miércoles, 4 de mayo de 2016

Doña Ana cuenta su historia de vida

Doña Ana no tiene inconveniente en contarme su historia de vida pero me pide que no cite su apellido porque teme que sus hijas se enojen con ella por haber revelado su pasado públicamente. Aceptada esta condición me cuenta que su padre se llamaba Joseph y que llegó al país en 1905. “Era de la aldea Kamenka” –agrega. “Tenía ocho años y vino con sus padres y tres hermanos” –completa.



“Mi padre recordaba algunas escenas que vivió sobre el barco. El miedo que pasaron. Me contaba de cuando bajaron en Buenos Aires sin entender una sola palabra en castellano. También se acordaba algunas cosas sobre su viaje en tren a la colonia. Cómo los recibieron los parientes que los esperaban deseosos de recibir noticias del Volga” –resume doña Ana.
“Mi papá se puso a recordar cuando envejeció. Siempre andaba muy triste, sentado debajo de los árboles, solo, pensando. Seguramente se acordaba de la familia que quedó allá. Lástima que en aquel tiempo a nadie le importaban esas historias” –se lamenta.
“Mi padre fue un buen hombre. Trabajador, honesto, muy recto y estricto, eso sí. Teníamos que ir todos los domingos a misa y todos mis hermanos varones tenían que ayudarle al sacerdote, en la iglesia y en la casa parroquial. Era muy católico. Nunca lo escuché decir una sola mala palabra ni tampoco rezongar por nada. Iba siempre a misa” –enfatiza.
“Era un hombre muy bueno” –repite. “Me permitió casarme con la persona que quería. No me puso ninguna objeción. Me dijo ‘la elección es tuya. Fijate bien lo que hacés. Una vez que te cases con él ya no vas a poder volver a casa’. Y me casé. Tenía diecisiete años. Mi novio veintiuno. Nos fuimos a vivir a la casa de sus padres y a los pocos meses nos fuimos a trabajar al campo, de matrimonio. Y ahí nos quedamos hasta que él murió, a los cincuenta y ocho años. Entonces yo me vine a la colonia. Tuvimos ocho hijos: dos varones y seis mujeres” –detalla.
“Hace muchos años que quedé viuda pero todavía rezo por mi marido. Todavía lo extraño.  Él era muy bueno conmigo y con mis hijos. Pero Dios sabe lo que hace. Él murió tan joven. Cómo es la vida ¿no? Yo acabo de cumplir ochenta y nueve. Es increíble ¿no?” –pregunta.
Doña Ana habla de sus nitos. De su vida cotidiana.
“Todavía me hago todo sola. Me cocino, me lavo la ropa, todo. Despacito, a mi tranco; pero lo hago” –afirma. “Y estoy contenta con la vida que Dios me dio” –concluye.

domingo, 1 de mayo de 2016

Los Compadres Del Volga - Fiel a Nuestro Estilo '1999'

Grabacion en vivo del segundo trabajo discografico de los compadres del Volga llamado Fiel a nuestro Estilo
Album: Fiel a Nuestro Estilo.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 42.2 Mb.
Caratulas: Frontal .
Año: 1999.
Sonido: Excelente.
01- Don Francisco.
02- Don Fritz.
03- A mi pueblo querido.
04- Recuerdos de la colonia.
05- El gualeyo.
06- Vivimos sin problemas.
07- El gato moro.
08- La Felipera.
09- Sacando miel sin careta.
10- El aplauso.
11- Doña Celina.
12- A la escuela 76.
13- Marcha del inmigrante.
14- Chamame.
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miércoles, 27 de abril de 2016

Nuestros Padres

Pasamos buena parte de nuestra existencia cultivando estos estereotipos. Hasta que un día el padre héroe comienza a pensar todo el tiempo, protesta bajito y habla de cosas que no tienen ni pie ni cabeza. La heroína del hogar comienza a tener dificultades para terminar las frases, y empieza a enojarse con la empleada.
¿Qué hicieron papá y mamá para envejecer de un momento a otro? Simplemente envejecieron… Nuestros padres envejecieron.
Nadie nos había preparado para esto.
Un bello día ellos pierden la compostura, se vuelven más vulnerables y adquieren unas manías bobas.
Están cansados de cuidar de los otros y de servir de ejemplo: ahora llegó el momento de ellos, de ser cuidados y mimados por nosotros.
Tienen muchos kilómetros andados y saben todo, y lo que no saben lo inventan.
No hacen más planes a largo plazo, ahora se dedican a pequeñas aventuras, como comer a escondidas todo lo que el médico les prohibió.


