Navidad.

La celebración de la Navidad en los pueblos alemanes de antaño, en Argentina

La fiesta comenzaba a medianoche con la Misa de Gallo (Mette, en dialecto), por supuesto, sin la clásica comilona moderna, ya que por ese tiempo la Iglesia era mucho más rigurosa y señalaba la víspera de Navidad con ayuno y abstinencia, que era cumplida rigurosamente por todos los habitantes de las colonias –recuerda el Padre Brendel.
En la oscuridad aparecía la iglesia rodeada de farolitos chinescos encendidos, que llenaba el ambiente de alegría, y allí, en la media luz de las velas y lámparas de kerosén, se cantaban los cánticos consagrados y comulgaba toda la población.



El tiempo anterior a la misa nocturna tenía su complemento propio –prosigue en sus memorias el Padre Brendel. Llegaba el Chriskindle (el Niño Dios), simbolizado por alguna muchacha vestida de hada y sacudiendo a falta de campanillas un cencerro campero y penetrando en los ya prevenidos hogares. La dulce figura impresionaba hondamente a los pequeños; pero la cosas cambiaban cuando repentinamente irrumpía en la habitación el Pelznickel (Nicolás el velludo), representación del demonio –al decir del Padre Brendel- molesto por el advenimiento del Salvador, quien envuelto en pieles y arrastrando una cadena de las de tiro, acusaba de faltas previamente conocidas, a los pequeños, los que eran defendidos por el hada navideña y arrojado el Pelznickel, quien se iba entre rugidos y golpes de cadena. La escena terminaba con reparto de golosinas que consolaban a los infantes del rato del Pelznickel.
Y así, por las calles de las colonias, llegaba el Christkindle, acompañado por un farol a kerosén, y a una media cuadra detrás, escandalizando a toda la comunidad con sus rebuznos  golpes de cadena, venía el Pelznickel… sudando bajo un sobretodo del tiempo de la arada, lleno de lana y peletería.
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