Tienen manchas en la piel.
De repente están tristes.
Más no están caducos: caducos están los hijos, que rechazan aceptar el ciclo de la vida.
Es complicado aceptar que nuestros héroes y heroínas ya no están con el control de la situación.
Están frágiles y un poco olvidadizos, tienen este derecho, pero seguimos exigiendo de ellos la energía de una usina.
No admitimos sus flaquezas, sus tristezas.
Nos sentimos irritados y algunos llegamos a gritarles si se equivocan con el celular u otro aparato electrónico; y encima no tenemos paciencia para oír por milésima vez la misma historia, que cuentan como si terminaran de haberla vivido.
En vez de aceptar con serenidad el hecho de que adoptan un ritmo más lento con el pasar de los años, simplemente nos irritamos por haber traicionado nuestra confianza, la confianza de que serían indestructibles como los superhéroes.
Provocamos discusiones inútiles y nos enojamos con nuestra insistencia para que todo siga como siempre fue.
Nuestra intolerancia sólo puede ser miedo. Miedo de perderles, y miedo de perdernos, miedo de dejar también de ser lúcidos y joviales.
Con nuestros enojos, sólo provocamos más tristeza a aquellos que un día sólo procuraron darnos alegrías.
¿Por qué no conseguimos ser un poco de lo que ellos fueron para nosotros?
¿Cuántas veces estos héroes y heroínas estuvieron noches enteras junto a nosotros, medicando, cuidando y bajando fiebres?
Y nos enojamos cuando ellos se olvidan de tomar sus remedios, y al pelear con ellos los dejamos llorando, tal cual criaturas que fuimos un día.
El tiempo nos enseña a sacar provecho de cada etapa de la vida, pero es difícil aceptar las etapas de los otros.
Mas cuando los otros fueron nuestros pilares, aquellos para los cuales siempre podíamos volver y sabíamos que estarían con sus brazos abiertos, y que ahora están dando señales de que un día irán a partir sin nosotros.
Hagamos hoy por ellos lo mejor, lo máximo que podamos, para que mañana cuando ellos ya no estén más, podamos recordarlos con cariño, recordar sus sonrisas de alegría y no las lágrimas de tristeza que ellos hayan derramado por causa nuestra.
Al final, nuestros héroes de ayer… serán nuestros héroes eternamente.



Por Pablo Giménez
 Unmensajeparati.com.ar

domingo, 24 de abril de 2016

Os Montanari - Volumen 02 '1970'

Album:  Volumen 02.
Bitrate: 80.
Tamaño del archivo: 21.2 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 1970.
Sonido: Excelente.  
01- Sai Dos Trilhos Que o Trem Te pega
02- O Jacto.
03- Que Lindo Dia É Hoje.
04- Romeu e Julieta.
05- Vai Ser Bom
06- Bela, Bela Dona.
07- Bebida de Amor.
08- Valsa do Cuco.
09- Baby Twist.
10- Noite de Nápolis.
11- Sobre As  Ondas.
12- Multidão.
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miércoles, 20 de abril de 2016

Os Montanari

El estreno de la banda Montanari se produjo precisamente el 3 de septiembre de 1958, la Radio Rural de Concordia SC, en la "esquina a esquina Brasil", presentación y producción de Vicente Ribeiro da Silveira.


El comienzo no fue fácil y Montanari jóvenes hermanos (Bruno y Oswaldo), acompañados por músicos Fridolino Kiekov, Arthur Tessmann, Erwino Vatzlawick, Bloss urbanos y Werno Falk, se vieron obligados a hacer frente a una serie de dificultades. Por el contrario, sin embargo, se basaron en la ayuda y el apoyo del emisor, su director Olav Rigon, Prof. Vicente Telles, Jaraguaense con sede en Río de Janeiro y director de una academia de música y tantos otros amigos que nunca negó su apoyo al grupo permaneció esos momentos realmente difíciles unida y cohesionada. Otro factor que también anima; la falta de bandinhas y conjuntos para la animación de alegres Bordillos (alemán Partes típico) dentro de la zona. Los acuerdos fueron llegando, y en poco tiempo la Bandinha El Montanari se hizo famoso. Sus componentes comenzaron a dedicarse por entero a la música, un factor que favoreció el muy homogeneidad del conjunto.Con el paso del tiempo la orquesta Montanari ha tenido éxito en la difícil empresa de escrituras en disco, un viejo y desechado sueño hecho realidad.



A principios de 1971, la Orquestra ya muy popular el Montanari fue a desintegrarse. Esto se debe a que el 2 de enero de ese año, cuando el grupo se reunió otra etapa de sus numerosos compromisos, esta vez en la ciudad de Nova Laranjeiras do Sul (PR), Oswaldo Montanari, al descansar en un hotel de la localidad, fue víctima de un accidente desafortunado, y murió. Bruno, su hermano, el corazón roto con la incidencia, Provi ya no dedicarse a la música, alejándose. Sin embargo, las solicitudes fueron numerosos y Montanari orquesta volvió a la acción, a pesar de la inevitabilidad de que enlutou tan profundamente.En agosto de 1977 Bruno Montanari transferido Orquesta Blumenau cuando los niños comenzaron a unirse a la banda.En 1987, Bruno fue la orquesta para niños y otros músicos. En el mismo año se formó otra banda para él, Bruno Montanari y sus músicos (la banda Bruno Montanari y sus músicos terminaron definitivamente sus actividades en el año 2004).



Actualmente la orquesta La Montanari o sólo el Montanari como se le conoce, obras de teatro en varias regiones de Brasil, así como en varios países de América del Sur con sus tradiciones típicas del repertorio alemán, variando también con la pelota o un partido típico de cada región.



domingo, 17 de abril de 2016

Isildo Kuchen - Viaje Musical '1986'

Album: Viaje Musical.
Bitrate: 80.
Tamaño del archivo: 18.2 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera.
Año: 1986.
Sonido: Excelente. 
01- Segundo testamento del capitan.
02- Recordando una farra.
03- El cepillo.
04- Eco Tirules.
05- Cerveceando.
06- Pueblo Irigoyen.
07- Vamos mi Mariana.
08- Aníbal el numero one.
09- Estoy metido contigo.
10- Mi amiga Paquita.
11- Ya llegaron los Pitufos.
12- Cerveceando en la playa.
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miércoles, 13 de abril de 2016

San Blas, la tradición de tener nuestras gargantas bendecidas: una costumbre ancestral

Para los habitantes de los pueblos alemanes hoy se lleva a cabo una importante celebración litúrgica: la fiesta de San Blas, la tradición de tener nuestras gargantas bendecidas. Para ello, el sacerdote consagra dos velas, por lo general con una oración, y luego coloca las velas en una posición cruzada en la garganta de la persona que está siendo bendecida. San Blas es el santo de las personas con enfermedades de la garganta y era conocido por su don de curación milagrosa. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta. Murió mártir en el siglo IV



domingo, 10 de abril de 2016

Os 3 Xirus - Feliz Aniversario '1974'

Album: Feliz Aniversario.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 26.2 Mb.
Caratulas: Frontral y Trasera.
Año: 1974.
Sonido: Excelente.
 
01- Feliz Aniversario
02- Mariazazinha querida.
03- A mulher estupida
04- Sem Patria.
05- O kerb e bom
06- Baile de colono.
07- Nosso kerb.
08- Vida de cigano.
09- O legionario.
10- Seu maneca.
11- O remenderio.
12- No baden.
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miércoles, 6 de abril de 2016

Saben que el primero de abril se lleva a cabo una tradición ancestral entre los alemanes del Volga

El 1º de abril es para los alemanes del Volga “el día de los tontos/idiotas”. Una fecha similar a la conmemoración del día de los Santos Inocentes.


En la jornada de hoy se realizan bromas sin ton ni son, que concluyen con la mítica frase “der Erste April Schicktmer  die Narre i wu mer will!!! (Escrito fonéticamente y en dialecto para que todos lo puedan leer y comprender) (La traducción aproximada sería “El 1º de abril se manda a los tontos/idiotas donde se quiere). De esta manera se inventan pesadas bromas en las que se manda a los amigos a hacer o buscar determinada cosa que no existe o no es tal. ¡¡¡Por eso, amigos, cuidado con las bromas!!! No vaya a ser cosa que nos manden a buscar carne en un negocio vegetariano.

domingo, 3 de abril de 2016

Los Tres Inmigrantes - El Cantar de los inmigrantes '2007'

Album: El Cantar de los inmigrantes.
Bitrate: 192.
Tamaño del archivo: 48.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: 2007.
Sonido: Excelente.
01- Alte kamaraden.
02- Auf der Autobahn.
03- Seleccion de valses.
04- Der Paul und sein gaul.
05- Así se baila el chamame.
06- Schü...
07- Ein musikanten.
08- Polka de Liechteinstein.
09- Vals de la cachetada.
10- Ruts Tuts.
11- Gleich hinter den d nen.
12- Eco alpino.
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miércoles, 30 de marzo de 2016

Historia de hijos de inmigrantes

Mis padres, que se habían casado al desencadenarse la gran depresión mundial de 1929, debieron de haber tenido una vaga noticia del derrumbe de la Bolsa de Nueva York; ese suceso estaba muy lejos en sus preocupaciones y, cuando comenzaron las desgracias, no sabiendo establecer de dónde ni por qué venían, las atribuyeron a la mala suerte personal.


Eran una pareja con módicas expectativas: mi madre acababa de obtener un puesto de maestra. Mi padre, que trabajaba en una marmolería, había sido designado responsable del local de ventas, apenas inaugurado. Instalados en la casa adjunta al negocio se dedicaron a arreglarla pensando que sería una residencia duradera, dispuestos, con conmovedora ingenuidad, a disfrutar de la sencillez y la calma, sin advertir que estaban cultivando el jardín sobre pantano. Nada hacía sospechar los peligros que los acechaban. No se preocupaban por la política pero la política se preocupó de ellos. Dos meses antes de mi nacimiento todo se derrumbaba: había estallado el golpe militar y la dictadura de Uriburu dejó cesante a mi madre. Al mismo tiempo, la crisis obligó a cerrar el negocio que atendía mi padre. De la noche a la mañana, ambos se quedaron sin trabajo y sin casa, al borde de agregarse a la numerosa fila de los “sin techo”.
El paternalismo que regía las relaciones laborales en algunas pequeñas empresas resolvió, momentáneamente, el problema: el empleador de mi padre le permitió habitar en un departamento de su propiedad, sin pagar el alquiler, a cambio de los salarios adeudados. Ese arreglo circunstancial impidió que yo naciera en  medio de la calle; nací pues, en una casa, a medias prestada, de la calle Brasil.
El miedo al descenso social, compartido por tantos inmigrantes o hijos de inmigrantes, era la otra cara de la rápida movilidad ascendente de los años de prosperidad; el pasado de pobreza del que se había logrado escapar amenazaba con retornar en un futuro siempre incierto. La crisis del treinta fue superada y la situación de mis padres mejoró a los pocos años pero, a pesar de no haber pasado nunca por la miseria extrema, esos sinsabores les dejaron una sensación permanente de inseguridad que me fue transmitida y todavía conservo, realimentada por otras sucesivas crisis económicas que debí atravesar y por el desalentador ejemplo de mis padres. Siento una profunda pena cuando pienso en ellos. Se sacrificaron toda su vida, fueron cumplidores, respetuosos, humildes, pero no les sirvió de nada y terminaron sin un centavo; sus magros ahorros habían sido devorados por la inflación, las devaluaciones y otras estafas legales. Formaron parte de la inmensa legión de víctimas anónimas de un sistema perverso que premia a la especulación y castiga la honestidad y el trabajo.
    

Autor: Juan José Sebreli
 “El tiempo de una vida”

domingo, 27 de marzo de 2016

Trío Santa Anita - Homenaje al carro verde - Vol. 1

Album: Homenaje al carro verde - Vol. 1.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 34.2 Mb.
Caratulas: Frontal.
Año: -.
Sonido: Excelente.
01- Homenaje al carro verde.
02- Bailando con Santa Anita.
03- La del vestido rojo.
04- Paseando la novia.
05- Don Pablo.
06- Bailando bajo la carpa.
07- La paisana.
08- Oh mi aldea.
09- Bailando con la rusada.
10- Bailando con la cuñada.
11- Papa y ñoquis.
12- Rusito tonto.
13- Alicia se quiere casar.
14- A mis suegros.
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miércoles, 23 de marzo de 2016

Una historia de amor en época de cosecha

Una leve brisa agita los rosales: una rosa se deshace y sus pétalos caen a tierra como lágrimas que el viento arrastra al olvido. Las demás flores del jardín los ven pasar y suspiran envidiando la fortuna de la rosa porque suponen que fue deshojada por la enamorada. En la casa todos saben que el corazón de la pequeña Ana despertó al amor. La adolescente se enamoró y, bajo los parrales, sueña los primeros sueños de amor.
La colonia vive el fervor previo de la cosecha. Las familias se preparan para partir rumbo al campo a cegar trigo. Algunas se irán muy pero muy lejos, como todos los años.
Los carros van y vienen, los caballos relinchan inquietos y los perros ladran excitados por tanto alboroto. Mañana es la jornada escogida por los padres de Ana para partir. Los acompañarán tíos, primos, amigos, peones. Todos irán detrás de la cosecha, mudándose de chacra en chacra, recorriendo varios partidos de la provincia.


Cinco meses es mucho tiempo, reflexiona Ana. Intuye que la despedida será difícil, siempre lo es. Para algunos ya no habrá reencuentro. Sobre todo para las personas mayores: fallecerán antes de que la caravana emprenda su regreso.
Ensimismada en sus razonamientos, ayuda a cargar los enseres domésticos en el carro. Lo hace sin decir palabra. A su alrededor, sin embargo, todo es bullicio, fluyen las anécdotas de cosechas pretéritas. La vorágine de la actividad absorbe mente y voluntad. Las horas transcurren, se llevan el día.
En la noche, Ana apenas logra dormir. La imagen de su vecino lo atormenta con su sonrisa y su mirada. Y una pregunta late en su alma: ¿Qué sucederá mañana en el momento de la partida? Seguramente nada. Bien sabe la respuesta.
La familia se levanta con el alba. Dispone los carros y parten. Ana va con ellos. No dice nada. Sólo observa cómo se desarrollan los hechos, es una actriz de reparto, nada más, una simple actriz secundaria. ¿Para qué decir nada? Si la opinión de los hijos no cuenta. Es una existencia práctica y realista la que llevan los colonos. Los sentimientos pasan a segundo lugar, son para la intimidad, no se dan a conocer públicamente ni se traducen en palabras, se asumen y punto. Nada de efusividades ni expresiones de ternura. La lucha por la supervivencia está primero. Por eso, inician la marcha en silencio. Nadie habla. Todos llevan el corazón acongojado; pero nadie se atreve a decir palabra.
Ana ve como se alejan de la colonia y como crece la distancia que lo separa de su amado. El pueblo se convierte en una línea difusa en el horizonte y desaparece.
No piensa en el regreso. Cinco meses es demasiado tiempo. Sabe que en la colonia los hijos se casan jóvenes y que la mayoría de las veces, por tradición, los padres deciden con quién

domingo, 20 de marzo de 2016

Rulo y los 4 Ases - Cuando suena mi acordeon '2014'

Es el volumen 16 de este grupo de Apostoles, Misiones liderado por Rulo Grabovieski, teniendo mas de 40 años de existencia el grupo los 4 ases
Album: Cuando suena mi acordeon.
Bitrate: 128.
Tamaño del archivo: 47.2 Mb.
Caratulas: Frontal y Trasera .
Año: 2014.
Sonido: Excelente.

01- Cuando suena mi acordeon.
02- Cinturas Misioneras.
03- Bailando en calle 7.
04- Arroyo Acaragua.
05- Bailemos la despedida.
06- Bruno.
07- Don Pancho.
08- Felicidades mama Anastacia.
09- La xuxa silvaba asi.
10- Pa´ Los Maiceros.
11- Porque no voy.
12- Recorriendo el camino.
13- Tartamudeando
14- Todo al 55.
15- Pinguela.
16- Ranchera de ayer.
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Agradecimiento Especial a Ruben Abel Eichhorn de General Ramirez  por compartir este material.

miércoles, 16 de marzo de 2016

La dura tarea de cosechar maíz a mano

La época de la cosecha de maíz en los pueblos alemanes representaba un tiempo de desarraigo, de adioses que se prolongaban durante meses. Familias enteras partían en contingentes de carros recorriendo casi toda la provincia de Buenos Aires y parte de las provincias de Santa Fe y Córdoba. Cada uno llevaba ropa, utensilios de cocina y cobijas. La recolección de este grano ocupaba a hombres, mujeres y niños. Es lógico deducir que en el camino nacían nuevos hijos y fallecía algún integrante del numeroso grupo.



 Los cosecheros vivían a la intemperie, guarecidos bajo los carros y “carpas” construidas con chapas, bolsas, cañas de las plantas de maíz o lo que se tuviera a mano. Soportando las largas noches. Los eternos días de lluvia. El frío. Las interminables jornadas laborales que se extendían de sol a sol, desde el mes de abril hasta agosto. Las heladas congelaban todo durante la madrugada. Las manos de los juntadores terminaban tan lastimadas que muchas veces sangraban. Pero el trabajo debía hacerse. Cuánto más se juntaba más se ganaba. Y no se iba tan lejos para perder el tiempo.
¡Honor y gloria a nuestros antepasados! ¡Homenaje eterno a su memoria!
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